Dentro de nada estaremos de cumpleaños celebrando el nacimiento de Isabel la Católica. Tuvo lugar un 22 de abril de hace 575 años, en Madrigal de las Altas Torres.
Celebraremos la memoria de la mejor reina de España y la de una próxima santa tan esperada por toda la Hispanidad: santa Isabel la Católica, la primera promotora y defensora global de los derechos de todas las personas sin distinción de raza, ni origen.
Desde Enraizados nos volcamos durante todo el mes de abril en esta celebración para promover su canonización, y desde ahora mismo hacemos un llamamiento a todo el mundo de habla hispana para la movilización en defensa del legado político y espiritual de la reina Isabel. ¿Nos ayudas?
También puedes donar haciendo una transferencia a esta cuenta: ES10 0128 0070 2701 0005 7811 (Bankinter), o mediante BIZUM al 08983
En abril redoblamos nuestros esfuerzos para conseguir que avance el proceso de beatificación de nuestra mejor reina.
Ponemos en marcha actividades que reavivan su memoria política y espiritual en nuestros días, reactivamos su presencia en medio del triste, sórdido panorama político de nuestra sociedad actual.
Para ello se celebrarán múltiples iniciativas, conferencias, charlas, encuentros por toda la geografía española recordando y ensalzando su figura, activamos numerosas ofrendas florales simultáneas en toda España. Trabajamos en una mapa de sus estatuas y monumentos por el mundo y movilizamos a ciudadanos y políticos para promover su construcción en aquellas ciudades donde no las haya.
Hay algunas reinas que fueron canonizadas. Pero la diferencia con Isabel es que nuestra reina cambió la historia de España y sobre todo la de la Cristiandad, promoviendo la Evangelización del nuevo mundo. Gracias a ella nuestra fe se expandió y hoy se reza en nuestra lengua en varios continentes.
En su testamento, la reina se adelantó en siglos a posteriores proclamaciones de derechos humanos:
“Mando a la dicha Princesa mi hija e al dicho Príncipe su marido, que este sea su principal fin, e que en ello pongan mucha diligencia, e non consientan e den lugar que los indios vezinos e moradores en las dichas Indias e tierra firme, ganadas e por ganar, reciban agravio alguno en sus personas e bienes; mas mando que sea bien e justamente tratados. E si algún agravio han rescebido, lo remedien e provean.”
Tal vez recuerdes aquel verso de Mio Cid: “¡Dios, que buen vassalo! ¡Si oviesse buen señor!”. Dios, qué gran país, podríamos decir hoy, si la reina tuviese buenos sucesores, y no los mediocres y traidores que gobiernan nuestros días.
Cuento contigo para devolver al presente la clarividencia histórica de la reina Isabel, su amor a España, su grandeza de miras, su empeño por cimentar su obra política en los valores de nuestra fe. ¿Nos ayudas?
También puedes donar haciendo una transferencia a esta cuenta: ES10 0128 0070 2701 0005 7811 (Bankinter), o mediante BIZUM al 08983
Sin la reina Isabel no se puede entender la España católica. ¡Le debemos tanto!
Te doy las gracias porque con tu contribución, la mía, la de tantos, estamos reconociendo y también dándole las gracias, a la mejor reina de España y a la futura santa Isabel la Católica.