Oct 1, 2026 | Actualidad, Inicio, Isabel, Peticiones
¡Firma para pedir la beatificación de Isabel!
¡Tienes un deber histórico!: ¡Isabel la Católica te necesita!
Ha pasado más de medio siglo desde que su causa llegó a Roma y todavía esperamos una respuesta definitiva.
La causa de beatificación de Isabel se inició en Valladolid en 1958. Durante años se llevó a cabo una profunda investigación histórica sobre su vida y sus virtudes. En 1990, concluida la fase diocesana, la documentación de la causa fue trasladada a Roma para continuar allí su estudio. La propia documentación de la Archidiócesis de Valladolid destaca que la investigación histórica reunió una enorme cantidad de fuentes y que «la causa está avalada por su vida de fe, su compromiso con Dios y con el prójimo, su austeridad, su afán evangelizador y su defensa de la justicia».
Aquí puedes leer la carta completa que enviamos al Papa León XIV pidiendo su beatificación durante su visita a España.
Han pasado décadas. Creemos firmemente que su vida, su fe y sus virtudes hacen de ella una mujer digna de ser propuesta como ejemplo de santidad a toda la Iglesia. Por eso no queremos que su causa permanezca indefinidamente a la espera. Queremos que avance y se tome una decisión.
Isabel fue una reina extraordinaria, una de las mujeres que más profundamente han marcado la historia de España, de Europa y del mundo entero gracias a la Evangelización de América.
Fue una mujer de fe. Una mujer que entendió que el poder no era un privilegio, sino una responsabilidad. Que buscó vivir de acuerdo con sus convicciones cristianas. Que hizo de la oración y de la confianza en Dios el centro de su vida. Y que, desde la enorme responsabilidad que le correspondió como reina, procuró actuar conforme a lo que entendía como su deber ante Dios y ante sus súbditos.
La documentación de su causa ha puesto precisamente de relieve estos aspectos: “su vida de fe, su compromiso con Dios y con el prójimo, su austeridad, su afán evangelizador y su preocupación por la justicia y por la dignidad de las personas”.
No pedimos la beatificación de Isabel simplemente por haber sido una gran reina. La pedimos porque creemos que fue una gran mujer de fe y que su vida merece el reconocimiento de la Iglesia.
La santidad no entiende de coronas, títulos ni épocas. Ahí reside una parte extraordinaria del ejemplo de Isabel, quien vivió una fe profunda en medio de las enormes responsabilidades, dificultades y decisiones que le correspondieron vivir.
Isabel la Católica cambió la historia. Pero nosotros queremos recordar algo mucho más importante, lo hizo poniendo su vida al servicio de Dios.
Porque España no debería avergonzarse de sus grandes figuras históricas ni permitir que el paso del tiempo las condene al olvido. Debemos conocerlas, estudiarlas y transmitir aquello que puedan enseñarnos.
Y qué mejor ejemplo que el de una mujer que, hace más de quinientos años, entendió que gobernar era servir, que la fe debía orientar la vida y que la autoridad llevaba consigo una enorme responsabilidad.
Por eso pedimos la beatificación de Isabel la Católica. Por eso queremos que su causa avance. Y por eso necesitamos tu ayuda. ¡FIRMA ESTA PETICIÓN!
Isabel la Católica, te necesita, nos necesita a todos, y todos la necesitamos desde las alturas, intercediendo por España e Hispanoamércia.
Jun 13, 2026 | Actualidad, Isabel, Noticias-Isabel, Uncategorized
Durante los actos celebrados con motivo de la visita del Papa León XIV, Enraizados quiso hacer visible una petición que muchos fieles llevan años sosteniendo con oración, trabajo y esperanza: la beatificación de Isabel la Católica.
En distintos momentos y lugares, varias pancartas con el mensaje “Isabel: una reina al servicio de Dios. Esperamos su beatificación” estuvieron presentes entre los asistentes. Fue una presencia sencilla, pero muy significativa: una forma clara de recordar que esta causa sigue viva y que son muchos los que desean verla avanzar.
Detrás de esas pancartas hay mucho más que una imagen. Hay personas que han colaborado económicamente para hacerlas posibles, voluntarios que las han llevado, familias que se han acercado y amigos de Enraizados que han querido estar presentes. A todos ellos queremos darles las gracias.
Una presencia sencilla, pública y llena de sentido
Las imágenes de estos días hablan por sí solas. En medio de los actos, entre familias, jóvenes, adultos y numerosos asistentes, la petición por Isabel la Católica pudo verse con claridad: “Isabel: una reina al servicio de Dios. Esperamos su beatificación”.
No era solo una pancarta. Era una manera de poner ante los ojos de todos una causa que sigue esperando, una petición que nace de la fe y una gratitud profunda por el legado espiritual, histórico y evangelizador de Isabel la Católica.
Enraizados ha querido que esta presencia fuera respetuosa, visible y perseverante. Porque hay causas que necesitan oración, pero también testimonio público. Y porque cuando una petición se hace visible, muchas personas descubren que no están solas en ese mismo deseo.
Gracias a quienes lo hicieron posible

Desde Enraizados queremos agradecer de manera especial a quienes han hecho posible esta presencia pública durante la visita del Papa León XIV.
Nuestro agradecimiento va, en primer lugar, a quienes han contribuido económicamente para hacer posibles las pancartas. También a los voluntarios que se ofrecieron para llevarlas, colocarlas o sostenerlas durante los actos. Y, de forma muy especial, a todas las personas que, con cansancio, calor, esperas o incomodidades, quisieron estar ahí para que el mensaje pudiera verse.
Cada gesto cuenta. El donativo de una persona, el tiempo de un voluntario, la disponibilidad de una familia o la presencia discreta de quien se suma con ilusión forman parte de una misma misión: mantener viva la petición por la beatificación de Isabel la Católica.
Sabemos que muchas veces estos esfuerzos quedan ocultos. Sin embargo, estos días se han podido ver de forma concreta. La presencia pública de la campaña ha servido para mostrar el esfuerzo de quienes han colaborado, de quienes han creído en esta iniciativa y de quienes desean que la causa de Isabel siga avanzando.
Isabel: una reina al servicio de Dios
El lema elegido resume bien el sentido de esta campaña: Isabel fue una reina al servicio de Dios. Su figura no se entiende solo desde la política o desde la historia, sino también desde una profunda conciencia de misión y de responsabilidad ante la fe.
Para muchos católicos, Isabel la Católica representa una manera de vivir la autoridad como servicio, de comprender la vida pública a la luz de Dios y de impulsar una obra evangelizadora que marcó para siempre la historia de España, de América y de toda la Hispanidad.
Por eso su causa de beatificación sigue despertando adhesión y esperanza. No se trata de mirar al pasado con nostalgia, sino de reconocer una vida que muchos consideran ejemplar y que sigue hablando al presente.
La beatificación de Isabel la Católica, una causa que sigue viva

La beatificación de Isabel la Católica es una petición sostenida desde hace décadas por fieles, asociaciones, historiadores y personas que desean que la Iglesia reconozca oficialmente sus virtudes.
Enraizados lleva años promoviendo esta causa a través de iniciativas espirituales, culturales y públicas. Misas, campañas, actos de homenaje, publicaciones y acciones de presencia social han ayudado a mantener vivo este deseo.
La presencia de las pancartas durante la visita del Papa León XIV ha sido un nuevo signo de esa perseverancia. Una manera sencilla de decir que la causa no está olvidada, que sigue habiendo fieles que rezan por ella y que desean hacer llegar esta petición con humildad y respeto.
Sigamos dando visibilidad a esta petición
Lo vivido estos días anima a continuar. Cuando una causa se hace visible, otras personas la descubren, preguntan, se interesan y se suman. Por eso es tan importante que la petición por la beatificación de Isabel la Católica no quede encerrada en pequeños círculos, sino que pueda llegar a más corazones.
Desde Enraizados queremos seguir trabajando para que la figura de Isabel la Católica sea conocida, comprendida y valorada en toda su profundidad. Y queremos hacerlo como hasta ahora: con fidelidad a la Iglesia, con amor a España y a la Hispanidad, y con gratitud hacia todos los que hacen posible cada paso.
Nuestro agradecimiento es para todos los que habéis hecho posible esta presencia: quienes habéis colaborado económicamente, quienes habéis llevado las pancartas, quienes habéis estado presentes y quienes seguís rezando y compartiendo esta petición.
Cada pancarta, cada oración y cada gesto ayudan a recordar que la causa de Isabel la Católica sigue viva. Sigamos dándole visibilidad, con humildad y esperanza.
May 26, 2026 | Actualidad, Inicio, Isabel, Peticiones
Firma para pedir al Papa la beatificación de Isabel
¡No dejemos pasar esta oportunidad histórica!
Del 6 al 12 de junio, el santo padre visitará España. Es un tiempo clave para millones de católicos que llevan generaciones esperando un gesto decisivo respecto a la beatificación de Isabel la Católica.
No podemos dejar pasar este momento. No después de tantos años, incluso siglos de espera. Ahora tenemos la oportunidad de hacer llegar al Papa una petición nacida desde la fe, el amor a la Iglesia y la gratitud hacia una mujer que cambió para siempre la historia promoviendo la evangelización del «nuevo mundo».
Por eso hoy queremos pedirte algo muy importante. Súmate a esta carta dirigida al Papa León XIV solicitando que impulse definitivamente la beatificación de Isabel. Aquí debajo podrás leer la carta completa.
Santo Padre:
Con profundo respeto filial y unidos en la oración por Su Pontificado, nos dirigimos humildemente a Su Santidad para pedirle que impulse la causa de beatificación de la Sierva de Dios Isabel I de Castilla, conocida por la historia como Isabel la Católica.
Son innumerables los fieles que, desde hace generaciones, contemplan en su vida un ejemplo extraordinario de fe, entrega a la Iglesia y servicio providencial a la misión evangelizadora del cristianismo. Y son también muchos los que esperan, desde hace décadas —incluso siglos—, que su testimonio pueda ser reconocido oficialmente por la Iglesia.
La reina Isabel vivió su responsabilidad política con auténtica vocación de servicio. En medio de las complejidades de su tiempo, gobernó con conciencia moral, sentido de justicia y profundo amor a Dios. Su vida espiritual, marcada por la oración, la austeridad y la confianza en la Providencia, fue reconocida por todos.
Pero si hay una obra que marcó de manera decisiva la historia de la Iglesia y del mundo fue la evangelización de América que nació bajo su reinado. Gracias a su apoyo y visión providencial, el anuncio del Evangelio llegó al nuevo mundo, abriendo el camino a la mayor gesta misionera de la historia de la humanidad.
Millones de personas recibieron la fe católica en aquellas tierras. Se levantaron iglesias, monasterios, universidades y hospitales. Nacieron pueblos enteros bajo el amparo de la cruz de Cristo. Y todo ello estuvo profundamente ligado al deseo de Isabel de llevar el Evangelio allí donde todavía no era conocido.
La propia reina dejó constancia de su preocupación por la dignidad y protección de los pueblos indígenas en su testamento, insistiendo en que fueran tratados como hijos de Dios, con derechos y dignidad inviolables. Esa conciencia cristiana, extraordinaria para su tiempo, revela un corazón profundamente marcado por el Evangelio.
La figura de Isabel la Católica continúa iluminando hoy a innumerables fieles que reconocen en ella un ejemplo de fidelidad a la Iglesia y entrega generosa a la misión evangelizadora. Su huella espiritual, la Hispanidad, permanece viva en el mundo y en toda la Iglesia.
España, y con ella millones de católicos a ambos lados del Atlántico, llevan esperando durante siglos este reconocimiento. Generaciones enteras han rezado y confiado en que algún día la Iglesia eleve oficialmente a los altares a quien tantos consideran ya un ejemplo eminente de vida cristiana.
Por todo ello, pedimos humildemente a Vuestra Santidad que Beatifique a Isabel la Católica, para mayor gloria de Dios, bien de la Iglesia y fortalecimiento en la fe de tantos fieles.
Con filial afecto y oraciones constantes por su persona, intenciones y ministerio petrino, nos encomendamos a su bendición apostólica.
José Castro Velarde
Pte. Fundación Enraizados en Cristo y en la Sociedad