álvaro del portillo
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Desde Enraizados nos sumamos a la alegría de la Iglesia, especialmente de los miembros del Opus Dei por la beatificación de Álvaro del Portillo.

La ceremonia de beatificación se celebrará este sábado 27 de septiembre en Madrid y se espera la llegada de más de 150.000 personas que se desplazarán a Valdebebas desde diferentes puntos de España, así como peregrinos procedentes de otros países.

La entrada es completamente libre, toda la información referente al evento está disponible en la página web www.alvaro14.org

En palabras de San Juan Pablo II: Fue un ejemplo de fortaleza, de confianza en la providencia divina y de fidelidad a la sede de Pedro (Telegrama al Vicario General del Opus Dei, Ciudad del Vaticano 23-III-1994).

¿Quién fue Mons. Álvaro del Portillo?

Monseñor Álvaro del Portillo nació en Madrid (España) el 11 de marzo de 1914, tercero de ocho hermanos, en una familia cristiana. Era Doctor Ingeniero de Caminos y Doctor en Filosofía y en Derecho Canónico.

En 1935 se incorporó al Opus Dei, fundado por san Josemaría Escrivá de Balaguer el 2 de octubre de 1928. Vivió con fidelidad plena la vocación al Opus Dei, mediante la santificación del trabajo profesional y el cumplimiento de los deberes ordinarios, y desarrolló una amplísima actividad apostólica entre sus compañeros de estudio y con los colegas de trabajo.

El 25 de junio de 1944 fue ordenado sacerdote. Desde entonces se dedicó enteramente al ministerio pastoral, en servicio de los miembros del Opus Dei y de todas las almas.

En 1946 fijó su residencia en Roma, junto a San Josemaría. Décadas más tarde, el 15 de septiembre de 1975 fue elegido primer sucesor de San Josemaría. El 28 de noviembre de 1982, al erigir la Obra en Prelatura Personal, el Santo Padre Juan Pablo II le nombró Prelado del Opus Dei, y el 6 de enero de 1991 le confirió la ordenación episcopal.

Toda la labor de gobierno del Siervo de Dios se caracterizó por la fidelidad al Fundador y su mensaje, en un trabajo pastoral incansable para extender los apostolados de la Prelatura, en servicio de la Iglesia.

En la madrugada del 23 de marzo de 1994, pocas horas después de regresar de una peregrinación a Tierra Santa, donde había seguido con intensa piedad los pasos terrenos de Jesús, desde Nazaret al Santo Sepulcro, el Señor llamó a Sí a este siervo suyo bueno y fiel. La mañana precedente había celebrado su última Misa en el Cenáculo de Jerusalén.

Fuente: www.opusdei.org

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