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Isabel: una mujer bajo el ropaje de una reina (II)

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Publicamos la segunda parte del art√≠culo que la doctora D¬™ Constanza Carmona Soriano, Historiadora e investigadora, nos ha regalado glosando la figura excepcional de la Reina cat√≥lica. La primera parte puede leerse haciendo click en este enlace. En esta segunda parte nos resume su vida p√ļblica.

ISABEL EN LA VIDA P√öBLICA

Isabel mostr√≥ una excepcional capacidad de trabajo: ¬ęmuy trabajadora por su persona¬Ľ seg√ļn Pulgar y ¬ęesforzad√≠sima¬Ľ, para Bern√°ldez. Asimismo, el recto ejercicio del poder real exige mantener los compromisos adquiridos, rasgo de la reina destacado por Pulgar: ¬ęverdadera en mantener su palabra¬Ľ, y tambi√©n Bern√°ldez: ¬ęverdadera, clara, sin enga√Īos¬Ľ.

Beatriz Galindo. Anónimo XV. M. Lázaro Galdiano, Madrid

Mujer inteligente, culta y prudente

Demostr√≥ a lo largo de la vida su esp√≠ritu de servicio y cumplimiento del deber. Dice mucho de este af√°n de superaci√≥n al servicio de sus obligaciones, que sintiera la necesidad de aprender el lat√≠n, con la ayuda de Beatriz Galindo, ya en edad adulta. Algo que alaban autores como muestra de su inteligencia y, sobre todo, de su empe√Īo pol√≠tico, pues lo hac√≠a para entender as√≠ mejor a los embajadores de otros pa√≠ses, ya que el lat√≠n se hab√≠a convertido en la lengua culta del Renacimiento. En palabras de Hernando del Pulgar ‚Äúera de tan excelente ingenio que, en com√ļn de tantos y tan arduos negocios como ten√≠a en la gobernaci√≥n de sus reinos, se dio al trabajo de aprender lenguas latinas y alcanz√≥ en tiempo de un a√Īo saber de ellas tanto que entend√≠a cualquier escritura o habla latina‚ÄĚ.

Mujer inteligente, no falt√≥ en ella prudencia a la hora de tomar decisiones: ‚ÄúPrudente y de mucho seso‚ÄĚ (Enr√≠quez del Castillo). Bern√°ldez apunta: ¬ęsiempre prove√≠da de muy alto consejo, sin el cual nunca se mov√≠a¬Ľ. Sabiendo ponderar las consecuencias favorables o desfavorables. Busc√≥ para su gobierno asesoramiento en personas expertas y de recta conciencia. Letrados formados en universidades integraban el Consejo Real.

Primer homenaje a Colón, José Gamelo 1892. Museo Naval, Madrid

El descubrimiento de América y la dignidad humana

Isabel se informaba, preguntaba, se dejaba asesorar con humildad, consciente de sus propias limitaciones. Algo muy significativo, que ilustra esta virtud de la reina, aconteci√≥ durante las conversaciones con Col√≥n.¬† Tras buscar orientaci√≥n con distintas personas para mejor encauzar su decisi√≥n, su intuici√≥n femenina la inclino a apoyar la empresa.¬† El 12 de octubre de 1492 Col√≥n descubri√≥ el Nuevo Mundo, uno de los acontecimientos m√°s trascendentales de la humanidad. Gracias a la reina Isabel, el mundo cambi√≥ para siempre y un continente entero fue incorporado a la civilizaci√≥n occidental cristiana.¬†Como administradora del reino, busc√≥ el bien com√ļn de sus s√ļbditos empatizando con sus problemas.

Otros logros: La Santa Hermandad, los Reales Pósitos y Economia Exitosa 

Entre otros muchos ejemplos, en las Cortes de Madrigal instaur√≥ en 1476 la Santa Hermandad, cuerpo armado dependiente de los concejos municipales para perseguir a los ladrones y salteadores, ¬ępara dar orden en aquellos robos e guerras que en el reino se fac√≠an¬Ľ (Hern√°ndez del Pulgar). Una especie de Guardia Civil o Polic√≠a rural actual, con el fin de proteger el comercio y la vida a las familias que viv√≠an en lugares apartados. Se la dot√≥ de estructura econ√≥mica, pol√≠tica y administrativa. ‚ÄúPor ella fue librada Castilla de ladrones y robadores y bandos y salteadores de los caminos, de lo cual era llena cuando comenz√≥ a reinar…‚ÄĚ (Bern√°ldez).

Previsora y precavida, promovió la legislación que potenciara la creación de los Reales Pósitos, lugares para la acumulación de grano para paliar las malas cosechas y las crisis de subsistencia.

Los RR.CC administrando justicia, Víctor Manzano. Palacio Real, Madrid

Apoy√≥ con pragm√°ticas reales medidas mercantiles, comercios y ferias internacionales que trajeron, adem√°s de prosperidad econ√≥mica, encuentro fecundo de sociedades y culturas diferentes. Las Ferias de Medina del Campo se encontraban entre las m√°s importantes de Europa y manten√≠a negocios monetarios con destacadas plazas como Amberes, Lyon, Besan√ßon o Florencia. Precisamente las m√°s antiguas letras de cambio espa√Īolas conocidas est√°n datadas en 1493 en Medina del Campo.

Inquisición y expulsión de los judíos

Antes de hablar del pol√©mico asunto, surgen algunos interrogantes que merecen reflexi√≥n. ¬ŅPuede una sociedad ser completamente indiferente a la poblaci√≥n que la compone? ¬ŅEs un pueblo solo una abstracci√≥n jur√≠dica o administrativa? Evidentemente no a las dos preguntas. ¬ŅEs un error ignorar el efecto de grupos que no tienen intenci√≥n alguna de integraci√≥n en la cultura del pa√≠s que les acoge? La experiencia indica que s√≠.

Durante su reinado se dio al principio de unidad religiosa el mismo valor que al de unidad pol√≠tica. Nada era tan importante para la reina como conseguir para sus s√ļbditos las mejores condiciones para vivir su religi√≥n cristiana. Dicho esto, el primer deber de un historiador es no juzgar los hechos del pasado bajo par√°metros actuales.

La Inquisici√≥n, ni mucho menos un invento espa√Īol, es parte de la Leyenda Negra. Fue la munici√≥n de propaganda contra Espa√Īa por parte de sus enemigos: Francia, Holanda, Inglaterra. El proceso es siempre el mismo. Una peque√Īa parte de verdad sirve para levantar una gran mentira por parte de los antiespa√Īoles y sirvi√≥ de base a innumerables grabados y estampas divulgadas por toda Europa. Se aprovech√≥ tambi√©n para atacar a dominicos y jesuitas, ‚Äúlas bestias negras del catolicismo‚ÄĚ.

De entrada, La Inquisici√≥n espa√Īola fue mucho m√°s garantista que la europea, y, sobre todo, que en los pa√≠ses luteranos, anglicanos y calvinistas. La virulencia con que estos pa√≠ses actuaron contra la herej√≠a es ocultada.

El Tribunal del Santo Oficio

En el reino de Castilla se autorizó la creación del Tribunal del Santo Oficio en 1478. Una decisión muy difícil. Tras su estancia en Sevilla en 1477 los Reyes son informados de todo tipo de ritos judíos practicados en secreto y de disturbios que hacían tambalear la convivencia.

La decisi√≥n se tom√≥ por el deseo de los Reyes Cat√≥licos de garantizar la cohesi√≥n social, imprescindible para la cohesi√≥n administrativa de los reinos peninsulares reci√©n estrenada. Se asociaba en la mentalidad colectiva la unidad pol√≠tica y la religiosa para garantizar el orden p√ļblico. Todo ataque a la unidad religiosa era visto como un ataque a la unidad pol√≠tica en los Reinos de Castilla y Arag√≥n. Alterar, perturbar, agitar, alborotar y turbar la paz social era visto como un peligro para para la unidad territorial. La historia nos muestra que las revueltas y alborotos en barriadas jud√≠as y moriscas eran continuas.

Fundamento de estas decisiones 

La Inquisici√≥n en Espa√Īa naci√≥ para evitar linchamientos y atropellos indiscriminados, evitar des√≥rdenes p√ļblicos en los pueblos y someter los delitos de herej√≠a y contra la moral a un procedimiento reglamentado de manera que nadie pudiera tomarse la justicia por su mano. Los inquisidores eran abogados y juristas que apoyaban sus conclusiones en pruebas y evidencias. Nunca en rumores ni acusaciones an√≥nimas, como se ha repetido.

Expulsión de los judíos, Emilio Sala 1889. Museo del Prado.

En cuanto al Decreto de expulsi√≥n de los jud√≠os, fue firmado el 31 de marzo de 1492. Aunque desde el principio de su reinado, los fieles jud√≠os pod√≠an permanecer en Espa√Īa, se iba extendiendo la idea de que su mera presencia era para los conversos una invitaci√≥n permanente a judaizar. Se dudaba de la sinceridad de los cristianos nuevos. Esto no se daba sin embargo en el entorno m√°s pr√≥ximo de los reyes. (Pensar en Hernando de Talavera, confesor de la reina, Andr√©s Cabrera, mayordomo y tesorero en la corte y marido de Beatriz de Bobadilla).

Adem√°s del recelo hist√≥rico de los cristianos contra los hebreos por haber dado muerte a Jesucristo y de haber estado envueltos en numerosos episodios de violencia religiosa, la medida se tom√≥ por la necesidad de acabar con un grupo de poder que algunos historiadores han calificado¬†como ‚Äúun estado dentro del Estado‚ÄĚ.

Su predominio en la banca y los negocios convertía a los hebreos en principales prestamistas (con frecuencia, a nobles rebeldes, con ansias de poder, enfrentados a la monarquía). Con el intento de construir un estado moderno, se hacía necesario acabar con un importante poder económico que podía desestabilizar el equilibrio de poderes.

En tiempos de los Reyes Cat√≥licos, los jud√≠os representaban un 5% de la poblaci√≥n, unas 200,000 personas. Aunque sobredimensionada con respecto a otras expulsiones en Europa, causando una inmerecida fama a Espa√Īa de hostil a los jud√≠os, nada quita que la decisi√≥n causara un drama social para aquellos que tuvieron que abandonar el pa√≠s de sus antepasados. Se les permit√≠a llevar bienes muebles, pero no oro, plata, monedas, armas, etc. Los que optaran por marchar podr√≠a recuperar los bienes dejados si volv√≠an bautizados. Los historiadores afirman que s√≥lo se marcharon definitivamente unos 20,000 habitantes.

La medida firmada por los Reyes Cat√≥licos no fue excepci√≥n en Europa, salvo por tard√≠a, a pesar de la fama de antisemitas de los monarcas. ¬°Es parte de la leyenda negra! De hecho, hab√≠a sido una constante en la Europa medieval desde el siglo XII.¬† Ya en 1182 el rey Felipe Augusto de Francia, en 1290 Eduardo I de Inglaterra hicieron lo mismo, y distintos monarcas europeos en 1306, 1321, 1394.¬† Por tanto, el caso espa√Īol no fue el primero ni el √ļnico, ni por supuesto el √ļltimo, pero s√≠ el que m√°s controversia sigue generando. De hecho, la expulsi√≥n de los jud√≠os de Espa√Īa fue vista por otros pa√≠ses como s√≠ntoma de modernidad y atrajo las felicitaciones de media Europa, incluida la Universidad de la Sorbona de Par√≠s. Tengamos en cuenta que la mayor parte de los afectados por el decreto de los Reyes Cat√≥licos eran descendientes de aquellos expulsados siglos antes en Francia e Inglaterra y acogidos en tierras peninsulares. ¬°Pero ning√ļn pa√≠s ha sido tan criticado como Espa√Īa! Lo que se hab√≠a hecho en Europa antes, es motivo de esc√°ndalo s√≥lo en Espa√Īa. ¬°M√°s Leyenda Negra!

La unidad religiosa de la Peninsula: Granada

En este mismo sentido de dar unidad religiosa a la Pen√≠nsula, el apoyo de Isabel a la lucha contra el √ļltimo basti√≥n del Islam en la pen√≠nsula, el Reino de Granada, fue completo. Pero no fue una guerra por un territorio meramente, sino una batalla por sostener los pilares b√°sicos de toda sociedad y contra un c√≥digo de valores incompatible con la libertad, la dignidad del ser humano y los derechos b√°sicos- particularmente de las mujeres-. Escribo estas l√≠neas en los d√≠as en que Occidente mira con m√°xima preocupaci√≥n lo ocurrido en Afganist√°n y las m√°s que posibles represalias sobre la poblaci√≥n civil de los Talibanes que se han hecho con el poder‚Ķ

La Rendición de Granada, Francisco Pradilla 1882. Palacio del Senado, Madrid

Fue la reina Isabel la principal impulsora de la Campa√Īa de Granada, que, por fin, capitul√≥ el 2 de enero de 1492.¬† ¬ęY por la gran constancia de esta reina, y por sus trabajos y diligencias que continuamente hizo en las provisiones, y por las otras ¬†fuerzas que con gran fatiga de esp√≠ritu puso, dio fin a esta conquista, que movida por la voluntad divina pareci√≥ haber comenzado¬Ľ (Pulgar).

Isabel puso en la empresa toda su tenacidad personal y pol√≠tica. Su eficacia consigui√≥ movilizar los recursos humanos y econ√≥micos de la corte y del reino, organizar los abastecimientos y comunicaciones para los ej√©rcitos en campa√Īa y los hospitales para los heridos, remunerar a muchos lisiados y a familias de muertos en la guerra y, cuando fue preciso, se hizo presente en los escenarios del conflicto.

Una Reconquista, la ‚Äúrecuperaci√≥n de la Espa√Īa perdida‚ÄĚ, que culminaba ahora, pero iniciada en Covadonga 8oo a√Īos antes. Largamente sostenida, con sus errores y sus aciertos, por generaciones comprometidas aut√©nticamente con la defensa de un mundo libre conforme a la fe del evangelio.¬† Pelearon por su supervivencia, por recuperar la dignidad perdida, por sus hijos y por su futuro. Mucho esfuerzo requerido, mucha sangre, sudor y l√°grimas derramadas, con compromiso y sacrificios, desde aquel lejano a√Īo 711 en que el caudillo √°rabe Tarik invadi√≥ el que fuera reino independiente visigodo, tras la estrepitosa derrota¬† en Guadalete del √ļltimo monarca D. Rodrigo.

Colegio de San Gregorio, Valladolid

La educación, prioridad de la Reina

Para ella era tan necesario inculcar valores, como procurar asimismo una sociedad que los valore y aprecie: que los reconozca como medio para hacer posible la convivencia. Por esta raz√≥n apoyo sin fisuras la educaci√≥n. Ten√≠a la convicci√≥n de que el verdadero progreso consiste en facilitar el conocimiento de la Verdad para conseguir la Libertad. Por ello ayud√≥ incondicionalmente la fundaci√≥n de nuevos centros de estudio y universidades. Los Colegios Mayores buscaban promocionar a aquellos estudiantes con altas capacidades, pero sin recursos, favoreciendo su formaci√≥n acad√©mica, cient√≠fica, cultural y humana. Aqu√≠ se formaron te√≥logos, juristas y humanistas que, atentos a los problemas de su tiempo, prestaron eficaz servicio teol√≥gico a la Iglesia y a la sociedad. A su vez fundaron universidades y obispados en Am√©rica y asesoraron a los reyes en su gobierno y en la elaboraci√≥n de leyes trascendentales para la historia de la humanidad como las Leyes de Indias. Ejemplos los tenemos en el Colegio de San Gregorio en Valladolid del que los RRCC eran patronos, en Salamanca y en Alcal√° de Henares el Colegio-Convento dominico de Santo Tom√°s, una de las joyas arquitect√≥nicas de √Āvila, donde se establece la Universidad de Santo Tom√°s, que perdurar√° hasta el S.XIX.

Fachada Universidad Salamanca

Comprometida con su Patria, Isabel estaba convencida de que otro mundo era posible. Y con esta creencia luchó con sinceridad y honradez por una forma de entender la vida y la sociedad acorde a sus profundas convicciones cristianas. 

Evangelización y Derechos Humanos

No hay m√°s que ver su actitud diligente en defensa de los nativos del Nuevo Mundo. La Reina redact√≥ de cara a los siguientes viajes diecis√©is √≥rdenes, cuyo primer punto se refer√≠a a la obligaci√≥n de instruir en la religi√≥n cristiana a los indios, a los que ¬ępor todos los medios deb√≠an esforzarse y empe√Īarse en convencerlos¬Ľ para convertirlos a ¬ęnuestra sagrada fe cat√≥lica¬Ľ, adem√°s de ense√Īarlos espa√Īol para que entendieran a los sacerdotes que envi√≥ con Col√≥n. Isabel ¬ęLa Cat√≥lica¬Ľ orden√≥, asimismo, ¬ętratar a dichos indios muy bien y con cari√Īo, y abstenerse de hacerles ning√ļn da√Īo, disponiendo que ambos pueblos deb√≠an conversar e intimar y servir los unos a los otros en todo lo que puedan¬Ľ.

Colón en la corte de los RR.CC, Juan Cordero 1850
Museo Nacional Méjico

En caso de que Col√≥n conociera alg√ļn maltrato, deb√≠a ¬ęcastigarles [a los responsables] con severidad¬Ľ, en virtud de su autoridad como almirante, virrey y gobernador. Ten√≠a muy claro que quer√≠a para ellos educaci√≥n castellana y en valores cristianos, atenci√≥n sanitaria, etc. En el Testamento la reina insiste una y otra vez en ello. ¬ęNo consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados¬Ľ. Otra cosa es que no se cumplieran sus √≥rdenes por parte de los malos administradores, que cometieron abusos. De ello se valieron los enemigos del Imperio espa√Īol para tejer la Leyenda Negra.

Perfil de santidad

En su Testamento se plasma claramente su grandeza interior, la conciencia que tuvo de su deber político y los fundamentos cristianos en los que lo basaba. ¡Merece la pena ser leído en su integridad!

Isabel la Católica dictando testamento, Eduardo Rosales, 1864. M. del Prado, Madrid

Termino con estas palabras de su contempor√°neo Bern√°ldez: ‚ÄúFue muger muy esfor√ßad√≠sima, muy poderosa, prudent√≠sima, sabia, honest√≠sima, casta, devota, discreta, cristian√≠sima, verdadera, clara, sin enga√Īo’… ¬ŅQui√©n podr√≠a contar las excelencias de esta cristian√≠sima y bien aventurada reina, muy digna de loa por siempre? (…) pues cuanto m√°s de vivir la memoria y fama de reina tan cristian√≠sima, que tantas excelencias tuvo y tantas maravillas Nuestro Se√Īor, reinando ella en sus reinos, por ella hizo y obr√≥..‚ÄĚ.

¬ŅAcaso no es Isabel un modelo de mujer?

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