Ene 31, 2018 | Actualidad
La denom
inada Invasión española de Inglaterra de 1597 fue el intento de invasión anfibia de la isla de Britania por parte del Imperio español.
En 1585, el Tratado de Nonsuch había supuesto la entrada de Inglaterra en favor de los protestantes de las Provincias Unidas, rebeldes a Felipe II de España.
Esto supuso el inicio de una guerra contra España que duraría hasta 1604.
Tras el saqueo de Cádiz de 1596, el rey Felipe II tomó en consideración la defensa de la península y en vengar el ultraje enviando una armada para invadir Inglaterra en 1597, contando con la ventaja de tener puertos en la orilla francesa del Canal de la Mancha.
Fruto de la intervención de Felipe II en la guerra de religión de Francia en apoyo de la Liga Católica, Felipe II estableció guarniciones costeras como las de Blavet en 1590 y Calais en 1596, que tenían un valor estratégico añadido porque permitían amenazar a Inglaterra al ser bases para la flota.
Por su parte, Inglaterra también intervino en Francia, pero en apoyo del rey Enrique IV de Francia, por el tratado de Greenwich del año 1591…
Dos años después del Ataque de Carlos de Amésquita (1595), en 1597, mientras la flota inglesa, 20 barcos con 2000 hombres, buscaba a la flota de Indias en las islas terceiras, o si no las encontraba, para seguir hasta las Indias, cosa que intentó al no encontrar a la flota de Indias, en una tercera expedición contra la flota de Indias que acabó en fracaso.
Felipe II volvió a enviar una nueva flota de invasión contra Inglaterra, saliendo de Coruña bajo el mando de Juan del Águila, como maestre de campo general, y Martín de Padilla, como comandante de las tropas invasoras, con destino a Falmouth, punto de destino de la invasión, un poco más numerosa que su precursora de 1588.
Esta vez, partieron de Coruña y Ferrol 108 naves, más otras que se unirían y que salían desde otros puertos.
El recuento del Adelantado de Castilla del 1 de Octubre da como resultado: 136 navíos de 34.080 toneladas, 24 carabelas, 160 buques, 8.634 soldados, 4.000 marineros, 12.634 hombres, y 300 caballos.
Incluida en estas tropas estaba la escuadra de andalucía de 32 navíos, llevaba a dos tercios de infantería, el de Nápoles y el de Lombardía, éstos eran la élite de los tercios españoles, hombres que prácticamente no perdían batalla alguna, estando la flota bajo el Almirante Diego Brochero.
Junto con esta flota, iba otra a Bretaña en Francia con mil hombres, que estaba bajo dominio español (hasta el acuerdo de 1598, cuando Felipe II decide abdicar, y prepara un tratado de paz con Francia, en el que entrega Bretaña a Francia para cerrar frentes de guerra a su descendiente Felipe III.
El 17 de octubre de 1597, tras tres días de navegación en buen tiempo, llega la flota al Canal de la Mancha, tras avanzar hacia las costas inglesas sin encontrar oposición, donde se dio un fuerte temporal y se dio la orden de dispersar la flota, si bien en esta ocasión no se produjeron los catastróficos resultados de 1588.
Aun así, siete barcos llegaron a tierra en las proximidades de Falmouth, desembarcando a 400 soldados de élite que se atrincheraron esperando refuerzos para marchar sobre Londres.
Tras dos días de espera en los que las milicias inglesas no se atrevieron a hostigarlos, recibieron la órden de embarcar, pues la flota se había dispersado irremediablemente, regresando a España sin ningún contratiempo.
Tras la vuelta de la flota inglesa, que había partido hacía tiempo para tratar de capturar la flota de Indias española, fracasando una vez más, se abrió una investigación por haber dejado indefensa la costa inglesa y poniendo a la capital en serio peligro, y fueron numerosas las acusaciones de traición abriéndose un juicio contra algunos mandos acusados de estar a sueldo del rey de España…
La Guerra Anglo-Española (1585–1604) fue un conflicto entre los reinos de Inglaterra, gobernada por Isabel I de Inglaterra, y de España, donde reinaba Felipe II.
La guerra comenzó con victorias inglesas como la de Cádiz en 1587, y la pérdida de la Armada Invencible en 1588, pero diversas victorias españolas como la de la Contraarmada en 1589, así como la enorme mejora en la escolta de las flotas de Indias y la rápida recuperación de España ante las pérdidas, acabaron por debilitar definitivamente a Inglaterra y desembocaron en la firma de un tratado de paz favorable a España en Londres en 1604.
Fuentes: La Factoría Histórica
Ene 31, 2018 | Actualidad
El 31 de enero de 1578 don Juan de Austria vencía a las Provincias Unidas de Guillermo de Orange en la batalla de Gembloux, en una de las últimas victorias del héroe. Don Juan de Austria había llegado a los Países Bajos para sustituir al antiguo gobernador, Luis de Requesens, fallecido en los motines de sus propias tropas debido a los atrasos de meses en sus soldadas. No parecía el mejor destino para el soldado, que por entonces estaba más pendiente de arrebatarle el trono británico a Isabel I mediante el enlace con la reina de Escocia, María Estuardo. Las provincias católicas del sur se habían unido en torno al príncipe de Orange después del terrible saqueo de unos tercios descontrolados a la ciudad de Amberes. A su llegada, don Juan tuvo que firmar el Edicto Perpetuo, en el que era reconocido como gobernador a cambio de retirar sus tropas. Poco más podía hacer el gobernador en aquella tierra traicionera y hostil, tumba de tantos hombres valiosos, a la que llegaba sin hombres ni recursos.
La situación de don Juan, sin ser crítica, era de lo más incómoda. Se hallaba rodeado de enemigos, sin tropas para hacerles frente ni estrategia política definida. Por fin el monarca autorizó la llegada de refuerzos: unos 6.000 hombres con Alejandro Farnesio al frente. Don Juan se reunió de pronto con sus viejos capitanes y amigos. Trató de dialogar con Orange, pero éste se sentía fuerte y no atendió a razones. De forma que sus tropas se enfrentaron en Gembloux.
Debido a su menor número de hombres, don Juan propuso una batalla abierta confiando en la veteranía y el valor de los suyos. Para los rebeldes fue toda una sorpresa. Creían que el gobernador deambulaba en busca de un refugio seguro y no lo imaginaban presentando batalla, mucho menos en campo abierto. Los cálculos de don Juan fueron correctos. Los holandeses no aguantaron el empuje español en un combate frente a frente. Alejandro Farnesio, futuro gobernador de los Países Bajos, demostró fuerza y valor al lado de su tío. Las crónicas, poco fiables, hablan de 10.000 bajas enemigas y sólo nueve españolas. Fue una victoria rotunda pero no definitiva; la falta de recursos impedía enlazarla con un avance sobre Bruselas.
(Fuente: Almanaque de la Historia de España)
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También, el 31 de enero de:
Ene 30, 2018 | Actualidad
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El 30 de enero 1797 fallecía el marino Antonio Barceló y Pont de la Terra en su Mallorca natal. Había nacido el año 1717 en el pueblecito de Galilea, a escasos kilómetros de Calvia, en la isla de Mallorca. Es uno de los tantos ejemplos de superación personal que ha dado España en su larga historia. No se puede decir que naciera de una familia pobre, ya que su padre era capitán de jabeque. Pero sí que se encontraba muy alejado de los circuitos en los que en la época se movían los que pretendían ser oficiales en la Armada Española y de cualquier Armada europea, donde se requería nacer en las clases aristocráticas por los cuatro costados, o sea los cuatro abuelos, y haber cursado estudios en alguna de las Compañías de Guardias Marinas. Nada de eso se daba en Barceló, que no tenía ningún ascendiente aristócrata ni había cursado estudio alguno.
Los jabeques eran barcos de vela ligeros y muy veloces que se utilizaban para hacer el corso, la piratería o para servicios rápidos de comunicación o abastecimiento. Onofre, el padre de Antonio, era el propietario de una de estas embarcaciones y, en su caso, tenía la contratación del transporte del correo entre Mallorca y Barcelona. Era un trayecto plagado de peligros debido a los continuos ataques de todo tipo de corsos y piratas, pero mayormente argelinos. Fue ahí donde Barceló tuvo su particular escuela y donde, empezando por grumete, asumió el mando del jabeque cuando su padre tuvo que abandonar el oficio por enfermedad.
En 1738 recibe el titulo de alférez de fragata, algo totalmente insólito para una persona prácticamente iletrada y perteneciente a las clases bajas. Pero es que el motivo era también insólito, ya que no era nada normal que su jabeque, que en aquel momento trasportaba tropas, pusiera en fuga a dos galeotas argelinas. Su carrera fue una continua lucha contra los piratas berberiscos y contra sus propios compañeros de la Armada, ya que muchos no digerían sus humildes orígenes. A todos ellos hizo frente, acabando su carrera como Teniente General de la Armada.
Se podrían hacer mil películas y escribir cientos de libros de aventuras en base a las acciones en las cuales participó, pero quisiera centrarme en uno de sus aspectos más extraños. Barceló fue el inventor de las lanchas cañoneras. La idea era simple pero hacía falta que un genio la aplicara. La artillería de aquella época tenía poca precisión y la forma normal de utilizarla en el mar, era embarcarla en grandes barcos para soportar el empuje del retroceso. Ello sin embargo tenía un problema: más grande era el barco, más fácil era ser alcanzado por el adversario con un disparo hecho “a bulto”. Su idea fue instalar un solo cañón del máximo calibre posible sobre una chalupa reforzada y blindada. El resultado era un pequeño punto sobre el mar, muy difícil de localizar, pero del que salían proyectiles que provocaban grandes daños en el enemigo.
Los resultados de esta estrategia las tuvieron que sufrir, en primer lugar, los ingleses que intentaban acercarse a nuestras costas, pero dado el éxito conseguido, se emplearon en el bombardeo por dos veces consecutivas de la ciudad de Argel, ciudad que daba cobijo a gran número de piratas berberiscos. Como resultado de las dos acciones, las razias berberiscas contra nuestras costas descendieron drásticamente y puede decirse que fue el inicio de su desaparición.
Como muchos de nuestros compatriotas dignos de admiración, casi nadie conoce quién fue Antonio Barceló. Un inventor destacado, un marino intrépido y una persona íntegra.
(Fuente: Revista de historia naval Año 2007, Año nº 25, Número 97 / https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Barceló)
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También, el 30 de enero de:
- 1500: El navegante Vicente Yáñez Pinzón es el primer europeo que avista la desembocadura del río Amazonas en Brasil.
- 1968: Nace el Rey Felipe.
Ene 29, 2018 | Actualidad
(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros)
Al morir Carlomagno, los condados que formaban la Marca Hispánica, empezarían a desligarse paulatinamente de los franceses para dar origen a los futuros Reinos de Navarra, Aragón y el Condado de Barcelona (814).
La Marca Hispánica tiene su origen en el año 778, con la campaña de Carlomagno por el Valle del Ebro, reconquistando a los moros las tierras invadidas en España. Comprendía la zona fronteriza desde Pamplona hasta Barcelona y estaba protegida por una red de castillos bajo el poder local.
La Marca Hispánica no tenía una estructura administrativa unificada propia, sino que cada condado era independiente pero rendía vasallaje a Carlomagno y sus sucesores. Con el tiempo y los Condados hereditarios, que consolidaban la posición de los magnates locales, acabarán por desligar a los poderes de la Marca del Imperio. El debilitamiento de la autoridad regia es aprovechado por los Condados de la Marca para obtener privilegios, inmunidades o cargos, y un mayor poder que les llevará en un futuro a anular su vasallaje y crear los futuros Reinos que formarán España.
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También, el 29 de enero de 1867: Nace en Valencia Vicente Blasco Ibáñez.
Ene 28, 2018 | Actualidad
El 28 de enero de 1920 un Real Decreto aprobado por Alfonso XIII creaba el Tercio de Extranjeros, una unidad armada del Ejército cuyo objetivo sería actuar como fuerza de choque en la guerra de Marruecos. Venía a sustituir a las unidades de reemplazo, mal preparadas para la dureza de la guerra africana. El Tercio de Extranjeros fue un empeño personal del teniente coronel José Millán-Astray, veterano de Filipinas y de la guerra de Marruecos, que quería fundar una unidad a semejanza de la Legión Extranjera francesa. Millán-Astray contó desde el principio con la complicidad y el auxilio del monarca Alfonso XIII. De la Legión Extranjera tomaron el sistema de reclutamiento, que quedaba abierto para todo nacional o extranjero sano, fuerte y en disposición de empuñar armas. A cambio se le ofrecía la posibilidad de prosperar militarmente dentro del cuerpo. Para Millán-Astray, el reclutamiento de soldados extranjeros tenía un doble beneficio, ahorraba un soldado nacional y sumaba otro.
Millán-Astray dotará a la unidad de un credo legionario al estilo del bushido japonés, el código de honor de los samuráis, impregnado de heroísmo, honor y sacrificio. El legionario buscará el camino más corto hacia el enemigo, permanecerá hasta la muerte con el compañero caído, acudirá a la voz de «¡A mí la Legión!» cualquiera que sea la causa del legionario que pide auxilio, no sentirá fatiga, ni hambre, ni dolor, o al menos no se lamentará por ello, y jamás rehuirá el combate, porque morir en el campo de batalla, tiñendo de sangre su bandera, será para el legionario el mayor honor.
La insignia de la Legión, diseñada por el teniente de infantería don Justo Pardo Ibáñez, está formada por una alabarda, un arcabuz y una ballesta, cruzados con una corona real en el centro. Sobre las curiosidades propias de su indumentaria es habitual encontrar los cuellos vueltos sobre la guerrera y las camisas abiertas; y dentro de la estética del legionario no faltarán las largas patillas, así como entre sus filas no faltarán la cabra ni el mono legionario.
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También, el 28 de enero de 1928 fallece Vicente Blasco Ibáñez, escritor nacido en 1867.
Ene 27, 2018 | Actualidad
(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros)
Cerca de las costas de Cádiz, fallece Pedro de Heredia en el naufragio del barco que le transportaba desde las Américas (1554). Nacido en Madrid en año desconocido, fue un conquistador español a quien se debe principalmente la fundación de Cartagena de Indias, que luego se convertiría en la principal ciudad española en las Américas.
Recibió la capitulación para explorar la costa e interior de lo que hoy es Colombia, aparejando con un galeón y 300 hombres. Alcanzó gran fama en España por sus proezas: sacar una ciudad adelante en medio de una playa semidesértica e inhóspita; terminar de explorar las costas de «Tierra Firme», hasta incluso llegar a las temidas costas de Urabá de mal recuerdo de fracasadas expediciones.
Contó con la ayuda de Catalina, una indígena de la tribu Calamari, que hizo oficio de traductora y diplomática durante la conquista de esas tierras. Aprendió español, se convirtió al Cristianismo y fue fundamental en los logros de Pedro de Heredia. Fue acusado y absuelto de maltrato a los indígenas, fama que ha quedado prendada en muchos conquistadores, muchas veces sin razón.
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También, el 27 de enero de:
- 98: el español Trajano, nacido en España, en la ciudad Itálica, junto a Sevilla, es coronado emperador del imperio romano, un imperio al que con sus conquistas en Rumania contra los dacios, y en Persia contra los partos, lleva a su máxima dimensión territorial (Del blog «En cuerpo y alma» de Luis Antioquía)
- 1158: Nace la Orden de Calatrava.
- 1336: Pedro IV es proclamado rey de Aragón tras la muerte de su padre Alfonso IV.
- 1512: Se dictan en Burgos las conocidas como “Leyes de Burgos”, que se unen a la mucha legislación existente ya para la protección de los indígenas americanos, súbditos de la corona española.
- 1801: El rey Fernando VII declara a la villa de Santa Cruz de Tenerife capital de la provincia de Canarias.
- 1925: En Madrid se inaugura el Teatro Alcázar.
- 1951: Se inaugura en Madrid el Museo Lázaro Galdiano.
- 1999: Fallece el escritor Gonzalo Torrente Ballester.
- 2000: La obra de Francisco de Goya «La condesa de Chinchón» ingresa en la colección del Museo del Prado.