Feb 14, 2018 | Actualidad
De n
uevo nos encontramos con las galeras del Gran Duque de Osuna, que se labraron una buena fama a causa del combate naval del Cabo Celidonia, ocurrido apenas unos meses antes de la aventura que les traigo hoy:
El bombardeo de Constantinopla de 1616 por parte de una osada incursión de las galeras españolas a la guarida del lobo enemigo.
Repasando el historial de aquella armada del virrey de Nápoles y Sicilia, no dejo de asombrarme de lo osados que llegaron a ser aquellos hombres. Además, en los partes de los combates lo relatan como si aquello fuera algo rutinario o trivial. En cierto modo es normal, ya que los mandos y soldados españoles que iban a bordo de las galeras y galeones de la época eran por lo general gente muy curtida en los numerosos frentes que tenía el enorme imperio español. Desde luego, eran gente dura, vanidosos y, llegado el momento, capaces de lo mejor y también de crueldades de las que sólo se pueden achacar al embrutecimiento de la guerra y un cierto carácter pendenciero. Los típicos soldados que te encantaría tener por compañeros en una batalla y lejos si son tus enemigos.
En el mar la cosa no era muy distinta y Osuna tuvo que lidiar con más de un mando con fuerte personalidad. No hay que olvidar que esta marina del Duque de Osuna se nutría con personal de la Armada o el Ejército y que algunos de sus generales, como don Octavio de Aragón, el protagonista de esta historia, era también descendiente de un Grande de España y tenía sus propias maneras de hacer las cosas. Choque de personalidades.
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El bombardeo de Constantinopla
Pero en los primeros tiempos, cuando servía a Osuna con diligencia y provecho, Octavio de Aragón demostró la clase de hombre que era: audaz y valiente como pocos.
Como decía anteriormente, después del celebrado combate de Celidonia, se echaba encima el otoño y lo normal era que las galeras pasaran el invierno en puerto, ya que los mares muy agitados hacían poco prácticas a tan livianas embarcaciones. Estamos en octubre de 1616.
Pero el Gran Duque de Osuna no quería tener a la gente ociosa y quería aprovechar el buen momento de su flota en el Mediterráneo. Así que mandó a Octavio de Aragón que fuese con nueve galeras a correr la costa turca. O lo que es lo mismo: a casa de su principal enemigo.
Las galeras españolas, disfrazadas de “turquesas”, se dirigieron hacia allí, pasando por Candía, Coron, Modon y Negroponte, llegando finalmente a Constantinopla, o Estambul como la llamaban los turcos.
El historiador Fernández Duro comenta al respecto:
…llegaron a los castillos de Constantinopla, cañoneándolos con mucho desenfado hasta recibir aviso amigo de haberse reunido 60 galeras turcas guardando las bocas.
El daño a los castillos no debió ser de importancia, pero tampoco buscaban un asalto o una invasión, sino el demostrar que podían hacerlo y que el poder del nuevo virrey de Nápoles podía llegar hasta allí.
Les habían mandado atacar a los turcos en su casa, pero se habían metido hasta la cocina. Estaban atrapados con una desventaja muy superior. ¿Y qué se hizo al respecto?
Octavio de Aragón se reunió en Consejo con los demás capitanes y acordaron embestir a media noche a treinta galeras turcas que se encontraban bloqueando la mayor de las bocas, la de la salida a los Dardanelos.
La noche ayudó ya que era muy oscura y con niebla y tardaron en descubrirlos, quedando muchas galeras enemigas sin tiempo de reacción. Las galeras españolas, con recio viento de popa, apagaron los fanales, excepto la galera capitana española, que mandó a las otras ocho que tomaran la vuelta de los Fornos mientras ella llevaba otro rumbo por algunas horas, con el fin de despistar al enemigo.
Huída de Estambul y apresamientos
Tras algunas horas haciendo de señuelo, con las galeras turcas a su popa, apagan las luces y arriban sin ser vistos, juntándose con el resto de la escuadra al medio día siguiente.
Los otomanos pensaron que se hallarían por Candía, hasta donde habían forzado remos, pero los españoles se hallaban en las crucetas de Alejandría, haciendo considerable daño en la costa.
Por allí se encontraron con diez caramurales gruesos y bien armados. No era prudente atacarlos en esas condiciones, pero Octavio de Aragón sabía lo que esperaba el Duque de Osuna y mandó ir a por ellos. Lo hicieron con tanta determinación que acabaron por apresarlas a todas.
Se encontraron con un botín digno de reyes: un millón y medio de ducados. Para que nos hagamos una idea de esto, refirió un soldado haberle tocado 1.500 escudos de parte en esta presa. Lo que era una pequeña fortuna para un simple soldado. ¿Qué le correspondería a los oficiales o al propio Octavio de Aragón?
Los turcos, como era de esperar, no se tomaron muy bien la ofensa, después, además, de lo ocurrido en Celidonia, por lo que, a falta de poder hacer algo similar, se contentaron con encarcelar a varios religiosos cristianos.
La escuadra de galeras regresó a su base napolitana sin pérdida de ninguna nave y cargados de riquezas.
Fuentes:
Todo a babor
Feb 13, 2018 | Actualidad
Nuestro amigo Roque Pérez nos manda este interesante artículo sobre el último «numerito» de Drag Sethlas en el carnaval de Las Palmas y su mofa a los cristianos (puedes pedir responsabilidades al ayuntamiento aquí). Os recomiendo su lectura:
«El mundo os aborrecerá. Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo» (Jn 15,18-19).
Anoche, después de ver unos episodios de una serie televisiva, movido más bien por la curiosidad, puse por un momento el canal en que se estaba transmitiendo la gala drag queen del carnaval de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, momento en el que justamente se anunciaba la actuación del drag queen que venció en el certamen el año pasado con su polémico espectáculo en el que se ofendían los sentimientos religiosos de los miembros de la Iglesia. Desconozco si cada año el drag vencedor del año anterior se despide con una actuación en el siguiente certamen, pero tanto la presentación como el espectáculo en sí, al igual que el ambiente del público han producido en mí una amalgama de ideas y sentimientos que quisiera compartir brevemente en estas líneas.
En primer lugar, el mencionado drag era presentado como un super-héroe, como un artista de primer nivel, y, al mismo tiempo, como víctima superviviente de la Inquisición, debido al hecho de que la causa que se abrió contra él el año pasado por la ofensa a los sentimientos religiosos fue archivada por la fiscalía.
Se le presentó leyendo el artículo de la Constitución Española que hace referencia a la libertad de expresión ante una vorágine de potentes aplausos al unísono y un alzar de banderas y gritos de alegría. Luego comenzó el espectáculo de ese drag con un show similar al del año pasado, disfrazado de la Virgen María en un trono llevado por cuatro personas y rodeado de otros cuatro hombres disfrazados de nazarenos, haciendo referencia explícita a las procesiones de Semana Santa, para luego bajar del trono y tras quitar como una especie de tablones que ocultaban lo que había detrás, apareció haciendo de Jesucristo en la Última Cena, diciendo frases que dice el Presbítero en la Celebración de la Eucaristía, sin poder escuchar muy bien si hubo algún otro comentario blasfemo en el transcurso de su espectáculo.
El drag parecía satisfecho y todas las personas presentes, desde los presentadores a todo el público, unas seis mil personas, que aplaudían de forma apasionada a lo largo del show, parecían tan o más satisfechos que él.
Este espectáculo me hizo pensar en la idea de la libertad de expresión, de la que todo el mundo se presentaba anoche como abogado defensor, sin importar lo más mínimo si lo que se expresa es ofensivo, más bien, importando muchísimo, y con una fusión de odio y placer, que el objeto de la ofensa era el mismo Cristo, la Iglesia, y no sólo hago referencia a la jerarquía católica, sino a todo el Pueblo de Dios.
Y me vienen dos ideas a la cabeza. La primera de ellas es: «¿Qué pasaría si se hiciese un espectáculo en el que se hiciese mofa de los sentimientos de las personas que sienten atracción hacia personas de su mismo sexo?» No es que lo apruebe ni que me agrade. Pero es evidente que el sujeto o sujetos del show serían denunciados inmediatamente y posteriormente condenados por un delito de odio. Es decir, que depende de cuál sea el grupo de personas ofendido, se valorará la ofensa y la libertad de expresión al ofender.
Es más, ya en España comienzan a ser denunciados, por ese grupo de personas que pide libertad de expresión para ofender a la Iglesia, presbíteros, colegios religiosos, etc, que expresan públicamente su desacuerdo con la ideología de género. Ya sólo por decir que el hombre y la mujer son seres complementarios se es objeto de denuncia por los que presumen de tolerantes, por los que abanderan la libertad de expresión, siempre y cuando lo que se exprese sea lo mismo que lo que piensan ellos.
Por otra parte, al ver el show de esa persona y el fervor del público con sus gritos y aplausos, me hizo parecer que estuviésemos 2000 años atrás en un circo romano. Este show me hizo presente cómo el pueblo también gritaba, se alegraba y gozaba en el espectáculo de los asesinatos de cristianos en el Circo Romano. Y, personalmente, ha sido una ayuda para iniciar la Cuaresma, porque me hacían presente unas palabras: «No améis al mundo ni lo que hay en el mundo. Si alguien ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Puesto que todo lo que hay en el mundo – la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la jactancia de las riquezas – no viene del Padre, sino del mundo. El mundo y sus concupiscencias pasan; pero quien cumple la voluntad de Dios permanece para siempre» (1 Jn 2,15-17). El mundo odia a Dios. ¿Por qué amar más al que te odia que a quien te ama? En el fondo, ha sido una llamada a amar al Padre y a amar al mundo desde el Padre. Porque recuerdo una frase del Padre Feijoo: «De las tinieblas lo normal es que salgan tinieblas y no luz». Por tanto, lo importante es irse despojando de las tinieblas e ir deseando acercarse más a la luz. Como decía Benedicto XVI en sus últimas y recientes declaraciones: «En el lento debilitamiento de mi fuerza física, interiormente estoy en peregrinación hacia la Casa del Señor». Porque nuestra casa es la Casa del Señor. El error está en querer construir mi casa aquí. No. «Mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos, porque estar en el umbral de tu casa es siempre mejor que habitar en los palacios» (Sal 84,11).
Feb 13, 2018 | Actualidad
(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros)
El guerrillero vallisoletano Juan Martín Díez, «El Empecinado» (1775-1825), héroe en la guerra de la Independencia, le pidió a Fernando VII la convocatoria de Cortes y el restablecimiento de la Constitución de 1812. Este hecho le
supondría el destierro en 1823 y posterior ejecución.
En plena guerra de Independencia contra los franceses, El Empecinado formó parte de las fuerzas del general Cuesta y su ejército regular. Siendo batido en dos ocasiones, prefirió salirse y crear un ejército guerrillero que sembró el caos en la retaguardia y líneas de comunicación y logística de los franceses.
Se nombró al general Joseph Leopold Hugo como «perseguidor en exclusiva » de El Empecinado, aunque sus intentos de captura fueron infructuosos. Colaboró con eficacia con las tropas de Wellington y sus éxitos le valieron el ascenso a general.
Al acabar la guerra y la instauración del absolutismo de Fernando Vll, las continuas protestas de El Empecinado defendiendo la Constitución de 1812 le valieron ser apresado y en una farsa de juicio condenado a muerte.
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También, el 13 de febrero de:
- 1668: España reconoce la independencia de Portugal en el Tratado de Lisboa.
- 1928: En Barcelona tiene lugar el I Campeonato de España de Maratón, celebrado entre la ciudad condal y Casteldefels.
- 1967: En la Biblioteca Nacional se descubre un volumen de casi 700 páginas con anotaciones manuscritas y dibujos a mano de Leonardo da Vinci.
- 1972: En Sapporo (Japón), el esquiador español Francisco Fernández Ochoa gana el eslálom especial y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno.
Feb 13, 2018 | Actualidad
- La Asociación Enraizados ha lanzado el “Manifiesto por el pleno reconocimiento civil del Matrimonio canónico”
- Piden que los contrayentes puedan elegir que el matrimonio civil sea también para toda la vida
- Las personas que se quieran unir al Manifiesto pueden hacerlo aquí: https://enraizados.org/alertas/8527/
La Asociación Enraizados, una voz católica en la vida pública, ha lanzado el “Manifiesto por el pleno reconocimiento civil del Matrimonio canónico”, al que ya se han unido más de 2.600 personas, para celebrar San Valentín.
“Es un derecho fundamental de las personas la libertad de contraer matrimonio que no debe ser negado por ninguna ley positiva. No queremos obligar a nadie, pero lo que pedimos es libertad: poder elegir la vía que queremos, la del matrimonio de verdad. Si otros quieren optar por el matrimonio abolible, es su elección”, explica José Castro Velarde, presidente de Enraizados.
La Constitución española establece la obligación de respetar la libertad de forma, de tal manera que los contrayentes podrán optar por la forma civil o la religiosa, sin más limitaciones que las relativas al respeto al orden público y al bien común.
Sin embargo, en la realidad, hay una flagrante contradicción: Si bien se reconocen efectos civiles al consentimiento matrimonial bajo la forma canónica, no se respeta íntegramente este ordenamiento, al que libremente se acogen los ciudadanos, para su aplicación por ejemplo en cuanto a las causas de disolución o nulidad.
Por esta razón, y amparados en el derecho y en el texto positivo de nuestras leyes, desde Enraizados promueven el “Manifiesto por la plenitud de efectos civiles al matrimonio canónico”, al que se pueden unir aquí las personas que lo deseen: https://enraizados.org/alertas/8527/.
En Portugal, por ejemplo, existe un sistema matrimonial facultativo establecido en el año 1940 tras un acuerdo con la Santa Sede. El sistema era un sistema latino en el que el matrimonio canónico se reconocía con todos sus efectos (indisolubilidad) y jurisdicciones religiosas exclusivas.
También en otros países como República Dominicana y Colombia se ha establecido, por vía concordataria, la posibilidad de elegir entre el matrimonio civil, con posibilidad de divorcio, y el matrimonio canónico con efectos civiles, que venía a ser indisoluble no sólo ante la Iglesia sino también ante el Estado.
Por ello, la Asociación Enraizados dirige al Ministerio de Justicia español este manifiesto pidiendo que los contrayentes puedan elegir que el matrimonio civil sea también para toda la vida.
Feb 12, 2018 | Actualidad
(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros)
Pedro de Valdivia (1497-1553), conquistador, militar y explorador, funda Santiago de Chile en 1541. Después de destacar en las batallas de Italia, emprende rumbo al nuevo mundo y acompañará a Pizarro, extremeño como él, en la conquista del imperio Inca.
Le encargaron que continuara con el descubrimiento y colonización de Chile, al mando de unos 150 españoles y varios cientos de porteadores indígenas. Fue difícil organizar aquella aventura a esas « tierras inhóspitas, frías y hostiles», tal y como los hombres de la época las consideraba. Muchos rehuían enrolarse en aquella hazaña de conquistar la tierra más desacreditada de las Indias. Su ímpetu le permitió llevar a cabo su expedición. Fueron pocos los que lograron atravesar el desierto de Atacama tras sufrir lo indecible, dejando abierto el camino, reconociéndose la ruta por los cuerpos yacentes que procedían de la expedición previa de Diego de Almagro. Durante las diferentes campañas y colonizaciones, fundaría las ciudades de la Serena, Concepción, La Imperial y Valdivia. Así afianzó la presencia y dominio español en Chile. En 1541 recibió el título de Gobernador y Capitán General del Reino de Chile. Murió en combate tras la rebelión de los Mapuches en 1553 a los 56 años de edad.
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También, el 12 de febrero de:
- 1815: Nace en Roma el pintor español Federico Madrazo, director del Museo del Prado y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
- 1819: Muere Francisco Javier de Balmis, médico español gran promotor de la “Real Expedición Filantrópica de la Vacuna”, conocida como Expedición Balmis, en su honor, a las colonias españolas de América y Filipinas para difundir la vacuna de la viruela, la primera campaña de vacunación masiva de la historia (Del blog «En cuerpo y alma» de Luis Antequera)
- 1948: Nace Alfonso Ussía, escritor.
Feb 12, 2018 | Actualidad
Del cementerio de Santa Eulalia sacaron tres cadáveres. Uno pertenece al sacerdote Antoni Tur Costa. Los otros dos a su padre y a su hermano. En los tres casos se ha podido constatar la existencia de orificios de entrada de bala, dos en el cráneo y un tercero en el cuerpo. Llevaban allí desde el 8 de agosto de 1936, cuando fueron asesinados a las puertas de la iglesia de Sant Carles, donde el sacerdote era el ecónomo. Fueron las primeras víctimas de la Guerra Civil en la isla de Ibiza.
Para nombrar a los primeros santos ibicencos el Vaticano se está sirviendo estos días de la gracia de Dios y de tres forenses. Su objetivo es encontrar la mayor cantidad de restos humanos de los 21 religiosos ejecutados entre el 7 de agosto y el 13 de septiembre de 1936 por unas tropas republicanas que trataban de recuperar una isla que desde el primer momento cayó del bando sublevado.
El Tribunal Diocesano cuenta con 2.500 folios que documentan estos hechos, lo que ha permitido iniciar el proceso de canonización de estos «mártires» de la iglesia, «víctimas del odio a la fe», como explicó el obispo de Ibiza, Vicente Juan Segura, durante la fase diocesana del proceso. «Con esta causa no se pretenden abrir polémicas ni discusiones que no nos corresponden», apuntó también.
El 8 de agosto de 1936, exactamente siete siglos y un año después de que tropas catalano-aragonesas arrebataran la ciudad de Ibiza a los musulmanes, unas tropas catalano-valencianas al mando de los capitanes Alberto Bayo, quien luego sería instructor de los guerrilleros cubanos que llevaron a Fidel Castro al poder, y Manuel Uribarry, llegaron a la isla con 2.500 hombres, dos destructores de la armada republicana y un buque civil. Su objetivo era reducir a una guarnición de Ibiza que se había unido al alzamiento, y que como documenta el jurista Mariano Llobet en su obra ‘Apuntes sobre la persecución religiosa en la diócesis de Ibiza durante la Guerra Civil española’, estaba formada por 123 hombres, 23 guardias civiles y 22 carabineros.
La mañana del 7 de agosto los republicanos desembarcaron sin resistencia en Formentera, donde quemaron las tres iglesias de la isla. Por la tarde su intención era tomar Ibiza. Fondearon sus destructores al pie de las murallas y difundieron la primera de dos proclamas:
«Guarnición de Ibiza. Pueblo de Ibiza. Frente a vuestras costas está dispuesta la escuadra republicana en línea de combate. De vosotros depende que comience, implacablemente, el castigo. Si una ceguera suicida os impide comprender vuestro error, reduciremos inexorable a escombros las casas que habitáis y arrasaremos vuestros campos en los que han fructificado la traición y el engaño. No queremos ruinas. No queremos sangre. Os estimamos como hermanos y como españoles y proletarios que sois. La República no es cruel, sino justiciera y humana. Rendíos ibicencos. Capitulad soldados. Os rendís no a la fuerza brutal, sino a la ley y al derecho, Capituláis no ante el enemigo, sino ante la República, ante la libertad, ante España (…) ¡Por vuestros hijos, por vuestros hogares, por vuestra Patria, por la República: rendíos! Si no izáis la bandera blanca, abriremos el fuego sobre la isla. Ibicencos: ¡Viva la República! Viva la Libertad!».
Pero no tuvieron suerte y regresaron esa noche a Formentera. Como represalia, explica Miguel Ángel Sánchez, promotor de Justicia del Tribunal Diocesano, asesinaron a un sacerdote de la isla de solo 24 años, el más joven de los 21 religiosos en proceso de canonización, y arrojaron su cuerpo al mar atado a una piedra.
Al día siguiente, en la toma de Ibiza, el poeta Antonio Colinas reveló durante unos cursos de verano de El Escorial, un incidente en el que estuvo implicado el poeta Rafael Alberti, que en ese instante se encontraba en la isla. Al parecer, en la plaza de la catedral, un grupo de republicanos preparó una hoguera con imágenes y objetos religiosos que habían sacado de la iglesia. Alberti se enfrentó a ellos y logró evitar su destrucción arguyendo su valor monetario, que eran objetos que se podrían vender y obtener dinero para el bando republicano.
Pero la jornada más negra de la historia de la guerra civil en Ibiza ocurrió unos pocos días después, el 13 de septiembre. Ese día aviones italianos que apoyaban la causa de Franco dejaron caer sobre la isla 2.000 kilos de bombas que acabaron con la vida de 40 personas.
Como represalia, los republicanos entraron de noche en el castillo de Ibiza, donde había dos centenares de presos, y asesinaron con ametralladoras y bombas de mano a 93 personas, incluidos 18 religiosos implicados en este proceso de canonización.
De aquellos días se recuerda que el entonces obispo de Ibiza se salvó de ser asesinado tras huir disfrazado de payesa. El jurista Mariano Llobet, que cuando ocurrieron estos hechos tenía ocho años, recuerda en su libro que los republicanos, en su afán de recuperar la isla «no se detuvieron ni ante lo criminal ni ante el ridículo», por el hecho de que borraron el ‘san’ de todos los pueblos de la isla con nombre de santo, para dejarlos en Antonio, Eulalia o Carlos.
Las ejecuciones prosiguieron los días posteriores hasta llegar a las 113. Sus nombres se recuerdan junto a una polémica placa instalada junto al Cristo Yaciente en el interior de la catedral. En el año 2000 se cambió la placa original para que representara a todas las víctimas de la guerra. La anterior culpaba a las «hordas marxistas» de las muertes.
Nada más llegar al poder en la isla, la portavoz de Podemos Viviana de Sans también la tomó con la placa. No le parecía bien que el nombre del primer asesinado fuera el del banquero Abel Matutes, abuelo del ex ministro del PP, y así lo puso en un tuit que acabó borrando porque no se había dado cuenta de que estaban en orden alfabético, aunque no se libró de las críticas de la familia.
La mayor parte de los 113 cuerpos se encuentran en una fosa común dentro de la catedral que estos días abrió el tribunal eclesiástico. Entre los restos se ha podido individualizar un cuerpo con una calavera con dos orificios de bala, uno de entrada y otro de salida.Los cuatro cadáveres ya son suficientes para que los forenses, según explican desde el tribunal eclesiástico, elaboren y envíen a Roma un informe en el que se «constatan» los hechos documentados en cientos de folios. Será la última fase de este proceso iniciado en 2008 antes de la beatificación de los «mártires», que aún tardará de dos a tres años, y a la que esperan siga un proceso de santificación.
(Fuente: El Mundo Baleares)