Abr 20, 2017 | Actualidad
A finales de marzo, comenzamos una petición por la que pedíamos que se investigara un caso en Cantabria en el que una mujer había muerto tras practicarle un aborto.
Algo de esperanza se abre sobre este caso: Nos ha llegado una carta de la Fiscalía de Cantabria: han abierto diligencias de investigación penal. Ya es un primer paso. La Fiscal superior afirma que quiere “esclarecer los hechos”.
Exigimos a la Consejería de Salud cántabra la transparencia debida en este caso alarmante. Además, lo denunciamos ante la Fiscalía, que es quien ahora nos ha contestado.
La noticia del fallecimiento de una mujer de 32 años que acababa de someterse a un aborto en la Clínica Los Lagos, ubicada en Santa Cruz de Bezana (Cantabria), nos consternó.
Los hechos obligan a cuestionarse muchos mitos acerca de la tragedia que cada día se produce en España y que, por sí sola, es la causa de la muerte de cerca de 100.000 personas.
En primer lugar, se ha esgrimido que la legalización del aborto evita los riesgos para las mujeres, mientras que este desgraciado episodio demuestra que el peligro para la vida de la madre es una realidad que no se debe ocultar o despreciar.
En segundo lugar, existe un déficit de información acerca de las consecuencias físicas y psicológicas del aborto. La sociedad, y de manera particular las mujeres que piensan abortar, merecen saber la verdad acerca de las enfermedades producidas en las semanas posteriores como consecuencia, así como del síndrome postaborto. En este sentido, la Sanidad Pública debería, además, hacer un seguimiento exhaustivo del estado de salud de la mujer en las semanas posteriores al aborto.
Es por todo ello que denunciamos el caso ante la Fiscalía y exigimos transparencia a la Concejalía de Salud de Cantabria.
Los ciudadanos tenemos derecho a saber cuáles fueron las causas del fallecimiento de la mujer, cuántos casos similares se han producido y cuáles son los riesgos para la salud de las mujeres que se sometan a un aborto.
Abr 19, 2017 | Actualidad
Compartimos esta noticia, tomada de la Parroquia del Corazón de María de Oviedo, que nos ha gustado:

«San Fernando, Rey de España», 1864
de Antonio Salvador Casanova, 1886 (Museo del Prado)
Ser español, mayor de sesenta años, feligrés de una parroquia de Madrid, no padecer enfermedad contagiosa, y ser pobre de solemnidad, eran las circunstancias que debían concurrir en quienes solicitaban ser agraciados en el “Lavatorio y Comida de Jueves Santo”, que tenía lugar en el Palacio Real de Madrid, en tiempos del Rey Alfonso XIII.
Asistir al lavatorio era resultado de un sorteo que se celebraba el Domingo de Ramos.
El Sastre de Palacio estaba encargado de presentarlos el Jueves Santo limpios y vestidos con ropa nueva. A la una y media la comitiva real accedía al Salón de Columnas.
Ante el Cuerpo Diplomático reunido, los Ministros de la Corona, los Grandes de España y un amplio número de invitados, el rey, rodilla en tierra, lavaba a cada uno de aquellos menesterosos, besaba su pie derecho y lo secaba con una toalla.
Cada pobre estaba asistido por un Gentilhombre, Grande de España, vestido de gala, que era el encargado de ponerle la media y el zapato y acompañarlo al sitio que debía ocupar en la mesa para participar en la comida que tenía lugar a continuación.
Tras la bendición de la mesa por el Nuncio de Su Santidad, los platos del menú van pasando de mano en mano, de los criados al jefe de cuarto y de éstos a los gentiles hombres y a los Grandes de España, hasta su majestad el Rey quien los sitúa delante de cada pobre.
Cuando termina el servicio, los cubiertos, vasos, el jarro de vino, el salero y los manteles se retiran con la misma ceremonia, y se colocan en 25 grandes cestos de mimbre, uno por comensal, que les son entregados para que los guarden de recuerdo o los vendan. Además, cada uno recibe una bolsita con tres monedas de plata y comida.
La costumbre fue instituida por Fernando III el Santo, en 1242. Lo recoge Casanova con vivo realismo, en este monumental óleo, hoy deteriorado, con el que ganó la medalla de plata en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1887.
Abr 17, 2017 | Actualidad
En algunas series, en algunas guerras, en algunas batallas, aparece algo así como una “resistencia”: un grupo de hombres y mujeres que plantan cara a un rival que, a menudo, parece dispuesto a aplastarles.
Yo me digo que ser cristiano es, de algún modo, ser resistente.
Como la roca que resiste el paso del agua (que, tal vez, eso sí, suaviza sus aristas). Como el junco que se dobla por el vendaval, pero no se rompe.
Contra alguna que otra tormenta.
Contra uno mismo, cuando se pone tontorrón.
Contra esta misma fe, tan llena de agujeros.
Contra los cantos de sirena, que te engañan con atajos hacia ninguna parte.
Contra la desgana, el silencio, la apatía o la indiferencia.
Contra el miedo a apostar por el caballo equivocado. Contra el aburrimiento.
Que no se trata de resistir porque sí… O de forzarse a pura voluntad.
Se trata, más bien, de mantener viva la llama, la ilusión, el impulso que hace que merezca la pena luchar.
Porque el fuego es real. Se trata de atesorar, muy dentro, las palabras del evangelio que a veces te incendian por dentro.
Se trata de cantar, con imbatible ternura, que hay un amor infinito –abstenerse de interpretaciones sentimentaloides- que da sentido a cada vida. Y convertir dicho amor en bandera, proyecto y promesa.
Con tantos hombres y mujeres que, antes, ahora, y mañana, seguirán resistiendo… para hacer de sus vidas vidas dignas.
Con tantos héroes cotidianos, que día a día, hacen del mundo un lugar más digno, y hacen que, en sus vidas, Dios asome en este mundo.
Con tantos otros que, a su manera, y en sus batallas, también resisten… porque saben que merece la pena.
Prantxes Xabier de Echarri y Moltó
Abr 10, 2017 | Actualidad
Una palabra cargada de fuerza. De sentido. De evocaciones. Decimos que hay vidas apasionantes, relaciones apasionadas, crímenes pasionales… Pero estos días, desde la fe… hablamos de la Pasión de Jesús. Pasión que es amor y que es padecimiento de quien ama y por ello se enfrenta a cualquier poder injusto. Contemplar la pasión, en cuadros y pasos, en escenas evangélicas cargadas de dramatismo, es asomarse a un misterio que nos desborda
Se ha explicado de muchas formas .¿Por qué fue así? ¿Estaba escrito? ¿Dios quería sangre?
¡No! La sangre la querían los verdugos, los que no querían el Evangelio anunciado por Jesús.
El sufrimiento del justo no nos es tan lejano.
Es la sangre de los inocentes abusados.
Es el dolor de quien se estremece por el mal de otros.
Es el cansancio de quien se esfuerza para intentar construir algo bueno.
Es el vaciamiento de quien va dando la vida, poco a poco, por amor.
Es la duda mordiente de quien da el salto de la fe, cuando callan las certezas.
Es la sensación de fracaso de algunas veces, cuando no acompañan los resultados…
En un mundo de éxito visible, de titulares y rankings, de fotos vistosas; en un mundo de triunfadores y vedetismo; en un mundo de méritos y medallas, de galardones y vitrinas, de diplomas y reconocimientos… ¿Qué sentido puede tener el fracaso, la derrota, el vaciamiento? ¿Qué sentido puede tener el no saber, no llegar, no conseguir cruzar la meta soñada? La lógica de Dios es sorprendente. Habla con una palabra que parece última pero que no es definitiva. Muestra que el amor que habla más alto es el que se da –hasta el extremo. Que la verdad que libera es la que se proclama en defensa de los bienaventurados, sin dejar que venza el miedo o la prudencia. Que la fe que canta es la que es capaz de soportar la incertidumbre. Misteriosa forma de dar vida.
Prantxes Xabier de Echarri y Moltó
Abr 7, 2017 | Actualidad, Cultura, Libros
Los días de Semana Santa pueden ser unos días tranquilos para comenzar a leer un buen libro que nos puede acompañar hacia Pascua de Resurrección. Por ello te comento cuatro propuestas:
- “Momentos y fábulas”, de Enrique Calicó, con prólogo de Monseñor Munilla. Es de muy fácil lectura debido a que son capítulos breves y sencillos. Pero detrás de esta sencillez se esconde una profunda hondura, ya que seguro que de cada página sacarás algo para reflexionar. Todos los episodios (momentos de la vida del autor, fábulas o poemas) tienen como protagonista unos rayos de Sol. Pero un Sol con mayúscula que nos da esperanza… La esperanza que nos inunda en Pascua.
- “Alma en movimiento” es un análisis de los valores permanentes de “Las Moradas” de la gran Santa Teresa de Jesús, pero en relación con la cultura de nuestro momento. El autor, Carlos Dorvier, expone la vigencia de la esencia de aquello que se escribió hace cinco siglos, haciendo hincapié en la dignidad del ser humano. Otra fuente de esperanza para esta Pascua.
- Y que mayor esperanza que el testimonio de un cristiano perseguido. Mario Joseph pasó de ser imán musulmán a católico. Si tienes oportunidad en algún momento de escucharle en una de sus conferencias, hazlo. Mientras tanto, empieza leyendo su libro “Encontré a Cristo en el Corán”. Y ya me dirás si su vida no te llena de esperanza.
- Finalmente, si quieres aprender Historia, te recomiendo “El anarquista indómito”, de José Luis Olaizola. Esta novela nos cuenta la vida de Melchor Rodríguez, llamado “el ángel rojo” por haber salvado miles de vidas durante la Guerra Civil española a personas con una ideología completamente opuesta a la suya. Como Director General de Prisiones se opuso a las matanzas de Carrillo y miles de personas se salvaron de los fusilamientos en Paracuellos del Jarama y en el cementerio de Aravaca gracias a la valentía de “el ángel rojo”.
Abr 6, 2017 | Actualidad
En el día de ayer nuestro presidente, José Castro Velarde, se reunión con la concejal del Ayuntamiento de Madrid Mar Espinar, responsable en su partido de los asuntos relacionados con memoria histórica. Castro Velarde le presentó nuestra propuesta de poner calles en Madrid a los mártires de la persecución religiosa del siglo XX en Madrid. Agradecemos desde aquí la receptividad y disposición de Espinar, que opinó que la revisión del callejero no se puede hacer dejándose llevar por motivos ideológicos o por el revanchismo, punto en el que estamos de acuerdo. La concejal socialista se comprometió a estudiar nuetra propuesta.

Además, la semana pasada, una de nuestras voluntarias se reunió con el alcalde de San Adrián de Juarros (Burgos), Florencio Martínez Mediavilla, para entregarle documentación del mártir nacido en la localidad, el Hermano José Alfonso Serrano Sáiz. Martínez se comprometió a llevar lo antes posible nuestra propuesta al pleno municipal.