Pide al Gobierno que garantice que nadie será perseguido en Cataluña por ejercer su libertad

Pide al Gobierno que garantice que nadie será perseguido en Cataluña por ejercer su libertad

[emailpetition id=»121″] En Cataluña hay personas que están siendo agredidas por quitar lazos amarillos (básicamente, material abandonado en la vía pública), colocados por nacionalistas a favor de políticos presos.

Pide al Gobierno de España que garantice que nadie será perseguido por este acto

Las personas que “osan” a quitar lazos amarillos, o a “redecorarlos” son investigados por los Mossos de Esquadra, o incluso agredidos por particulares.

Te recuerdo simplemente los dos últimos casos, ocurridos este fin de semana:

  • En Barcelona, han roto la nariz a una madre. En el momento en el que ocurrió, iba con sus tres hijos. Y tras pegarla, la denunciaron ¡por quitar lazos amarillos! Además, la gritaron “extranjera de mierda” (la mujer es de origen ruso y con nacionalidad española).
  • El periodista Arcadi Espada incluyó una franja roja en un lazo amarillo en L’Ametlla de Mar (Tarragona) y los Mossos le han identificado, mientras que el alcalde de la localidad le ha llamado “bicho” o “sucio” (los lazos amarillos debe de ser que no ensucian el municipio…).

Tanto a Espada como a otros 14 “identificados” por quitar lazos amarillos la semana pasada en otros municipios de Tarragona les podrían caer hasta 30.000 euros de multa.

La fiscal general no ve delito en quitar o poner lazos amarillos.

Entonces, ¿por qué pasan estas cosas?

¿Y qué está haciendo el gobierno del Señor Sánchez? Más bien poco, ¿no?

Está dejando que se persiga a los que no son nacionalistas.

Pide al Gobierno de España que garantice que nadie será perseguido por quitar lazos amarillos

Sabes que estos casos, aunque han sido los últimos, no son los únicos.

Llevan ocurriendo muchos meses. En Cataluña están investigando a todo al que piensa diferente a los nacionalistas que gobiernan. A todo el que se siente catalán y español.

Eso solo pasa en los regímenes totalitarios. Y también en Cataluña (España).

Firma ahora para que el Gobierno español garantice que nadie será perseguido por quitar lazos amarillos

#EspañaEnLaHistoria. Guerras civiles españolas (I)

#EspañaEnLaHistoria. Guerras civiles españolas (I)

El DRAE, define «guerra civil» en los términos siguientes; «guerra que tienen entre sí los habitantes de un mismo pueblo o nación». Y por tal concepción nos guiaremos en este breve recorrido por las distintas contiendas civiles que han acontecido en nuestra tierra. Dejando de lado todas aquellas otras que, alzados los pueblos en pro de la independencia, no perseguían primordialmente la implantación de un tipo de poder o de gobierno, sino el desgajarse como parte de un Imperio en el cual no se ponía el sol. Sin duda, tal decisión puede que no sea compartida por más de un lector o investigador o historiador, mas estas letras no aspiran a alcanzar cotas de elevada ilustración, sino, simplemente, a ejercer de pregonero de unos hechos históricos trascendentes, así como a tentar la curiosidad en el lector e inducirle a profundizar en tales aconteceres o eventos.

Desde todo lo anterior, el relato nos llevará a la Primera Guerra civil castellana, entre los partidarios del rey Pedro I de Castilla, el Cruel y los partidarios de Enrique II de Castilla, pudiendo ser considerada la primera guerra instigada por una esposa y una amante. A continuación nos detendremos en la Segunda Guerra Civil castellana, entre los hombres de Enrique IV y los nobles partidarios del joven Alfonso, hermano de Isabel de Castilla, para finalizar estos episodios castellanos con la Tercera Guerra Civil castellana entablada entre Alfonso V de Portugal como rey protector y marido de la hija de la Reina, Juana, conocida como La Beltraneja, e Isabel Reina de Castilla, conocida como La Católica.

Por unos instantes nos retrotraeremos en el tiempo, y nos alejaremos de Castilla para adentrarnos en la Guerra Civil catalana, la cual, en alguna medida lleva incorporada la guerra civil navarra. Todo ello afectó al reinado de Juan II de Aragón, padre de Fernando, a su hijo Carlos, el Príncipe de Viana, a Enrique IV y, por descontado, a la Generalitat catalana.

Avanzando en el tiempo, llegaremos a la Guerra de Sucesión española, consecuencia del fallecimiento del último rey Austria, Carlos II, sin descendencia y provocando el enfrentamiento de dos bandos, castellanos y aragoneses, con Cataluña y Mallorca, partidarios unos de la rama borbónica y de Carlos III de Austria, con la Gran Alianza a sus espaldas los otros. De aquella larga guerra todavía perdura en Valencia el dicho de que «todo el mal ve d’Almansa».

La Revolución de Asturias fue una insurrección obrera ocurrida en dicha provincia, en el mes de octubre de 1934, que formaba parte de la «huelga general revolucionaria» y el movimiento armado organizado por los socialistas en toda España conocido con el nombre de Revolución de octubre y que solo arraigó en Asturias. Opinión generalizada es el que ella fue el preludio del alzamiento de julio del 36, la llamada Guerra Civil española o Alzamiento Nacional o Cruzada o Asonada franquista.

La Guerra civil de 1936  estalló el 17 de julio de dicho año, siendo su espoleta el asesinato del jefe de la oposición de derechas José Calvo Sotelo por sicarios del socialista Indalecio Prieto. Si bien finalizó el 1º de abril de 1939, todavía perduran sus efectos entre la población española, hostigada por una parte de la clase política que entiende que el período de la Transición debe ser despreciado para recuperar la legitimidad democrática de la Segunda República.

Este es el camino de nuestra historia que se pretende recorrer desde la exploración de los principales acontecimientos y con la mirada limpia de prejuicios y ofuscaciones, surjan de cualquiera que sea el bando contendiente.

Francisco Gilet

#EspañaEnLaHistoria. Posiciones portuguesas y españolas en las Molucas

#EspañaEnLaHistoria. Posiciones portuguesas y españolas en las Molucas

En la primera de esta reducida serie de entregas nos habíamos quedado con ‘el cuadro’ encontrado por el capitán Álvaro de Saavedra a su llegada a las Molucas, pero para tratar de entender la situación debemos remontarnos a mucho antes en el tiempo.

¡Si nos vamos al principio de todo!

Los conflictos ya se iniciaron con la presencia de Magallanes y Elcano pero ‘las hostilidades’ no comenzaron por completo hasta la llegada del segundo viaja a las Molucas, el encabezado por Loaisa y por Elcano, aunque ninguno de ellos llegó a su objetivo haciéndose con el mando de la expedición Martín Iñiguez a la muerte de ambos.

Nada más llegar la nao Victoria con los supervivientes de la flota de Loaisa a las islas Molucas, en noviembre de 1526 fueron recibidos por el rey de la isla principal, Gilolo (o Jailolo, la actual Halmahera), el cual al conocer que no eran portugueses sino castellanos de inmediato pidió alianza con el Emperador con el objeto de frenar el avance portugués en las islas.

La primera de las acciones militares de los nuevos aliados se produjo con la defensa de la vecina isla de Tidori (actual Tidore), que estaba siendo atacada por los aliados de los portugueses, tras su defensa finalmente allí es donde en enero de 1527 se asentaron las fuerzas castellanas.

Los de la nao inmediatamente empezaron á hacer en la isla tres baluartes de piedra, tierra y madera para poder defenderse de los portugueses á lo que ayudaban todos los indios hasta las mugeres, y el día siguiente pusieran, en tierra parte de la artillería, todas las mercaderías y cosas que había abordo, con la mitad de la gente de la nao, pues recelosos de que irían los portugueses á echarla á pique, procuraron hacerse fuertes en tierra y abordo lo mejor que pudieron. La nao llegó al Maluco con 105 individuos, habiendo fallecido cesa de 40 hombres desde el estrecho de Magallanes hasta aquellas islas

[FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, p. 65]

Se establecieron justo en frente de la isla de Terrenate (actual Ternate) donde los portugueses disponían de una importante fortaleza.

Los indios de este pueblo eran vasallos del Rey de Tidori, y tanto ellos como el gobernador del lugar, que fue abordo y se llamaba Bubacar, luego que vieron qué eran castellanos, los recibieron con mucho placer. Allí encontraron un esclavo de los portugueses que estaba huido; hablaba bien el portugués, y les dijo que se hallaban portugueses en Maluco, que tenían una fortaleza de cal y canto en la isla de Terrenate, y que muy pocos días antes de la llegada de la nao habían destruido al Rey de Tidori, el cual siempre tuvo guerra con los portugueses, porque las dos naos de Juan Sebastián de Elcano y de Gonzalo Gómez de Espinosa se habían cargado de clavo en su isla». 

[FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, pp 57-58]

Entre enfrentamientos entre las flotas y ataques a las fortalezas transcurrieron los años 1526 y 1527 hasta que en una de los intentos de tregua entre las fuerzas de ambos reinos los portugueses envenenaron a Martín Iñiguez, muriendo el 11 de julio de 1527 y siendo sustituido mediante votación de los castellanos por Hernando de la Torre,

Como podemos ver ‘la cosa no iba ni mucho menos a mejor’.

¡Les espero en la siguiente entrega!

 

Vicente Medina

 

BIBLIOGRAFÍA

PARES, Portal de Archivos Españoles:

Tratado de Alcáçovas, 1479

Tratado de Tordesilllas, 1494

Tratado de Zaragoza, 1529

FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, Martín,

Colección de los Viajes y Descubrimientos que hicieron por Mar los Españoles: Segundo Viaje al Maluco, El del Comendador Fr. García de Loaisa

 

#EspañaEnLaHistoria. 20 de agosto de 1775. Hugo O’Conor funda Tucson

#EspañaEnLaHistoria. 20 de agosto de 1775. Hugo O’Conor funda Tucson

Todos hemos visto en las películas americanas las guerras entre los “vaqueros” americanos y los indios apaches. En las películas, los americanos disponían de pistolas de repetición y rifles de largo alcance y sin embargo pasaban apuros para contener los ataques de los indígenas armados de arco y flechas. Estos hechos ocurrían a finales del siglo XIX. Pocos son conscientes que, cien años antes, los españoles se habían establecido en Arizona y que, con increíblemente reducidos medios humanos y tecnología del siglo XVIII, mantuvieron su presencia en estas salvajes tierras.

Hagamos una pequeña explicación de la situación de Arizona hasta el momento de la fundación de Tucson. Los españoles exploraron estas tierras en 1540. Fue la expedición de Vázquez de Coronado la que dio las primeras noticias de estos lugares y de sus habitantes. Desde entonces, el dominio español fue más bien nominal y la frontera real se situaba más al sur. Son unas tierras con pocas riquezas naturales, donde solo la ganadería permite una explotación económica exitosa, pero en donde unos belicosos indígenas (apaches, comanches y navajos) hacían muy difícil los asentamientos permanentes.

Con el paso del tiempo, algunas tribus locales se integraron en la nueva civilización, como por ejemplo los indios Pima, y formaron parte de la estrategia española en garantizar una frontera segura. Nunca hubo una colonización con elementos españoles, entre otras razones porque la demografía de la época no daba para muchas gestas. La parte militar estaba asegurada por los legendarios “dragones de cuera”, una especie de caballería pesada que normalmente actuaba en pequeños grupos, pero dotada de una gran movilidad y conocimiento del terreno. El escritor Alber Vázquez describe con mucha intensidad la capacidad de estas unidades militares.

El caso es que a finales del siglo XVIII, el monarca Carlos III decide impulsar la colonización de los territorios que hoy configuran California, Nuevo Méjico, Arizona y Texas para frenar el avance de los ingleses desde sus colonias del Atlántico. Todo ello con unos escasos recursos y ninguna fuente estable de emigrantes. En este contexto fue enviado Hugo O’Conor a fundar diversos presidios.

Tucson fue el que tuvo más éxito y el que recibió más ataques organizados por parte de los apaches. En poco tiempo pasó de ser un simple conjunto de edificios a una organizada área rectangular con dos torreones que llegaron a ser característicos de las instalaciones militares de la zona y fueron copiados por los americanos.

Bajo la organización española, Tucson se mantuvo firme frente a los ataques apaches. El presidio languideció bajo la organización mexicana y, para dar una idea de la dureza de la región, baste decir que las guerras y acciones militares de los estadounidenses (los vaqueros de las películas) contra los indígenas locales no acabaron hasta principios del siglo XX.

Hay que añadir también que la gestión española insistió en la sedentarización de las poblaciones autóctonas para mejorar su nivel de vida. Dejó a poblaciones locales, como los Pima, capaces de integrarse en las nuevas formas de vida. En contrapartida, los estadunidenses se limitaron a exterminar a las poblaciones que se les oponían y a relegarlos a reservas donde fueron languideciendo.

Manuel de Francisco

 

Fuentes: 

History of the original Presidio Real de San Agustín del Tucson

«Resiste Tucson» (Alber Vázquez)

 

#EspañaEnLaHistoria. Guerra abierta por las Molucas

#EspañaEnLaHistoria. Guerra abierta por las Molucas

Corría el año 1528 de una época en la que a los españoles se nos hacía pequeño el mundo conocido y abundaban las ganas de descubrir y ampliar las tierras conocidas. En esa época mandaban en el mundo occidental dos imperios ibéricos: el encabezado por el Rey de Portugal y el dirigido por el Emperador Carlos V.

Entre ambos reinos existía una inmejorable convivencia conseguida con la aplicación de sucesivos acuerdos. En primer lugar el Tratado de Alcáçovas de 1479, con el que las monarquías ibéricas pactaron un primer reparto atlántico. Y posteriormente por el Tratado de Tordesillas de 1494 por el que fijan un reparto global entre las coronas de Castilla y Portugal.

Pero el viaje de Magallanes y la comprobación de la ‘redondez’ de la Tierra por parte de Elcano lo cambia todo, si hay un meridiano en occidente es obligatorio que haya otro meridiano en oriente que debe trazar una nueva frontera entre ambos reinos.

Con este escenario a nivel mundial llega a las islas Molucas la nao Florida al mando de Álvaro de Saavedra que meses antes había partido desde Nueva España siguiendo órdenes del propio Hernán Cortés, ni él ni nadie en ambos reinos se podría imaginar lo que allí estaba pasando.

El día 4 de Mayo dieron alarma en Tidori, y luego el gobernador Quichil Rendo y caballeros de la ciudad fueron á decirle al capitán de los castellanos de parte del Rey, que muchos paraoles de Terrenate iban sobre el pueblo de Zoconora, y que lo quemarían, pues sabían que no tenia gente, por lo que en nombre del Emperador y de su Rey le pedían favor con la fusta, por tener pocos paraoles para oponerse á los que venían de Terrenate. Fue también al puerto de Tidori Hernando de Baldaya de capitán de una galera bien armada, donde iban cuarenta portugueses, y escribió una carta á Hernando de la Torre, desafiándolo para que saliese con la galera que tenia y cuarenta españoles, que era igual número que ellos». 

[FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, p. 115]

Lo que allí estaba ocurriendo era una guerra abierta entre los diferentes reinos de las Molucas, unos como aliados del Rey de Portugal y otros aliados del Emperador, guerra que se desarrollaba en la frontera oriental del Tratado de Tordesillas.

Pero ¿cómo se había llegado a esta situación?

Como contestar no va a ser nada corto, la respuesta en una semana, ¡les espero!

 

Vicente Medina

 

BIBLIOGRAFÍA

PARES, Portal de Archivos Españoles:

Tratado de Alcáçovas, 1479

Tratado de Tordesilllas, 1494

Tratado de Zaragoza, 1529

FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, Martín,

Colección de los Viajes y Descubrimientos que hicieron por Mar los Españoles: Segundo Viaje al Maluco, El del Comendador Fr. García de Loaisa

 

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