Enraizados en Bruselas: «VII Transatlantic Summit for Freedom of Expression»
Estuvimos en el Parlamento Europeo, en un encuentro que reunió a líderes políticos, académicos y representantes de organizaciones de ambos lados del Atlántico para alertar sobre el deterioro creciente de la libertad de expresión. Nuestra participación responde a la misma preocupación que vivimos en España, donde esta deriva restrictiva ya se manifiesta de forma evidente. No sólo se canceló nuestro acto en el Congreso: también hemos sufrido la retirada de permisos para conferencias en espacios públicos, la censura de campañas provida en redes sociales y la exclusión de actividades institucionales por motivos ideológicos. Estos episodios muestran que la cancelación no es teórica, sino una realidad que afecta directamente a quienes defendemos valores cristianos y conservadores.
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, junto con Mateusz Morawiecki (ECR) y Santiago Abascal (PfE), subrayaron que la defensa de la libertad, la familia y la dignidad humana es hoy un acto de valentía. Advirtieron que cuando estos pilares se debilitan, la democracia se erosiona y la sociedad se fractura. En Europa, esta amenaza se concreta en normativas como el Reglamento de Servicios Digitales (RSD), que introduce obligaciones y mecanismos de control sobre los contenidos en línea, incluyendo la supervisión del llamado “discurso de odio”, término que el propio Reglamento no define de manera clara abriendo la puerta a interpretaciones discrecionales por parte de quienes ostentan el poder. A ello se suman las recientes declaraciones del Gobierno español sobre la persecución de la “huella de odio y polarización”, que anticipan un escenario donde las opiniones discrepantes —especialmente las conservadoras y católicas— pueden ser canceladas bajo una supuesta neutralidad institucional.
En este contexto, resuena con fuerza la enseñanza de san Juan Pablo II:
“La libertad consiste en poder decir lo que es verdadero”.
Una afirmación que recuerda que el Estado no está llamado a ser censor, sino custodio de un derecho que es anterior a él.
Santo Tomás de Aquino enseña que la libertad sólo se ejerce plenamente cuando está guiada por la razón y orientada al bien. Por eso, cuando se manipula la verdad o se impide expresarla, la libertad se debilita. Esta visión resulta especialmente pertinente hoy, cuando proliferan prácticas como la llamada “prohibición en la sombra” (shadow banning), una forma de censura digital en la que una plataforma no elimina un contenido, pero lo oculta, reduce su visibilidad o impide que llegue a su audiencia, sin informar al usuario. Es una censura silenciosa que condena a determinadas opiniones a la irrelevancia sin necesidad de prohibirlas explícitamente.
Durante la cumbre se abordó también el papel de la cultura y de quienes la construyen. En este marco, la intervención de Clara Muzzio, vinculada al documental The Last Children of Down Syndrome, destacó por su defensa de la verdad y por presentar un decálogo de compromisos para promover la libertad de expresión, centrado en rechazar la estigmatización de las voces provida, fomentar un debate público respetuoso y exigir que las instituciones no se conviertan en agentes de cancelación.
De forma más amplia, se discutió que la censura no aparece de manera abrupta: primero las opiniones dejan de debatirse, luego se descalifican y, cuando eso ya no basta, se silencian. Uno de los riesgos señalados fue la ambigüedad deliberada introducida en palabras esenciales como “hombre”, “mujer”, “familia” o “matrimonio”, cuyo significado se está desdibujando por motivos ideológicos. Esta manipulación del lenguaje no es neutra: cuando las palabras dejan de nombrar la realidad, se vuelve imposible dialogar, legislar o defender derechos fundamentales. Por eso se subrayó la urgencia de reconectar el lenguaje con la verdad de las cosas, condición indispensable para un debate público auténtico y para la propia libertad de expresión.
Finalmente, se abordaron los desafíos de futuro: en un mundo donde hasta el 50 % de las actividades serán sustituidas por máquinas y algoritmos, las habilidades blandas —criterio, responsabilidad, capacidad de diálogo— serán esenciales. El liderazgo positivo y transformador sólo es posible en un entorno donde se pueda hablar con libertad. Sin libertad para decir la verdad, no hay formación en valores, no hay cultura del encuentro y no hay democracia auténtica.
En este punto, desde Enraizados subrayamos la importancia de fortalecer la formación en valores como base de una sociedad verdaderamente libre. Por eso impulsamos cursos de Doctrina Social de la Iglesia, programas de liderazgo cívico, formaciones en bioética, seminarios sobre libertad religiosa y ciclos culturales sobre las raíces cristianas de España. A través de estas iniciativas buscamos precisamente lo que se destacó en la cumbre: formar personas capaces de reconocer la verdad, defenderla con argumentos y ejercer su libertad de manera madura y responsable.
Nuestra modesta presencia en Bruselas ha sido una extensión natural de lo que defendemos en España: defender la dignidad humana, promover el bien común y garantizar una libertad de expresión que permita anunciar la verdad. Todo ello desde los valores cristianos que inspiran nuestro trabajo y que consideramos esenciales para construir una sociedad verdaderamente libre.
Prensa Febrero 2026
La persecución religiosa en el centro del Parlamento Europeo: Enraizados estuvo allí
Este pasado martes, tuvimos la oportunidad de asistir en el Parlamento Europeo a la presentación de la World Watch List 2026 (Lista Mundial de la Persecución), invitados por la organización internacional Open Doors.
World Watch List es un informe anual elaborado por esta ONG que analiza y clasifica los países donde los cristianos sufren mayores niveles de persecución y vulneración de su libertad religiosa. Se trata de una de las herramientas de referencia a nivel internacional para comprender la magnitud y el horror que adopta esta realidad en distintas regiones del mundo.
Durante el acto escuchamos testimonios directos de cristianos procedentes de Yemen y Nigeria, dos de los países que encabezan la lista. Sus intervenciones pusieron rostro y voz a una persecución que, con frecuencia queda reducida a cifras o informes, pero que se traduce en violencia, discriminación y ataques constantes contra personas concretas por motivo de su fe.
El objetivo principal del encuentro fue precisamente dar visibilidad a estas situaciones y reclamar una respuesta más firme desde Europa. En este sentido, se instó al Parlamento Europeo a adoptar medidas concretas en defensa de la libertad religiosa y a no permanecer indiferente ante las violaciones sistemáticas de este derecho fundamental.
Aprovechamos nuestra visita para mantener reuniones con distintas asociaciones dedicadas a la defensa de los cristianos perseguidos. Entre ellas, Ayuda a la Iglesia Necesitada Internacional, con quienes compartimos y denunciamos la discriminación sufrida por nuestra organización por parte del Congreso de los Diputados contra nuestro Foro: “Lo que la fe católica aporta a España y Europa” durante el acto celebrado el pasado mes de octubre. Asimismo, establecimos contacto con entidades que trabajan estos casos a nivel europeo, como ADF International (Alliance Defending Freedom Internnational) y OIDAC (Observatoty on Intolerance and Discrimination against Christians in Europe)
Por último, también mantuvimos encuentros con funcionarios de la Comisión, representantes de otras entidades transnacionales y profesionales del ámbito institucional, a quienes presentamos distintos proyectos de Enraizados y con quienes exploramos posibles vías de colaboración futura.
¿Qué es un “Jubileo”? El de la Esperanza acaba de terminar
En la vida de la Iglesia, un Jubileo es un tiempo especial que invita a detenerse, mirar el camino recorrido y volver a empezar con un corazón renovado. Tiene sus raíces en la Biblia y, a lo largo de los siglos, se ha vivido como una ocasión privilegiada para experimentar la misericordia de Dios, fortalecer la fe y renovar el compromiso cristiano en la vida diaria.
El Jubileo de la Esperanza, que acaba de concluir, puso el acento en una palabra profundamente cristiana y muy necesaria hoy: la esperanza. En medio de un mundo marcado por dificultades, cansancios y búsquedas, este Jubileo fue una llamada a no perder la confianza, a mirar la realidad con ojos de fe y a descubrir que Dios sigue acompañando a su pueblo, incluso en los momentos más complejos.
María del Pilar Pascual Albalete, compañera y voluntaria de Enraizados, propone una explicación sencilla y profunda de lo que significa un Jubileo, tomando como referencia esta experiencia reciente. Te recomendamos vivamente que leas este documento, cuyo objetivo es ayudar a comprender mejor su sentido, sus signos y sus frutos, para que lo vivido durante el Jubileo de la Esperanza no quede solo en el recuerdo, sino que siga dando frutos en la vida personal y para el Bien Común.








































