Feb 21, 2018 | Actualidad
Hace tiem
po comentamos una de las grandes hazañas de esa marina del Gran Duque de Osuna, la batalla naval del cabo de Celidonia.
Hoy traemos otro de los épicos episodios que dio aquella armada.
En realidad, el duque pagaba de su bolsillo el apresto y armamento de las galeras de su virreinato (el de Sicilia en ese momento), pero los soldados y mandos eran españoles de la Armada y los tercios autorizados por el rey. Así que puede decirse que era una marina semiprivada.
El mismo historiador Cesáreo Fernández Duro lo reconoce así:
Las naves del Duque de Osuna no tenían de corsarias más que el nombre y la bandera; regíalas un general, llevaban capitanes é infantería española sujeta á la disciplina militar,…
En esta ocasión, como veremos más adelante, participaría una escuadra del Marqués de Santa Cruz, don Álvaro de Bazán, el hijo del gran general de la Armada que combatió en Lepanto y Azores entre otros muchos escenarios.
Ataque nocturno de las galeras españolas
Estamos a principio de 1612, en el virreinato español de Sicilia, que está gobernado por el Duque de Osuna, quien como hemos comentado aprestó una armada con sus dineros viendo el paupérrimo estado de la que se encontró al llegar. El duque era de los que no se lo pensaban mucho si veía una empresa con la que derrotar a los enemigos de España y, de paso, llevarse una tajada. Eso ocurrió cuando las galeras de su mando hicieron un prisionero muy particular.
Tiene gracia el eufemismo que utiliza la crónica de este episodio, la cual seguimos, y que dice que “habiéndole apretado para que dijese quien era“, confesó que se trataba de un espía turco mandado por un renegado inglés llamado Simon Daucer.
Confesó también que aquel inglés tenía preparados en Túnez, que era un nido de piratas y corsarios, diez bajeles de alto bordo muy fuertes. Algo extraño para aquellas gentes pero que ponía en relieve el verdadero objetivo de aquella escuadra: saquear las Indias Occidentales. Suponemos que el corsario inglés renegado ya había navegado por aquellos mares y sería el guía de la expedición, la cual estaba ya casi preparada para su salida con numerosos holandeses y turcos a bordo.
El Duque no se lo pensó mucho y ordenó preparar una escuadra de seis galeras bajo el mando de don Antonio Pimentel, un soldado viejo de los tercios de Flandes, muy ducho y arriesgado tanto en tierra como en mar. Ideal para lo que se quería hacer.
Las galeras fueron reforzadas con soldados viejos (con experiencia se entiende, no edad) y remeros mozos, fornidos y fuertes, cinco o seis por banco.
La navegación fue perfecta y en poco tiempo se pusieron a la vista de Tunez, en un lugar donde ellos no podían ser divisados. Esperaron a la media noche para iniciar un ataque nocturno en toda regla. Gracias a la total oscuridad, lograron meterse en el puerto enemigo sin ser localizados y quedarse a tiro de mosquete de la escuadra corsaria. Allí los españoles descubrieron que los buques estaban listos para partir y casi toda la gente embarcada, eso sí durmiendo muy al descuido.
Con tan buena ocasión, los españoles echaron sus chalupas al agua con más de cien soldados repartidos en ellas, provistos de multitud de bombas y artificios de fuego, con las cuales llegaron al lado de las embarcaciones enemigas sin ser vistos ni oidos.
Y entonces empezó la carnicería.
Los españoles pegaron fuego a siete de las naves, echando dentro gran cantidad de bombas ardiendo, quedando abrasados los buques y pegándose fuego unos a otros hasta que se fueron al fondo.
Luego, sacaron un gran navío de mil toneladas de porte, lleno de riquezas y mercancías, y después otros dos de menor valor que el primero pero igualmente ricos, que estaban algo apartados de los piratas y que sabían por las señas en qué parte estaban.
Los demás buques pequeños de la armada corsaria ardieron sin remedio y se fueron al fondo con todo lo que tenían embarcado: bastimentos, municiones y gente de mar.
Los turcos, sorprendidos, no supieron defenderse, y aunque dispararon muchos cañonazos desde el fuerte, apenas hicieron daño a los españoles, que se dedicaron a quemar y destruir cuanto veían.
Al amanecer, la escuadra española dio por concluido el ataque y se retiraron con sus valiosas presas, con todas las galeras y chalupas, llenas de banderolas y gallardetes, disparando los cañones de crujía celebrando su hazaña y dejando tras de sí a una asombrada ciudad, arruinada y con su armada deshecha, además de numerosos muertos turcos y de otras nacionalidades.
Encuentro con una escuadra del Marqués de Santa Cruz
Mientras la victoriosa escuadra de galeras españolas se dirigía a su base en Sicilia, se encontraron a otra escuadra española: siete galeras del virreinato de Nápoles que hacían el corso por mandato del capitán general don Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz.
Se optó por navegar en armada, aunque divididos en dos escuadras, y pusieron rumbo al puerto de Biserta en Túnez, donde habían sabido que allí se encontraba un gran acopio de provisiones, municiones, pólvora, jarcias y otros bastimentos. Esta vez entraron sin necesidad de ocultarse y arrasaron con todo sin apenas resistencia, saqueando de forma sistemática todo lo que pudieron en el menor tiempo posible.
Las galeras españolas se fueron bien repletas de botín, con turcos cautivos y haciendo que los capitanes y soldados fueran ricos en despojos. La pérdida de estos fueron insignificantes, siendo los más heridos por los cañonazos del fuerte del puerto de Túnez. En Biserta murieron sólo diez soldados españoles, siendo la pérdida estimada de turcos en medio millar, eso sin contar los cautivos que se llevaron.
Tras estas incursiones victoriosas, las galeras retornaron a Sicilia. Pero todavía tendrían tiempo de algo más. A veinte millas de navegación, cerca del cabo de Bona, dieron caza a un bergantín, al que tomaron, con 35 moros, y lo quemaron con una bomba de fuego que tiraron desde las arrumbadas de la capitana. Del bergantín sólo escaparon tres turcos, que salieron a nado por estar cerca de tierra.
Y así acabó una de las muchas incursiones que hicieron las galeras del duque de Osuna en aquellos años. Y era así porque si se tripulan bien los buques, con gente que sabe lo que hace, se da parte del botín a sus hombres, se comandan las naves con gente curtida y conocedora del oficio y se tienen las embarcaciones en buen estado, es lógico que todo salga bien.
Fuentes:
Todo a babor
Feb 20, 2018 | Actualidad
El 20 de febrero de 1524 el emperador Carlos I daba orden de estudiar la posibilidad de unir el Atlántico con el Pacífico por el istmo de Panamá. El descubrimiento en 1513 del Mar del Sur, es decir, del Océano Pacífico, por parte de Vasco Núñez de Balboa, abría nuevas e importantes rutas de navegación. Por un lado, se trataba de la forma más rápida y directa de llegar a las verdaderas Indias, las Orientales. Por otro, abría un nuevo espacio de conquista con desconocidas posibilidades. Sin embargo, la conexión del Pacífico con el Atlántico era todavía una asignatura pendiente. Se hacía necesario encontrar un paso navegable que no obligase a rodear todo el continente americano.
Desde comienzos del siglo XVI, antes incluso del descubrimiento del Pacífico, Fernando el Católico había encargado a los cuatro navegantes más prestigiosos del momento, Américo Vespucio, Vicente Yáñez Pinzón, Juan de la Cosa y Juan Díaz de Solís, la exploración al oeste de las Antillas, con el fin de encontrar una vía de acceso al mar asiático. La rivalidad con Portugal, que merodeaba por la zona con idéntico propósito, hacía más apremiante el descubrimiento. Sin embargo, éste no llegaría hasta 1522, con la expedición de Fernando de Magallanes y el hallazgo del Estrecho que lleva su nombre. Era un paso adelante, pero tenía dos inconvenientes: estaba demasiado al sur y sus corrientes complicaban el retorno, por lo que se convertía en una ruta sólo de ida.
El 15 de agosto de 1519 Pedro Arias Dávila fundaba la ciudad de Panamá en la costa del Pacífico. La idea era que esta ciudad, bien abastecida, ahorrase el esfuerzo de trasladar a través del continente todos los pertrechos y materiales necesarios para la exploración del nuevo litoral. A su vez, por orden del emperador Carlos I, se iniciaban los estudios para la creación de un canal navegable que comunicase ambos océanos, una tarea ímproba que sólo se lograría cuatrocientos años después (se inauguraría el 15 de agosto de 1914), con técnicas y conocimientos muy superiores a los que se manejaban en el siglo XVI. Lo que sí conseguirían los españoles fue una ruta híbrida, mitad navegable y mitad transitable, desde Panamá hasta una ciudad abandonada, Nombre de Dios. Para ello se limpió y drenó el río Chagres, cuyo cauce sería aprovechado en el siglo XX para la construcción del canal.
(Fuente: Almanaque de la Historia de España)
También, el 20 de febrero de:
- 1985: La Plaza Mayor de Madrid es declarada monumento histórico-artístico.
- 2008: Entre Barcelona y Madrid entra en funcionamiento el tren de alta velocidad (AVE).
Feb 20, 2018 | Actualidad
Tras la Carta abierta a nuestros obispos de las diócesis catalanas, me escribe un socio de Cataluña. He querido compartir (con su permiso) lo que me dice, porque creo que debe ser conocido por todos:
José, desde lejos te ha dolido. Imagínate a mí y a mi mujer catalana y española de toda la vida. Llevo viviendo aquí casi 50 años y cada vez peor.
En la Catedral de Tarrasa está proscrito el español. Ni un solo acto litúrgico, ni un cartel, ni una Misa en español. He preguntado varias veces (por carta y personalmente) al Obispo (Josep Angel, que se ha catalanizado el nombre y ni es catalán) a que se debe esto y la callada por respuesta. ¿Pensarán que van a ganar a los independentistas así? Lo que van a conseguir es que cada vez menos ovejas sigamos con nuestros pastores, a los que no podemos reconocer como tales. Que tristeza y desasosiego. Soy vasco y me tocó vivir allí los años de plomo y Setien y compañía, también nos lo ponían difícil, pero al lado de lo de aquí, ‘pecata minuta’.
En Tarrasa más de la mitad población es castellano parlante y de entre los más pobres el porcentaje aumenta notablemente. Comprenderás que yo también me he llenado de tristeza y profundo desconsuelo. De mi Jerarquía eclesiástica duele muchísimo más.
¿Cómo es posible que en la Catedral se proscriba el idioma español? Acabarán de echar de la Iglesia a todos los hispanoamericanos y a los que nos sentimos españoles, que nos sentimos confundidos. La Iglesia tiene que estar junto a los pobres y no arrimarse al sol que más calienta.
Vivo en Matadepera a 5 km. de Tarrasa (uno de los pueblos más ricos de España) y me tengo que desplazar a Tarrasa para asistir a Misa los domingos en mi idioma (no sé rezar en catalán), porque en este pueblo también esta proscrito. En Tarrasa, gracias al Padre Juan (que es muy mayor) y que celebra en español los domingos a las 11 en el Hospital.
Rezar por los que vivimos aquí y sufrimos a los Pastores que tenemos. Que se quiten las orejeras y que sean el clero de todos, no de los que se arriman a los que quieren hacerse con el poder para mandar ellos y marginar a los que no son de su ideología.
Feb 19, 2018 | Actualidad
Según real cédula, el rey Carlos I de España crea el Archivo General de Simancas, primer archivo oficial de la Corona de Castilla. Hoy es institución cultural dependiente del Ministerio de Cultura, que alberga además un museo y un centro de investigación. La Unesco le otorgó la distinción de Patrimonio de la Humanidad en 2017 dentro de su categoría Memoria del Mundo.
El Archivo General de Simancas (también conocido por sus siglas, AGS) está ubicado en la localidad vallisoletana de Simancas, muy próxima a la capital. El edificio, construido por Juan de Herrera, conserva gran parte de la documentación producida por los órganos de gobierno de la Corona de Castilla y posteriormente de la Monarquía Hispánica y del Reino de España hasta Isabel II.
La evolución cronológica de la institución ha estado marcada por el devenir de la Corona de Castilla. Uno de los principales hitos se produjo en 1588, cuando Felipe II otorgó la Instrucción para el Gobierno del Archivo de Simancas, un documento clave para entender la gestión tanto de este archivo como de otros de la península. Por otro lado, los momentos de pujanza o de retraimiento de la monarquía castellana quedaron reflejados en forma de llegada de documentos o carestía de recursos. También los daños sufridos durante la Guerra de la Independencia Española tuvieron importantes repercusiones en lo que hoy es la institución.
(Fuente: Wikipedia)
Feb 18, 2018 | Actualidad
El 18 de febrero de 1513 Fernando el Católico escenificaba la solemne anexión de Navarra a la corona de Castilla jurando sus Cortes y sus fueros ante los procuradores. Había esperado a que el papa Julio II promulgara la bula de deposición de los Albret, soberanos del reino, para imponer los derechos de su esposa Germana de Foix. En cualquier caso, el duque de Alba ya había impuesto la lógica militar, en aquellos tiempos mucho más eficaz que la dinástica, llegando hasta Pamplona.
Juan III de Albret y Catalina de Foix reinaban en Navarra con notable inestabilidad en medio de la pugna entre beamonteses y agramonteses, sobre la que intentaban pasar con neutralidad. Los reyes eran además señores de Bigorra, de Bearn y de Foix, por lo que rendían vasallaje al rey de Francia. En aquellos tiempos Francia y España pugnaban por el reino de Nápoles y sus relaciones eran nefastas, más aún cuando el monarca Luis XII apoyó el concilio cismático de Pisa para presionar al Papa y éste respondió formando la Santa Liga —junto a España y Venecia— contra Francia. Fernando el Católico y Luis XII temían que Navarra, en poder del rival, se convirtiera en un pasillo para la invasión, por eso trataban la cuestión navarra con diplomacia y sin quebrar el equilibrio de fuerzas.
Este equilibrio se rompió en julio de 1512 tras el acuerdo secreto entre los Albret y Luis XII, por el cual Navarra se sacudía la influencia castellana y daba un paso hacia Francia. Fernando no esperó más. Preparó una acción combinada con su yerno Enrique VIII de Inglaterra, para que éste desembarcase en Guyane, antigua ambición británica, mientras el duque de Alba avanzaba hacia Pamplona. La maniobra fue suficiente para persuadir a los Albret, que se refugiaron en sus señoríos franceses sin presentar batalla. El contraataque de Francia llegaría tarde y fracasaría en su intento de recuperar Pamplona.
Navarra mantenía así sus instituciones pero la corona cambiaba de dinastía. Los Trastámara se imponían en cuatro de los cinco reinos históricos de la Península, a excepción sólo de Portugal. Era un predominio tardío. Fernando moriría en enero de 1516 y la casa de Habsburgo se impondría en toda la Península, llegando con Felipe II a reinar también sobre Portugal.
(Fuente: Almanaque de la Historia de España)
También, el 18 de fevrero de:
- 1701: Felipe de Anjou llega a Madrid y tiene una gran acogida por parte del pueblo, que quiere coronarle rey de España.
- 1929: Nace Luis Ruiz de Gopegui, físico.
- 1931: Nace Salustiano del Campo, sociólogo.
Feb 18, 2018 | Actualidad
Casi 4
50 años después, los caminos que hicieron los Tercios en su marcha desde Milán hacia Flandes van a ser recorridos de nuevo. 1200 kilómetros, kilómetro arriba kilómetro abajo, separan Milán y Bruselas, origen y fin de esta aventura que nos hemos propuesto hacer en bici.
El 22 de Agosto de 1567 llega a Bruselas el Duque de Alba al mando de 10.000 soldados de los Tercios Viejos, finalizaba así una larga y dura travesía en ruta por territorios aliados desde Milán a Bruselas. Ese recorrido decenas de veces repetido después a lo largo de casi un siglo fue llamado por los lugareños “Le Chemin des Espagnols”. Cuatro siglos y medio después repetimos, etapa por etapa, la gesta de los antiguos Tercios esta vez en bici.
Serán, aproximadamente, 1200 kilómetros en 15 días. Unos 90 kilómetros diarios. El inicio de la ventura tendrá lugar en la Plaza del Duomo del Milán a mediados de Junio y está prevista la llegada a finales de mes en la Grand-Place de Bruselas. Entre medio, ver, conocer, disfrutar de los paisajes, ciudades, pueblos y gentes de Europa.
En nuestro blog de la ruta están ya colgados los post de cómo nos estamos preparando y estarán, cuando iniciemos la aventura, el día a día del trayecto.
Las llanuras de la Lombardía y del Piamonte italianos, los magníficos y exigentes Alpes, las francesas, Saboya con su frondosos parajes, Franco-Condado con su extensiones de viña, Lorena con sus canales fluviales, la rocosa y pequeña Luxemburgo y la llana y verde Bélgica. Ese es el recorrido que vamos a trazar pedalada a pedalada.
El objetivo es hacer del Camino Español una ruta viva recorriendo y marcando en camino en GPS para que todos los que lo deseéis lo podáis hacer en bici, andando, en moto, coche, autocaravana, en tren… Cualquier medio de locomoción es bueno para recuperar este patrimonio español y europeo.
El Camino Español es un itinerario cultural que partiendo principalmente de Milán unía por distintas rutas la capital del Milanesado con Flandes (en particular Bruselas), conectando de una manera directa los territorios que pertenecían a la corona española durante los siglos XVI y XVII (Milanesado, Franco-Condado, Países Bajos Españoles que también comprendía Luxemburgo) y atravesando territorio amigo (Génova, Saboya y Lorena). Esas rutas influyeron de tal manera en la situación geopolítica europea que con su existencia se pueden explicar el por qué de las fronteras actuales.
Para llevarlo a cabo en un tiempo razonable hemos agrupado las 52 etapas a pie originales en 15 etapas en bici. Las etapas están sacadas de libros y escritos de la época que han ido recopilando y estudiando para seguir fielmente el recorrido original: Las cartas Felipe II con cada uno de los gobernadores para dar la orden de iniciar los preparativos, las propuestas de recorrido, las cartas entre Felipe II y el Duque de Alba, el diario de un militar donde quedaban reflejados el día a día de la marcha, los poemas de un soldado o los libros editados con posterioridad.
El perfil de la ruta no es muy exigente puesto que a las llanuras italianas le suceden las llanuras francesas y belgas. La excepción la marcan los Alpes donde está la etapa reina de este ‘tour’ con más de 1700 metros de desnivel acumulado en una etapa que hemos dejado a propósito en 50 kilómetros para no forzar la máquina.
Los casi cien kilómetros diarios tenemos previsto hacerlos durante la primera parte del día para tener cierto margen ante imprevistos (pinchazos sobre todo) y poder apreciar aquellos sitios que sean de interés turístico y paisajístico siguiendo un trazado que será sobre carril de tierra y carreteras secundarias.
Además de recorrerlo nos llevamos como deberes recopilar huellas de la época española. El recorrido está plagado de ellas: Palacios en Milán, murallas en Pavía, monumentos y palacios en Besançon, más palacios y fortalezas en Luxemburgo y claro en Bruselas. Esos son algunos de los lugares principales pero la influencia española dejó su huella también en otros muchos sitios.
Así, en dos semanas y recorriendo un millar kilómetros, El Camino Español quiere volver a unir estas dos capitales europeas mediante la ruta histórica que miles de españoles recorrieron hace cuatro siglos. Una ruta que ahora nos brinda la oportunidad de conocer la Europa que nos hemos dado desde la cercanía que da recorrerla en bici, mientras ponemos a vuestra disposición una magnífica ruta tanto tiempo relegada a los libros.
Fuente: El Camino Español
http://www.xn--elcaminoespaol-1nb.com/aventura/159-camino-en-bici/
http://www.xn--elcaminoespaol-1nb.com/blog/camino-espanol-en-bici/