Jun 16, 2026 | Doctrina Social de la Iglesia (DSI), Uncategorized
El presente trabajo forma parte de los estudios premiados en el curso de Doctrina Social de la Iglesia (DSI) 2026 organizado por la Asociación Enraizados. Estos cursos tienen como finalidad dar a conocer la Doctrina Social de la Iglesia y formar a los participantes para
analizar la realidad social y política a la luz del Evangelio, aprendiendo a «ver, juzgar y actuar» conforme a los principios cristianos y comprometerse con el bien común.
El estudio analiza la relación entre la Doctrina Social de la Iglesia y el fenómeno histórico del anticlericalismo, presentando una visión histórica y doctrinal del papel de la Iglesia en la sociedad.
Se parte de la idea de que el cristianismo ha tenido desde sus orígenes una misión de servicio a los más necesitados y de orientación moral para la sociedad. A lo largo de la historia, la Iglesia ha contribuido a la cultura, la educación y la organización social.
El autor interpreta que, con la modernidad, se produce un cambio hacia una visión antropocéntrica que desplaza a Dios del centro, lo que ha dado lugar a ideologías y conflictos. Se presentan episodios históricos como la Revolución Francesa, la Guerra de la Vendée, la Cristiada en México y la Guerra Civil española como ejemplos de persecución religiosa y enfrentamiento entre fe e ideologías políticas.
Estos acontecimientos muestran, según el texto, cómo el anticlericalismo se ha manifestado en políticas represivas contra la Iglesia y los creyentes, generando martirio y resistencia en numerosos contextos históricos.
El trabajo también aborda la tensión entre Iglesia y mundo contemporáneo, destacando que la fe no debe quedar relegada al ámbito privado, sino que tiene una dimensión pública y social.
En contraposición a diversas ideologías, el documento presenta la Doctrina Social de la Iglesia como una propuesta propia, basada en el Evangelio y orientada a la construcción de una sociedad justa. Subraya sus principios fundamentales: dignidad de la persona humana, bien común, subsidiariedad y solidaridad.
Asimismo, se hace un recorrido por las principales encíclicas sociales, desde Rerum Novarum hasta Caritas in Veritate, que desarrollan la reflexión de la Iglesia sobre cuestiones sociales, económicas y políticas.
En conclusión, el estudio defiende que la Doctrina Social de la Iglesia ofrece un marco coherente para comprender la realidad social y responder a los desafíos contemporáneos, frente a ideologías que reducen la dimensión trascendente del ser humano. La historia
muestra tanto la persecución sufrida por los cristianos como su compromiso constante con la verdad, la justicia y el bien común.
Dsi_Curso_Anticlericalismo_Antitesis_(23.02.26) (1)
Jun 13, 2026 | Actualidad, Isabel, Noticias-Isabel, Uncategorized
Durante los actos celebrados con motivo de la visita del Papa León XIV, Enraizados quiso hacer visible una petición que muchos fieles llevan años sosteniendo con oración, trabajo y esperanza: la beatificación de Isabel la Católica.
En distintos momentos y lugares, varias pancartas con el mensaje “Isabel: una reina al servicio de Dios. Esperamos su beatificación” estuvieron presentes entre los asistentes. Fue una presencia sencilla, pero muy significativa: una forma clara de recordar que esta causa sigue viva y que son muchos los que desean verla avanzar.
Detrás de esas pancartas hay mucho más que una imagen. Hay personas que han colaborado económicamente para hacerlas posibles, voluntarios que las han llevado, familias que se han acercado y amigos de Enraizados que han querido estar presentes. A todos ellos queremos darles las gracias.
Una presencia sencilla, pública y llena de sentido
Las imágenes de estos días hablan por sí solas. En medio de los actos, entre familias, jóvenes, adultos y numerosos asistentes, la petición por Isabel la Católica pudo verse con claridad: “Isabel: una reina al servicio de Dios. Esperamos su beatificación”.
No era solo una pancarta. Era una manera de poner ante los ojos de todos una causa que sigue esperando, una petición que nace de la fe y una gratitud profunda por el legado espiritual, histórico y evangelizador de Isabel la Católica.
Enraizados ha querido que esta presencia fuera respetuosa, visible y perseverante. Porque hay causas que necesitan oración, pero también testimonio público. Y porque cuando una petición se hace visible, muchas personas descubren que no están solas en ese mismo deseo.
Gracias a quienes lo hicieron posible

Desde Enraizados queremos agradecer de manera especial a quienes han hecho posible esta presencia pública durante la visita del Papa León XIV.
Nuestro agradecimiento va, en primer lugar, a quienes han contribuido económicamente para hacer posibles las pancartas. También a los voluntarios que se ofrecieron para llevarlas, colocarlas o sostenerlas durante los actos. Y, de forma muy especial, a todas las personas que, con cansancio, calor, esperas o incomodidades, quisieron estar ahí para que el mensaje pudiera verse.
Cada gesto cuenta. El donativo de una persona, el tiempo de un voluntario, la disponibilidad de una familia o la presencia discreta de quien se suma con ilusión forman parte de una misma misión: mantener viva la petición por la beatificación de Isabel la Católica.
Sabemos que muchas veces estos esfuerzos quedan ocultos. Sin embargo, estos días se han podido ver de forma concreta. La presencia pública de la campaña ha servido para mostrar el esfuerzo de quienes han colaborado, de quienes han creído en esta iniciativa y de quienes desean que la causa de Isabel siga avanzando.
Isabel: una reina al servicio de Dios
El lema elegido resume bien el sentido de esta campaña: Isabel fue una reina al servicio de Dios. Su figura no se entiende solo desde la política o desde la historia, sino también desde una profunda conciencia de misión y de responsabilidad ante la fe.
Para muchos católicos, Isabel la Católica representa una manera de vivir la autoridad como servicio, de comprender la vida pública a la luz de Dios y de impulsar una obra evangelizadora que marcó para siempre la historia de España, de América y de toda la Hispanidad.
Por eso su causa de beatificación sigue despertando adhesión y esperanza. No se trata de mirar al pasado con nostalgia, sino de reconocer una vida que muchos consideran ejemplar y que sigue hablando al presente.
La beatificación de Isabel la Católica, una causa que sigue viva

La beatificación de Isabel la Católica es una petición sostenida desde hace décadas por fieles, asociaciones, historiadores y personas que desean que la Iglesia reconozca oficialmente sus virtudes.
Enraizados lleva años promoviendo esta causa a través de iniciativas espirituales, culturales y públicas. Misas, campañas, actos de homenaje, publicaciones y acciones de presencia social han ayudado a mantener vivo este deseo.
La presencia de las pancartas durante la visita del Papa León XIV ha sido un nuevo signo de esa perseverancia. Una manera sencilla de decir que la causa no está olvidada, que sigue habiendo fieles que rezan por ella y que desean hacer llegar esta petición con humildad y respeto.
Sigamos dando visibilidad a esta petición
Lo vivido estos días anima a continuar. Cuando una causa se hace visible, otras personas la descubren, preguntan, se interesan y se suman. Por eso es tan importante que la petición por la beatificación de Isabel la Católica no quede encerrada en pequeños círculos, sino que pueda llegar a más corazones.
Desde Enraizados queremos seguir trabajando para que la figura de Isabel la Católica sea conocida, comprendida y valorada en toda su profundidad. Y queremos hacerlo como hasta ahora: con fidelidad a la Iglesia, con amor a España y a la Hispanidad, y con gratitud hacia todos los que hacen posible cada paso.
Nuestro agradecimiento es para todos los que habéis hecho posible esta presencia: quienes habéis colaborado económicamente, quienes habéis llevado las pancartas, quienes habéis estado presentes y quienes seguís rezando y compartiendo esta petición.
Cada pancarta, cada oración y cada gesto ayudan a recordar que la causa de Isabel la Católica sigue viva. Sigamos dándole visibilidad, con humildad y esperanza.