(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros)
En 1711, el rey Felipe V aprobó el plan que le presentan para crear una Real Biblioteca de acceso público. Sus fondos estaban compuestos de materiales provenientes de las colecciones privadas de los monarcas de España y de las bibliotecas de los nobles que habían emigrado. En 1716 Felipe V resolvió que se debía entregar una copia de «todas las impresiones nuevas que se hicieran» a la Real Biblioteca de Madrid.
En 1836 la Biblioteca Real pasa a denominarse Biblioteca Nacional. Su rápido crecimiento y como sus necesidades sobrepasaban la capacidad de las sedes que hasta entonces había ocupado, en 1866 la reina Isabel II colocó la primera piedra de la nueva sede que sería acabada 30 años después.
La Biblioteca Nacional cuenta actualmente con unos fondos aproximados de 28 millones de ejemplares, entre ellos destacan la colección de manuscritos, que abarca obras desde el siglo IX, la de incunables o los xilográficos.
—
También, el 16 de marzo de:
1478: Nace Francisco Pizarro, conquistador del Perú.
1521: Dentro de su periplo llamado a completar la primera circunnavegación de la tierra, el navegante portugués al servicio de la Corona española Fernando de Magallanes llega a la isla de Samar, en un archipiélago al que bautiza con el nombre de San Lázaro, hoy día Filipinas. Cuarenta días después, en un enfrentamiento con los indígenas, halla la muerte en la isla filipina de Mactán, tomando el mando de la expedición Juan Sebastián Elcano, que completa la circunnavegación que es la primera de la historia.
1895: En el Teatro de la Zarzuela de Madrid se estrena la ópera La Dolores, de Tomás Bretón, con libreto de José Feliú y Codina.
1907: Nace el marino y físico español José María Otero de Navascués, que realiza importantes estudios de óptica geométrica, física y fisiología, descubridor de la llamada miopía nocturna y padre de la energía nuclear en España, presidente de la Junta de Energía Nuclear hasta 1974, período durante el cual se crean el primer reactor y la primera central nuclear españoles.
El 15 de marzo de 1493 Cristóbal Colón desembarcaba en el puerto onubense de Palos, de regreso de su gran aventura transoceánica. Quiere un gran recibimiento y ha enviado cartas al escribano real, Luis de Santángel, al tesorero aragonés, Gabriel Sánchez, y a los propios Reyes Católicos. Colón, que demuestra dotes de avezado publicista, quiere manejar los tiempos con inteligencia. Primero, que suene la noticia y se divulgue. Después, que su presencia la magnifique. Las cartas de Colón lograron una divulgación inusitada, llegando a considerarse el primer noticiario en castellano que recorría el mundo.
Colón debe atravesar la Península para reunirse con los Reyes en Barcelona. Les lleva oro y perlas, especias, aves exóticas y siete indígenas como prueba palpable de su descubrimiento. Los Reyes le recibieron con todos los honores y le mandaron sentar frente a ellos, dignidad reservada para muy contados invitados. Colón jugó bien sus bazas. Hiló un relato vibrante del descubrimiento, mostró sus papagayos de colores, dio a probar especias picantes y, como colofón, presentó a los aborígenes, de quienes dijo eran pacíficos y susceptibles de ser cristianizados, cuestión que prendió la atención de la Reina Católica.
El 20 de mayo le concedieron escudo de armas para que su noble linaje pudiera perpetuarse. A sus hijos Diego y Hernando les dieron asilo en la corte como pajes del infante don Juan, y en las procesiones que dieron festejo al descubrimiento Colón cabalgó junto a los Reyes. Al almirante le otorgaron grandes privilegios, o más bien le confirmaron aquellos que se firmaron en las Capitulaciones de Santa Fe y que seguramente entonces no pensaban cumplir. Fue nombrado virrey con plena jurisdicción en las Indias, siendo el cargo hereditario y extensible a todo nuevo descubrimiento. Tantas mercedes en tan poco tiempo crearon ciertas suspicacias en la corte y con el tiempo se volverían contra Colón, que siendo un excelente marino y un temerario aventurero, quizás no reunía las mejores capacidades para gobernar un nuevo reino. De momento, Castilla preparaba una gran flota para que su almirante surcase de nuevos las aguas del Nuevo Mundo.
(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros)
El Congreso Americano envía a dos de sus más importantes capitanes a Nueva Orleans a recoger la ayuda española, organizada por el alicantino Juan de Miralles (1713-1780), a la guerra de la independencia americana (1778).
Fue nombrado «embajador» en las Trece Colonias que se habían declarado en rebeldía contra el Imperio Británico aprovechando el dominio del inglés y sus enormes contactos realizados gracias a su actividad comercial. Organizó toda la ayuda que sería enviada a los rebeldes, sus canales de distribución, cantidades y la red de espionaje para controlar los movimientos británicos.
Entre él y George Washington se forjó una gran amistad. siendo alojado y recibido en numerosas ocasiones por el futuro primer presidente americano. La ayuda material enviada por España y de la propia fortuna de Miralles fue
inmensa, pero secreta. Sabemos entre otros muchos envíos, por ejemplo, que todos los uniformes rebeldes eran de procedencia española.
En plena guerra, una pulmonía acabaría con su vida en la propia casa de Washington, que hizo lo indecible por salvarle. Fue enterrado con honores militares, siendo el primer extranjero que los recibió en Estados Unidos.
—
También, el 14 de marzo de:
1507: Fallece en Granada fray Hernando de Talavera, confidente y confesor de Isabel la Católica.
En la mañana del 13 de marzo de 1741, el vigía apostado en el castillo de Chamba no daba crédito a sus ojos. Todo el horizonte estaba plagado de velas y no eran ciertamente de bajeles amigos. Dio la alarma con rapidez y vio aliviado que bajo la calima matinal se acercaba el oficial de guardia que ya esperaba la nefasta noticia. Estudió el horizonte y después lanzó una penetrante mirada al centinela mientras decía con calma: “Son muchos más de los esperados, pero no se preocupe soldado, Don Lezo sabrá lo que tenemos que hacer”.
Tenía razón en ambas cosas. Se sabía que una escuadra británica, al mando de Edward Vermont, formada en Gran Bretaña y reforzada con elementos coloniales americanos, estaba en camino de Cartagena de Indias, con la intención de conquistarla. También era conocida la capacidad militar de Don Blas de Lezo y Olavarrieta.
La intención de los británicos era conquistar Cartagena de Indias para crear una cabeza de puente que permitiera arrebatar a España todo el Virreinato de Nueva Granada. Dicho virreinato comprendía los actuales estados de Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Ecuador y parte del Perú. Era un botín ambicioso.
El mando militar de la defensa recayó en Blas de Lezo, marino guipuzcoano, pero el gobierno estaba en manos del navarro Sebastián de Eslava. Este mando dual no contribuyó a la eficacia de la defensa de la plaza, pero hay que destacar dos cosas. Uno, que Eslava puede que no fuera un perito militar, pero tampoco era un cobarde y se mantuvo en la plaza durante todo el asedio. Dos, que ninguno de ellos era ni castellano ni andaluz ni extremeño, contradiciendo a las voces actuales que proclaman que toda la cruzada americana fue obra de solo una parte de España.
Las fuerzas en liza eran harto dispares. Más de 2.000 cañones, 27.600 hombres y 186 barcos (29 de ellos navíos de línea), por la parte británica contra 6 navíos de línea españoles, 3.000 soldados, 4.000 hombres encuadrados en tropas auxiliares (arqueros indios, voluntaris civiles,etc.) y 990 piezas de artillería. Ante semejante diferencia y cuando finalmente Vermont consiguió entrar en la bahía, envió un aviso a Londres anunciando una victoria que estaba por venir y que nunca llegó. En todo el imperio británico se fundieron medallas conmemorativas, donde se mostraba a un Blas de Lezo rindiéndose de rodillas. Este hecho no llegó nunca a producirse, las diversas estrategias puestas en marcha por Lezo y Eslava fueron debilitando al enemigo que finalmente tuvo que retirarse con un balance humano aterrador. Más de 18.000 hombres no volvieron a embarcarse.
Es curioso que la relectura de la historia se haga continuamente e incluso llega hoy en día a nuestras redes sociales. Es incuestionable que Blas de Lezo derrotó totalmente a Vermont, pero si miramos en wikipedia el mismo episodio en inglés y en español, la versión inglesa magnifica las imágenes de la falsa rendición de Lezo. Otro ejemplo de que la leyenda negra contra España, todavía hoy, se esta escribiendo.
(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros)
San Ignacio de Loyola (1491-1556), fundador de la Compañía de Jesús, “los jesuitas”, es convertido en santo por la Iglesia Católica y patrón de las provincias vascas (1622).
Cayendo herido en la defensa de Pamplona, se convertiría durante su convalecencia al leer una copia de la vida de Cristo y de Santos. Hizo penitencia para perdonarse sus pecados y se fue a Montserrat y a Manresa, donde permanecería un año antes de ir en peregrinación a Tierra Santa.
A su vuelta, fue a Paris a formarse y allí reunió un grupo de seis compañeros a los que comunicó sus ideas y con los que sembró el germen de la Compañía de Jesús. El Papa Paulo III aprobó la fundación de la Compañía de Jesús con una bula emitida el 27 de septiembre de 1540.
La orden tenía como prioridades la educación de la juventud, el cuidado de enfermos, el apostolado, el debate intelectual, y la actividad misionera. Su obra más famosa fue el libro de Los Ejercicios Espirituales.
La Basílica de Loyola, es un complejo monumental y religioso de estilo barroco construido en su honor alrededor de la casa natal en 1738.
—
También, el 12 de marzo de:
1354: Pedro IV de Aragón funda la Universidad Sertoriana de Huesca.
1535: El capitán Francisco Pacheco funda la ciudad de Puerto Viejo, la primera que se erigió en la costa de Ecuador.
1986: Los españoles votan sí en referéndum a la entrada del país en la OTAN.
(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros)
El soriano Fray Tomás de Berlanga (1487-1551) descubre las islas «encantadas », las Galápagos (1535).
Como dominico, tuvo una gran preparación humanística y era un erudito en geografía, náutica y ciencias naturales.
Se hizo cargo del obispado de Panamá y fue nombrado consejero de la Corona española para mediar sobre las disputas territoriales que sostenían Diego de Almagro y Francisco Pizarro.
En el viaje oficial que le llevó hasta Lima, una calma chicha y las corrientes marinas le apartaron de su ruta y le llevaron hasta un archipiélago que bautizaría como “islas Galápagos” por la cantidad de grandes quelonios que habitaban dichas islas. Las describieron como unas islas encantadas, ya que aparecían y desaparecían según el capricho de las nieblas marinas. Fueron sorprendidos por la gran cantidad y variada fauna que la habitaba.
Además de misionero, promovió la agricultura en el nuevo mundo, la introducción del tomate y el consumo del plátano. Concibió la idea de enlazar el Atlántico y el Pacifico a través de Panamá… pero fue desechado por su alto coste.
—
También, el 10 de marzo de:
1126: Cerca de la villa cordobesa de Puente Genil, el ejército de Alfonso I de Aragón derrota al ejército almorávide de Sevilla conducido por Sir ibn Abú Bakr, sobrino del emir Yusuf ibn Tasufin, en la batalla de Arnisol.
1452: Nace en Sos Fernando II de Aragón y V de Castilla y de España, más conocido como Fernando el Católico, por concesión expresa del Papa Alejandro VI mediante la bula “Si convenit”. Esposo de la reina Isabel I de Castilla pone los cimientos de la unidad de España y de la completa hegemonía española durante dos enteros siglos. Cincuenta y un años después, en 1503, en Alcalá de Henares, nace el nieto de aquél, Fernando I, único emperador español del Sacro Imperio Romano Germánico, así como Rey de Hungría y de Bohemia, que hará una tregua en las guerras de religión europeas mediante el principio del “cuius rex, eius religio”, “de cada rey su religión”, un edicto de tolerancia religiosa que condicionará el mapa religioso europeo (Del blog «En cuerpo y alma» de Luis Antequera).
1496: Colón pone rumbo a España desde la Isla Española, poniendo fin a su segundo viaje a América.
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Más información