¡Firma para pedir la beatificación de Isabel!
¡Tienes un deber histórico!: ¡Isabel la Católica te necesita!
Ha pasado más de medio siglo desde que su causa llegó a Roma y todavía esperamos una respuesta definitiva.
La causa de beatificación de Isabel se inició en Valladolid en 1958. Durante años se llevó a cabo una profunda investigación histórica sobre su vida y sus virtudes. En 1990, concluida la fase diocesana, la documentación de la causa fue trasladada a Roma para continuar allí su estudio. La propia documentación de la Archidiócesis de Valladolid destaca que la investigación histórica reunió una enorme cantidad de fuentes y que «la causa está avalada por su vida de fe, su compromiso con Dios y con el prójimo, su austeridad, su afán evangelizador y su defensa de la justicia».
Aquí puedes leer la carta completa que enviamos al Papa León XIV pidiendo su beatificación durante su visita a España.
Han pasado décadas. Creemos firmemente que su vida, su fe y sus virtudes hacen de ella una mujer digna de ser propuesta como ejemplo de santidad a toda la Iglesia. Por eso no queremos que su causa permanezca indefinidamente a la espera. Queremos que avance y se tome una decisión.
Isabel fue una reina extraordinaria, una de las mujeres que más profundamente han marcado la historia de España, de Europa y del mundo entero gracias a la Evangelización de América.
Fue una mujer de fe. Una mujer que entendió que el poder no era un privilegio, sino una responsabilidad. Que buscó vivir de acuerdo con sus convicciones cristianas. Que hizo de la oración y de la confianza en Dios el centro de su vida. Y que, desde la enorme responsabilidad que le correspondió como reina, procuró actuar conforme a lo que entendía como su deber ante Dios y ante sus súbditos.
La documentación de su causa ha puesto precisamente de relieve estos aspectos: “su vida de fe, su compromiso con Dios y con el prójimo, su austeridad, su afán evangelizador y su preocupación por la justicia y por la dignidad de las personas”.
No pedimos la beatificación de Isabel simplemente por haber sido una gran reina. La pedimos porque creemos que fue una gran mujer de fe y que su vida merece el reconocimiento de la Iglesia.
La santidad no entiende de coronas, títulos ni épocas. Ahí reside una parte extraordinaria del ejemplo de Isabel, quien vivió una fe profunda en medio de las enormes responsabilidades, dificultades y decisiones que le correspondieron vivir.
Isabel la Católica cambió la historia. Pero nosotros queremos recordar algo mucho más importante, lo hizo poniendo su vida al servicio de Dios.
Porque España no debería avergonzarse de sus grandes figuras históricas ni permitir que el paso del tiempo las condene al olvido. Debemos conocerlas, estudiarlas y transmitir aquello que puedan enseñarnos.
Y qué mejor ejemplo que el de una mujer que, hace más de quinientos años, entendió que gobernar era servir, que la fe debía orientar la vida y que la autoridad llevaba consigo una enorme responsabilidad.
Por eso pedimos la beatificación de Isabel la Católica. Por eso queremos que su causa avance. Y por eso necesitamos tu ayuda. ¡FIRMA ESTA PETICIÓN!
Isabel la Católica, te necesita, nos necesita a todos, y todos la necesitamos desde las alturas, intercediendo por España e Hispanoamércia.

