Jun 20, 2017 | Actualidad
Enrique Calicó, socio de Enraizados, nos cuenta (en diferentes capítulos) su experiencia en Eucaristías con diferentes comunidades católicas de Extremo Oriente. Aunque lejos en kilómetros, son hermanos nuestros en la fe. Desde Enraizados estamos especialmente preocupados por los cristianos perseguidos en China, Singapur y otros países:
Cada año, una o varias veces, viajaba a Extremo Oriente por razones de trabajo. Y esto durante más de veinte años, hasta que mi edad me recomendó que lo dejara para la gente más joven de la empresa.
Los países más frecuentados eran Japón, Corea del Sur, Taiwán y China. Y esporádicamente, Hong Kong y Filipinas. Aprovechaba los domingos, días no laborables, para coger el avión y saltar de un lugar a otro. Y hacía todo lo posible para no perderme la misa dominical, que en algunos puntos era totalmente imposible, por eso me llevaba conmigo un librito de la “Misa de cada día” que me servía además poder seguirla a pesar de los diferentes idiomas de los que no entendía ni palabra, como es natural. Y voy a dar algún detalle de una misa por país.
HONG KONG– Sólo una vez asistí a misa dominical, y de esto hace mucho. Encontré dónde ir justo detrás del hotel del aeropuerto antiguo, el que está en el centro de la ciudad. Pude ir a pie, y era el colegio de primaria y secundaria del obispado. La iglesia estaba llena y a pesar de esto, yo destacaba por ser el único occidental además del padre celebrante. Una misa toda en chino que yo pude seguir perfectamente gracias a mi librito, excepto, claro está, en la homilía. Terminada la celebración, como siempre que tengo tiempo me quedo un poco para dar mi acción de gracias. El padre celebrante se acercó a mí y me preguntó de dónde era. Me invitó a subir a su apartamento a tomar un aperitivo. Tenía tiempo, pues mi avión no salía hasta la tarde.
Era italiano, un hombre fuerte, con una cabeza enorme que demostraba tener mucha masa cerebral, y una capacidad envidiable para los idiomas, por eso lo habían mandado a Hong Kong. Era el director del colegio, allí le había puesto el Obispo de Hong Kong. Hablaba algo de español, pero quería que le hablara en inglés. Me contó algo del funcionamiento del colegio y que se encontraba muy desplazado de su ambiente. A sus pies yacía un enorme perro de esos blancos especial para ciegos. Me dijo que le hacía mucha compañía, que no podía sacarlo a pasear por la calle porque estaba prohibido perros en la calle y que por suerte tenía un patio.
Hablamos del tiempo que faltaba para que Hong Kong se incorporase a China y no sabía lo que pasaría con el colegio católico y demás estamentos libres. Habían prometido que todo seguiría igual, pero nadie lo creía. Las grandes fortunas estaban emigrando.
Me aseguró que los sacerdotes pertenecientes a la Iglesia de China, la oficial, eran obedientes al Santo Padre pero tenían que hacerlo “por debajo de la mesa”.
Mantuvimos correspondencia durante un cierto tiempo hasta que perdí su rastro. Me informaba de cosas tales como que en China ya habían traducido el nuevo catecismo y similares.
Jun 19, 2017 | Actualidad
Por su interés, reproducimos este comunicado de la Asociación para la Defensa de los Valores Católicos en la Enseñanza:
La Semana Santa siempre ha estado maltratada por el calendario escolar de Cantabria que ha incluido el Lunes, Martes y Miércoles Santos como días lectivos. Por el contrario, se disfrutaban como vacaciones los días de la primera Semana de Pascua, es decir los que siguen a la Semana Santa, entre ellos la importante fiesta del Lunes de Pascua.
Este año, como una declaración de laicidad innecesaria, junto con una argumentación interesada, la administración cántabra reduce al mínimo esta celebración dejando únicamente como festivos los días de Jueves y Viernes Santo.
Decimos declaración de laicidad porque se esgrime que el calendario escolar debe diseñarse al margen de las fiestas religiosas. Decimos innecesaria porque en la práctica no se ha suprimido lo que ya existía de las pocas fiestas de la Semana Santa propiamente dicha.
Así mismo, decimos que hay una argumentación interesada porque en el calendario escolar del próximo curso no ha habido realmente acuerdo entre todas las partes implicadas, como señalan algunos sectores, pues algunos colectivos no han mostrado su disconformidad, porque simplemente se les ha ignorado. La aprobación ha sido acordada por la administración y por los sindicatos que están obsesionados de manera enfermiza con una escuela laica, como STEC, UGT, CCOO o ANPE, de quienes recomendamos desligarse si nuestro querido lector es católico o simplemente amante del respeto, de las libertades y derechos fundamentales y de las tradiciones. Mienten quienes dicen que el calendario es del agrado de los profesores de la escuela pública, pues junto con otros muchos, el que firma esta carta es profesor en un instituto público y no está de acuerdo ni ha tenido forma de participar o pronunciarse sobre el mismo durante el proceso conducente a su elaboración.
En la práctica, las familias, pilar principal en la educación, tampoco han sido consultadas. El calendario ha llegado a hacerse público con sorpresa para todos los implicados, salvo para los que cocinan las leyes, que nuevamente las hacen de forma dictatorial y pensando en sus propios intereses.
No viene al caso discutirlo en estas líneas, pero el calendario lectivo puede perfectamente conciliarse con las festividades religiosas de gran arraigo, como se ha venido haciendo siempre, sobre todo en otras muchas comunidades que cuentan con la Semana Santa festiva completa. El argumento de la movilidad de las fiestas de Semana Santa no es más que una excusa gratuita, pues la comunidad educativa siempre ha solventado las dificultades en las diferencias temporales de los clásicos trimestres; pero esta administración no parece tener la capacidad de hacer un calendario escolar respetando la tradición.
No han respetado siquiera el Lunes de Pascua, con lo que la situación en Cantabria es un paso más en la descristianización de occidente y una muestra clara de persecución al catolicismo, una forma de impedir que la Semana Santa pueda vivirse con cierta participación.
Llama la atención la poca cultura reinante en la Consejería de Educación, pues parecen desconocer que hay muchas personas para las que lo espiritual es muy importante. España es aconfesional, no laica, y por ello debería dejar espacio a este tipo de festividades.
Poca motivación dan al profesorado católico, muy numeroso aunque en silencio, que se ve perseguido por sus superiores en un caso camuflado de acoso laboral. Así las cosas, no será Ramón Ruiz, el consejero de educación, quien pueda dar clases de lo que significa respeto y tolerancia.
Qué bueno sería que todos los centros de ideario católico se negaran, al menos, a dar clase el Lunes de Pascua; y que todos los padres católicos no llevaran a sus hijos al colegio o instituto en ese día; y que la Iglesia Cántabra animara a ello.
Jorge Calandra Reula, Presidente de ADVCE.
Jun 19, 2017 | Actualidad
Esfuerzos fértiles y cansancios baldíos. Lluvia y sequía. Hay veces en que parece que estás en racha. Todo sale bien. Cantas. Bailas por dentro. Sonríes al mundo. Y otras veces en que te sepultan los fantasmas. Hay días en que amas.Y días en que no. Vivir, es, en parte, aprender a lidiar con esos estados cambiantes, con gratitud, pero sin euforias excesivas cuando todo va bien, y con determinación cuando se nos tuercen los días.
Los días buenos. Los momentos inolvidables. Cuando uno está animado. Cuando no haces problema por las idioteces. Cuando vence el buen humor. Cuando bullen los proyectos, las ganas, las ilusiones. Cuando hay encuentro real con los otros. Hay épocas así.
En esos momentos merece la pena hacer acopio de fuerzas. Atesorarlos, sabiendo que la vida no siempre será así, pero disfrutando la oportunidad de contagiar alegría. Llenar la historia y el calendario de proyectos. Ambicionar mucho. Ser buena noticia con las propias palabras y acciones.
Luego están los días o las temporadas difíciles. Cuando algo falla. O cuando se apaga la chispa que antes iluminaba. Cuando algún problema te quita la paz y te desvela. Cuando alguien te falla. Cuando Dios calla. Cuando el presente o el futuro asustan. Cuando uno se siente más vulnerable, quizás más solo.
En esso momentos conviene no dejarse llevar por el desaliento. Confiar en uno mismo que otras veces ha salido de los baches; en Dios, que no abandona; en los otros, que están ahí. Apretar los puños, sonreír con coraje, rezar pidiendo fuerza, y seguir adelante. Que tras la noche vuelve el día.
¿Cuáles pueden ser, para mí, motivos de desaliento? ¿Soy capaz de lidiar con esos momentos de dificultad? ¿Sé pedir ayuda?
Jun 13, 2017 | Actualidad
Enrique Calicó, socio de Enraizados, nos cuenta (en diferentes capítulos) su experiencia en Eucaristías con diferentes comunidades católicas de Extremo Oriente. Aunque lejos en kilómetros, son hermanos nuestros en la fe. Desde Enraizados estamos especialmente preocupados por los cristianos perseguidos en China, Singapur y otros países:
Cada año, una o varias veces, viajaba a Extremo Oriente por razones de trabajo. Y esto durante más de veinte años, hasta que mi edad me recomendó que lo dejara para la gente más joven de la empresa.
Los países más frecuentados eran Japón, Corea del Sur, Taiwán y China. Y esporádicamente, Hong Kong y Filipinas. Aprovechaba los domingos, días no laborables, para coger el avión y saltar de un lugar a otro. Y hacía todo lo posible para no perderme la misa dominical, que en algunos puntos era totalmente imposible, por eso me llevaba conmigo un librito de la “Misa de cada día” que me servía además poder seguirla a pesar de los diferentes idiomas de los que no entendía ni palabra, como es natural. Y voy a dar algún detalle de una misa por país.
TOKIO, JAPÓN.- Mi primera misa en Japón lo fue a las de ocho de la mañana en San Ignacio, jesuitas. Una iglesia amplia, semivacía, gente esparcida, no agrupada. Compartía banco de seis con una señorita, o señora (pues es difícil saber la edad de los orientales, siempre tienen el aspecto joven), ella con sus gafas de cristales redondos. Todo el mundo tenía un libro en las manos. Al ver que yo no llevaba libro (era mi primera experiencia) coge uno, busca la página adecuada y me lo entrega abierto. Estaban leyendo las lecturas. Cojo el libro, me lo miro y horror, todo escrito en japonés. Imposible leer y seguirles, mejor rezar el rosario como el lego que no sabía latín. Al momento de darnos la paz, nadie extendió la mano, sino la tradicional reverencia japonesa a diestra y siniestra. Yo, allí donde fueres, haz lo que vieres, hice lo mismo.
Al salir, nadie me preguntó nada. Yo media vuelta, coger el metro y al hotel, donde mi compañero me esperaba para coger el tren e irnos a Osaka.
Jun 12, 2017 | Actualidad
¡Cuántas cosas vivimos por dentro! Historias que imaginamos. Deseos que nacen en lo hondo, a veces se colman y otras se quedan ahí. Palabras que no siempre llegan a pronunciarse. Frustraciones. Alegrías. Pensamientos íntimos. Reacciones que a veces se traslucen y otras quedan tapadas. Búsquedas. Sueños. Mucho de lo que definimos como espiritual en las personas. Vendavales. Canciones que resuenan en el interior aunque fuera haya silencio…
Orar es otra forma de vivir por dentro. Es saber que estamos preparados para buscar, para dejar que resuene en cada uno una palabra única. Y al hacerlo, preguntamos, expresamos nuestros más profundos anhelos y las preguntas más hirientes. Al orar desnudamos de adornos nuestra verdad, para dejar que se encuentre con esa otra Verdad intuida de Dios. Hay muchas formas de orar. Muchos caminos. Muchas propuestas. Pero, sea cual sea la forma, merece la pena darle un tiempo en la vida. Para encontrarnos. Para encontrarle.
Si hay algo que resuena con estruendo dentro de uno es el amor. Despierta emociones, a veces con más pasión, y otras con más serenidad. Pero siempre llegándonos a la entraña. Hay etapas en que el amor es tranquilo. Hay otras etapas en que es intenso, imprevisible, hasta excesivo. Hay veces en que te sientes colmado, y otras en que todo es anhelo, y hasta ausencia. También con Dios. Pero que no dejemos, nunca, de arriesgarnos, de hacer el corazón vulnerable, y así llenarlo de Vida.
Jun 9, 2017 | Actualidad

- La petición fue lanzada este martes por Mayte Cortés, una madre cántabra, y la Asociación Enraizados a través de la plataforma Change.org
- “Es un ataque laicista contra los católicos y un ataque a la familia”, afirma Cortés
- “Queremos seguir celebrando la Pascua en familia”, destaca el presidente de Enraizados
Más de 8.000 personas han firmado la petición “Revilla, la Semana Santa no se toca” lanzada este martes por Mayte Cortés, una madre cántabra, y la Asociación Enraizados para que el Gobierno de Cantabria no elimine las vacaciones de Pascua del calendario escolar. La petición va dirigida a Miguel Ángel Revilla, presidente cántabro, y a la Consejería de Educación.
“Esta medida supone despreciar las tradiciones del pueblo cántabro, comunidad donde el 75% de la población se considera católica. La Pascua es la festividad más importante para los católicos, ya que se celebra la Resurrección de Cristo. Que estos días sean lectivos supondría que los alumnos no puedan celebrar estas fiestas en familia, ya que muchos deciden viajar a los pueblos o a algún otro lugar para vivirla”, explica Cortés.
“Por otro lado, esta decisión perjudica a la conciliación de la vida familiar y la vida laboral de los padres. Las familias de clase media no podemos llevar a nuestros hijos a campamentos, ludotecas, etc, constantemente por el elevado coste que esto supone”, prosigue esta madre. “Y si padre y madre trabajan y no hay familiares cerca que puedan quedarse con nuestros hijos, ¿quién va a cuidar de ellos si las vacaciones de padres e hijos no coinciden? ¿Revilla?”, se pregunta Mayte Cortés. “Es un ataque laicista contra los católicos y un ataque a la familia”, concluye.
Por su parte, José Castro Velarde, presidente de Enraizados, recuerda que esta propuesta de Cantabria “ya se ha dejado caer en otros lugares, como Castilla y León. Es otra forma más de intentar acallar las tradiciones y la fe de los católicos, credo mayoritario en España”. “Más de 8.000 ciudadanos ya han firmado para que Revilla recapacite. Pediremos reunión al gobierno cántabro y a los grupos políticos. Los españoles queremos seguir celebrando la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Semana Santa y Pascua en familia”, concluye Castro Velarde.