Oct 20, 2017 | Peticiones
[emailpetition id=»114″]
Quizás sabes que este sábado serán beatificados en Barcelona 109 mártires claretianos. Se añadirán a la larga lista de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que dieron su vida por Cristo en la persecución religiosa del siglo XX en España y han sido declarados “beatos”.
Sé que ellos ya tienen el mayor premio: el cielo. Sin embargo, creo que es importante que recordemos su vida y su ejemplo.
Por ello, ¿me ayudas a pedir una calle en los lugares donde murieron? Firma aquí.
Tu carta llegará a los alcaldes de Barcelona, Lérida, Sabadell, Cervera, Vic, Solsona, Ribera d’Ondara, Sallent, Valencia y Castro Urdiales.
Es una campaña que hemos realizado con otros muchos mártires. Y ya ha tenido resultados: En Antequera pusieron una calle al beato Juan Silverio Pérez Ruano. En Almería, el departamento de Cultura está estudiando dedicar una calle a los mártires recién beatificados.
Ahora es el momento de pedirlo también para los mártires claretianos que serán beatificados este fin de semana en Barcelona. Firma aquí.
El lema elegido para la beatificación ha sido “Misioneros hasta el fin”. Y vaya si lo fueron… Dios les llamó a ser misioneros claretianos. Seguro que pensaban ir a evangelizar a tierras lejanas. Sin embargo, Dios les eligió para dar su vida en su misma tierra, en España, entre los años 1936 y 1937, en la Guerra Civil.
El superior de los Claretianos, Mathew Vattamattam, ha afirmado con motivo de la beatificación: “En tiempos líquidos como los nuestros, estas actitudes sólidas nos desarman y nos estimulan”, y añade: “Una beatificación es siempre una celebración de la fe y del perdón, no un juicio o una venganza. Por eso, tiene siempre sentido. No es un ajuste de cuentas con el pasado sino una apuesta de futuro”.
Ellos son un ejemplo para los cristianos del siglo XXI. Firma ahora para que les concedan una calle en los lugares donde fueron asesinados.
La película “Un Dios prohibido” trata sobre los mártires claretianos de Barbastro. Si puedes verla, te la recomiendo. Algo parecido debieron pasar estos otros mártires.
En algunas localidades (Madrid o Santander) nos han dicho que por la “Ley de Memoria Histórica” no pueden poner calles a mártires. ¿Es que esto no es ‘Memoria Histórica’? ¿O es solo para algunos? Firma aquí para que estos mártires cuenten con una calle.
Sep 14, 2017 | Peticiones
Hace unos días, algunos voluntarios de Enraizados acudimos al Cementerio de los Mártires de Paracuellos del Jarama (Madrid). Cuál fue nuestra sorpresa al encontrarnos que no hay ni una sola señal de tráfico que indica cómo llegar hasta él.
¿Acaso el Ayuntamiento de Paracuellos quiere hacer desaparecer la historia?
Fíjate quién gobierna en Paracuellos: Iniciativa Ciudadana por Paracuellos, Somos y Unidos por Paracuellos.
Si tú, como yo, crees que es inaceptable que no indiquen dónde está el Cementerio de los Mártires, firma aquí.
En este Cementerio de los Mártires permanecen enterrados aquellos que fueron fusilados por el Frente Popular en las “sacas” entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre 1936, provenientes de las cárceles.
Algunos de ellos han sido beatificados.
Si alguien quiere visitar este cementerio, sólo puede llegar a él preguntando o con gps.
No vimos ningún cartel indicándolo en todo el pueblo. Es más, en la glorieta anterior al lugar, solo aparece indicado como “cementerio”. Pero resulta que no es el camposanto del pueblo, sino la llamada “Catedral de los Mártires”.
Creo que no es un trato adecuado para todos los allí enterrados.
La memoria histórica es para todos. ¿No crees?
Pide al ayuntamiento de Paracuellos que indique en el municipio cómo ir al Cementerio de los Mártires.
Me llamó la atención que la inmensa mayoría de las tumbas no tienen nombre. Esto se debe a que, debido al gran número de muertos y al estado en que se hallaban los cadáveres, no fue posible la identificación.
Son las víctimas de un holocausto premeditado y meticuloso por el cual se pretendía exterminar a los católicos.
Puesto que un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla (ya vemos las amenazas de algunos personajes públicos que piden “arderéis como en el 36”), desde Enraizados nos parece fundamental preservar la memoria de nuestros mártires y dar a conocer su historia.
Y para esto, nes importante que quien así lo desee pueda visitar el Cementerio de los Mártires.
Pide al ayuntamiento de Paracuellos que señalice el camino al Cementerio de los Mártires.
Jul 14, 2017 | Actualidad
Esta mañana nos ha llegado la noticia de que en Antequera (Málaga) se le ha concedido una calle al beato Juan Silverio Pérez Ruano, capuchino mártir de la persecución del siglo XX en España.
Como sabes, Enraizados está pidiendo a todas las localidades donde nacieron o murieron los mártires beatificados una calle o algún tipo de homenaje. El municipio de Antequera, de 41.000 habitantes, le ha concedido una calle a este vecino ilustre.
Juan Silverio nació en la aldea malagueña de Cuevas de San Marcos el 27 de diciembre de 1875. Desde pequeño, mostró gran amor a la Virgen y asistía al rezo del rosario en su parroquia. En 1905 ingresó en el noviciando capuchino, haciendo su profesión solemne en 1909. Tomó el nombre de «Cirspín de Cuevas de San Marcos». Fue destinado a Hispanoamérica, regresando a Andalucía en 1925.
Cuando comenzó la guerra civil, el convento fue asediado y los niños de los que se hacían cargo fueron puestos a salvo en diferentes familias antequeranas. Durante 18 días, los frailes no pudieron ni salir del convento, ni recibir comida ni visitas, ni mirar por la ventana. Dos guardias civiles les llevaron algo de comida y vino clandestinamente para celebrar la misa. Un grupo de milicianos permanecían ante el convento apuntando con armas de fuego.
La tarde del 6 de agosto, el lugar fue asaltado. Fray Crispín de Cuevas estaba en ese momento rezando ante el altar de la Divina Pastora. A golpe de fusil, lo tiraron al suelo. Esa misma tarde, fue fusilado junto con otros compañeros, en la plaza, a los pies de un monumento a la Inmaculada. Sus restos reposan en el convento capuchino de Antequera. Fueron beatificados el 13 de octubre de 2013 en Tarragona.
May 17, 2017 | Peticiones
Tras Madrid, ahora le toca el turno a Valencia. También quieren cambiar el callejero.
Pero es que entre los nombres que van a cambiar, si no lo impedimos antes (tú y yo, con nuestra firma) está la Plaza de los Mártires.
O la calle José María Corbín Ferrer, laico que fue asesinado por ser católico a los 22 años.
Y también la calle del Matrimonio Alcántara-Ríos.
Pide al Alcalde de Valencia, Joan Ribó, Ribó que no sea sectario y revanchista y mantenga los nombres de las calles.
La historia del Matrimonio Alcántara-Ríos me ha impresionado mucho. No sé si has podido leer la carta de su bisnieto. Ha salido esta semana en la prensa después de que la publicara en su perfil de facebook.
«Acabo de descubrir con sorpresa que el Ayuntamiento de Valencia ha decidido incluir a la Calle Matrimonio Alcántara-Ríos en su listado de calles a renombrar en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica. Lo consideran un “vestigio franquista”…
Y digo con sorpresa porque hasta donde yo sé mis bisabuelos, esto es, el matrimonio Alcántara-Ríos, nunca fueron franquistas. Nunca ocuparon cargos políticos. Ni fueron militares. De hecho, nunca llegaron a conocer la España de Franco, porque fueron cobardemente asesinados en una cuneta por una cuadrilla de anarquistas a los pocos meses de comenzar la Guerra Civil, concretamente el 15 de febrero de 1937.
Su único delito fue ser católicos. En un primer momento sólo pretendían asesinar a mi bisabuelo. Ella les dijo que, si ser católico era un delito, podían fusilarlos a los dos. Así hicieron. Dejaron huérfanos a tres niños. Una de ellas mi abuela. Tenía 12 años. Hoy, con 94, sigue emocionándose al recordarles.
No deja de ser paradójico que llamen Memoria Histórica a este ejercicio de amnesia selectiva.
Por ser católicos les quitaron la vida y por ser católicos les quitan la calle.
Desde el cielo estoy seguro de que poco les importa este agravio. Esto era lo único que podían quitarles a estas alturas. Nunca les van a quitar el cariño, la admiración y el orgullo de todos sus descendientes».
Firma para que no le quiten la calle al matrimonio Alcántara-Ríos, a Corbín y a los mártires.
“Por ser católicos les quitaron la vida y por ser católicos les quitan la calle”.
Ese fue y es su delito, como dice la carta.
Yo lo leo una y otra vez y parece que estoy viviendo la situación.
Esposa y esposo decidieron morir juntos. Por fe y por amor.
Dejaban tres niños huérfanos. Pero prefirieron la palma del martirio.
¡Qué ejemplo!
Pero no, para Ribó no es un ejemplo. El modelo de conducta de Ribó es el revanchismo y el sectarismo que ya ha seguido Carmena en Madrid.
FIRMA.
Para que no les quiten las calles a estos mártires, ejemplos de fe, de amor, de perdón.
Abr 29, 2017 | Peticiones

[emailpetition id=»109″] El próximo sábado 6 de mayo, serán beatificados en la Catedral de Girona siete Misioneros del Sagrado Corazón. Como hemos hecho anteriormente en el caso de otras beatificaciones recientes, desde Enraizados queremos poner de manifiesto el valor de aquellos que dieron todo lo que tenían, hasta su vida, por amor a Dios y a los demás. Dando su perdón a aquellos que los mataban de forma violenta.
Por ello te pido que firmes aquí para solicitar al Ayuntamiento de Canet de Mar que dedique una calle para estos jóvenes valientes muertos por amor a Cristo y a su Iglesia.
Los nuevos beatos eran siete jóvenes religiosos de los Misioneros del Sagrado Corazón que fueron asesinados en Serinyá (Gerona) el 29 de septiembre de 1936. Ninguno superaba los 30 años en el momento de ser asesinados, tenían solo entre 20 y 28 de edad y procedían de diferentes lugares de España:
Padre Antonio Arribas Hortiguela de Cardeñadijo, 28 años (Burgos)
Padre Abundio Marín Rodriguez de Villaescusa de Ecla, 28 años (Burgos)
Padre José Bergara Echevarria de Almandoz, 28 años (Navarra)
Padre José Oriol Iserns Masso de Vilanova i la Geltrú, 23 años (Barcelona)
Hermano Gumersindo Gómez Rodrigo de Benuza, 25 años (León)
Hermano Jesús Moreno Ruiz de Osorno, 21 años (Palencia)
Hermano José del Amo del Amo, 20 años (Zamora)
Ninguno de ellos militaba en ningún partido, ni participaba de ninguna actividad política que le situara en uno u otro bando. Su único delito: ser religiosos.
Estos jóvenes son, ante todo, testigos de la fe en Cristo Redentor: sólo de la gracia de la fe puede desprenderse una actitud heroica ante la muerte cruel y violenta.
Por ello, te pido que firmes aquí para que el Ayuntamiento de Canet de Mar dedique una calle a estos mártires.
Los siete religiosos se encontraban trabajando al servicio de la formación de nuevos misioneros en el Seminario Menor y Noviciado que la orden tenía en Canet de Mar, perteneciente a la diócesis de Gerona.
El 19 de julio de 1936, los milicianos de la Junta Revolucionaria local irrumpen en el Seminario y obligan a los religiosos a abandonar la casa. Son retenidos bajo vigilancia durante dos semanas en el cercano parque de la Misericordia, hasta que un miembro del comité de Canet de Mar, que se había educado en el centro católico, les informó de que todos los religiosos iban a ser asesinados esa misma noche.
Firma aquí para que Canet de Mar les dedique una calle.
Aprovechando el turno de guardia de su confidente, los jóvenes salieron del improvisado campo de concentración y se encaminaron a la frontera con Francia para tratar de cruzarla y ponerse a salvo.
En la localidad gerundense de Beguda, cerca de límite con Francia, una persona ofreció ayuda a los religiosos para pasar al país vecino a cambio de dinero. Sin embargo, cuando acudieron al punto acordado, en vez de encontrar al hombre esperado, en su lugar estaba un grupo de milicianos del comité revolucionario local.
Según algunas fuentes, los religiosos fueron detenidos e interrogados. A cada uno de los religiosos se les hizo, por separado, dos preguntas. La primera fue su nombre y apellidos, la segunda si eran frailes o sacerdotes, a lo que respondieron que sí.
Sin más juicio ni interrogatorio, la sentencia fue ejecutada por los milicianos del comité revolucionario local durante la madrugada del 29 de septiembre de 1936, en un paraje desierto entre los pueblos gerundenses de Besalú, Seriñá y Bañolas, cerca de una casa en ruinas. Sus restos mortales fueron trasladados más tarde al cementerio de Canet de Mar.
Esta es la historia de su martirio. A mi me parece conmovedora. Estos chicos (pues realmente es lo que eran, no tenían más de 28 años), pese a su juventud, supieron mantenerse firmes en sus creencias y no renunciaron a ellas aún cuando la muerte estaba cerca.
¿No crees que merecen una calle honrando su memoria? Firma aquí para pedirlo.
En el tiempo en qué vivimos, algunos cristianos podemos sentir la tentación de esconder nuestra fe, de vivirla sólo de puertas para adentro, para evitar burlas, escarnios y marginaciones.
Hoy, estos mártires encarnan para nosotros valores fundamentales para evitar esta tentación: fe, coraje, fidelidad a Cristo hasta la muerte y amor al prójimo para perdonar el enemigo.
Por todo ello, por su coraje, por su valentía, su fe y por el valor del ejemplo que suponen, te pido que firmes para que el Ayuntamiento de Canet les dedique una calle y así sus habitantes puedan recordad que en sus calles vivieron estos jóvenes audaces que dieron su vida por Cristo.