Oct 22, 2016 | Actualidad
Aquí os dejamos otro testimonio de una joven que acudió a la JMJ. ¡Gracias a todos los socios y donantes de Enraizados que ayudaron con sus oraciones y sus donativos a que estos jóvenes pudieran estar en la Jornada Mundial de la Juventud compartiendo su fe con personas de muchos países!:
Miriam
Soy una chica más, de 23 años que ha vivido esta JMJ con especial ilusión.
Mis padres me educaron como cristiana y me enseñaron la importancia que tiene vivir la Fe en familia. Gracias a Dios el colegio también ayudó en mi formación y tuve la suerte de contar con buenos amigos que compartían mis creencias y que me ayudaron a vivirlas en un ambiente muy bueno.
Sin embargo, conforme te vas haciendo adulto, te das cuenta de que la Fe no se debe tener “por tradición”, sino que llegado un momento en que es uno mismo el que elige qué camino va a tomar y, por tanto, lo más maduro es decidir hacer personal y diaria esa elección. Renovar ese compromiso en Cristo y la Iglesia todos los días.
Por eso tenía muchas ganas de ir a la JMJ para poder ver al Papa, y compartir mi Fe con tantos otros jóvenes de diferentes países. Además, mentiría si dijese que el plan de ir conociendo alguna ciudad de Europa no tenía su atractivo. Conforme se acercaba la fecha fueron creciendo las ganas.
Finalmente fuimos un gran grupo de gente joven (¡Éramos tres autobuses!) y en los días previos y posteriores a Cracovia recorrimos en bus diferentes ciudades. El viaje en bus permitía que pasáramos buena parte de nuestro tiempo conviviendo con jóvenes de otros lugares, y al mismo tiempo creando un ambiente de oración, misa, formación para preparar los días centrales que estaríamos en Cracovia, y para después meditar y profundizar todo lo vivido allí. Hubo momentos más incómodos (cansancio acumulado, muchas horas de autobús, algún roce con alguna persona en algún momento de más presión, sol y calor-lluvia-sol-lluvia en el transcurso de pocas horas…). Pero todos ellos quedan como anécdotas del tipo ¿te acuerdas cuando…? Que logran sacarte alguna carcajada y sonrisa.
¡Qué puedo decir! De cada persona con la que compartí esos días me llevo cosas tan diferentes. ¡Cuánto puedes divertirte y aprender al mismo tiempo de jóvenes mayores o menores que tú, que viven su Fe con pasión en su día a día!
Una vez en Cracovia, impacta muchísimo ver tanta alegría. Se nota de verdad la presencia de Dios en cada uno de nosotros. Conoces lo que es la Comunidad Cristiana, la Iglesia con gente de diferentes países y movimientos con diversos carismas y vocaciones.
Especialmente me tocaron el corazón las palabras del Papa en la Vigilia, pidiéndonos que no fuéramos jóvenes de sofá y que no viviéramos una sociedad paralizados. Además recalcó la importancia de dejar huella en las personas que tenemos a nuestro alrededor, en nuestros ambientes, y que buscásemos en el amor a los demás el camino para ser felices.
Realmente si nos paramos a pensar, vivimos en una sociedad en la que la avalancha de información hace que muchas veces perdamos la sensibilidad ante determinadas situaciones, por la costumbre de verlas en la televisión o en los medios todos los días. Ojalá nos demos cuenta y valoremos y agradezcamos lo que tenemos y cómo vivimos. Muchos países están marcados por la guerra o la persecución, y sin embargo viven su Fe con una valentía y perseverancia envidiables.
Es por ello que me siento bendecida con esta experiencia, y con ganas de compartirla con todo el mundo. Muchísimas gracias a todas las personas que han estado organizando y ayudando para que fuera posible. Os tengo muy presentes en mis oraciones. ¡Ojalá esta experiencia se pueda repetir en unos años en Panamá!
Oct 22, 2016 | Actualidad
Gracias a la generosidad de los socios y donantes de Enraizados, algunos jóvenes pudieron acudir a la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró este verano en Cracovia. Uno de sus patronos fue el gran Papa polaco, San Juan Pablo II. Por eso, para celebrar este día, hemos pedido a alguno de los jóvenes que acudieron que nos cuenten sus testimonios. Aquí va uno de ellos:
(Durante el fin de semana vamos a ir publicando otros. ¡Estad atentos a nuestra página web!)
Dora:

(En la imagen Dora con la familia polaca que la acogió en su casa, a ella y a otra peregrina)
Mi nombre es Dora Guadalupe Díaz, vivo en la ciudad de Hermosillo, Sonora, México. Para mi es un gusto poder compartir con ustedes sobre mi experiencia en la pasada Jornada Mundial de la Juventud. Definitivamente los tiempos de Dios son perfectos y Él solamente sabe el día y la hora…
Para comenzar con este testimonio me remontaré a hablar de la JMJ pasada en Río de Janeiro, donde desconocía sobre esta gran reunión que fortalece la fe de todos los que acuden. En aquel año me encontraba realizando un intercambio estudiantil en la ciudad de Campinas, Sao Paulo, que se ubica a seis horas de la ciudad de Río de Janeiro. Mi sorpresa fue que más de medio avión que se dirigía al mismo país iban con un propósito diferente al mío, el de reunirse en el amor de Cristo como una sola Iglesia… Mi pregunta fue: ¿Qué los motiva a realizar esto, dejar su país por unos días? Con los meses fui conociendo a jóvenes que me contaron de su experiencia y fue en ese momento donde decidí que haría todo lo posible para poder acudir a la siguiente.
La verdad es que no fue nada fácil recaudar fondos para lograr este sueño, principalmente porque Polonia es un país muy lejano. Encontré en este caminar a otros jóvenes igual de locos y enamorados por Cristo que se volvieron una gran familia y con esa familia soñé y viví esta experiencia. Realizamos diferentes actividades para recaudar fondos. En un momento, había perdido la esperanza por no tener gran parte del dinero. Pero una persona me contó que había ganado una beca por medio de un grupo de Estados Unidos. En ese momento entré en internet y busqué becas para ir a la JMJ. Así encontré a la Asociación Enraizados. La verdad es que fue un regalo de Dios y sobre todo de María; yo lo bauticé como un regalo de la Inmaculada. Gracias a este apoyo económico pude completar para que esto se volviera realidad, no me queda más que agradecer y orar por ustedes.
En mi experiencia tuve la oportunidad de vivir la pre-jornada en el norte de Polonia, en la ciudad de Pruszcz, Gdanski, donde me recibió una familia polaca que a pesar de no hablar el mismo idioma, con un simple gesto de darte lo mejor podías ver como Cristo se manifestaba en ellos sirviéndote y compartiendo parte de su historia y cultura, pero sobretodo el amor fraterno pasando a ser parte de su familia por esa semana y, claro, el resto de la vida porque siempre quedarán esos lazos de amistad en la espera de un futuro encuentro. Pero esos lazos no fueron exclusivos de la familia Knopik, sino de todos aquellos que me regalaron una sonrisa, ofrecieron su amistad y compartieron esos días a mi lado.
Sin lugar a dudas Dios y su misericordia se hicieron presentes en cada momento, en cada persona y rincón de Polonia. Una de las experiencias que más me impactaron fue el estar esperando el tren que nos llevaría de Varsovia a Cracovia después de la pre-jornada, donde esa noche no dormimos y decidimos permanecer despiertos para orar, cantar y ensayar un baile que representaría nuestra cultura mexicana en la Jornada. En esa noche un joven de Varsovia en estado de ebriedad se acercó y decidió pasar un momento con nosotros, sin comprender lo que cantábamos y las letras de nuestras alabanzas. Él permanecía emocionado y al final, al despedirse, dijo que había pasado un momento agradable sanamente. Sin embargo no fue el único, más tarde llegó otro joven que simplemente nos dio una imagen con la Virgen patrona de Polonia y dijo: ustedes la van usar mejor que yo…no se olviden de orar por mí. Es ahí donde nos dimos cuenta del impacto que causa la Jornada Mundial, no sólo en los que van a vivirla, sino en los habitantes de la ciudad que recibe a los peregrinos, porque fuimos instrumentos de Dios. Además, por medio de esos dos jóvenes pudimos entender cómo estamos sedientos de esa misericordia de Dios en nuestras vidas y que nuestro propósito en esta vida es provenir del Padre y volver a Él donde se encuentra la felicidad plena y un camino para lograrlo es a través de la Misericordia.
Por otra parte, uno de los eventos centrales en las jornadas fue la presencia del Papa. La verdad es muy emocionante verlo e impactante como sus discursos nos llenan de esperanza. Entre sus mensajes, con las frases que me quedo son: el no tener miedo a soñar a lo grande, que no estoy sola (y ahí me di cuenta que no lo estaba, que había millones de jóvenes con la misma locura que yo) y el despertar de nuestra comodidad, salir de nuestro sofá y llevar a Cristo a nuestros hermanos.
Polonia, para mí y para el resto de mi grupo, representa una gran importancia por ser tierra de San Juan Pablo II, porque gracias a él nos conocimos en un curso de Teología del Cuerpo, que son catequesis escritas por este Santo. La Teología del Cuerpo ha cambiado nuestra vida dándonos un verdadero significado del amor y la sexualidad a través de la mirada de Dios. Así que caminar por las calles que alguna vez este Santo caminó y estar en lugares que fueron parte de su historia nos llenaba de emoción.
La experiencia fue inolvidable, una de las mejores cosas que he vivido, principalmente porque comprendí la verdadera riqueza de nuestra Iglesia: el ser Universal al ver a tantos jóvenes reunidos de diferentes países, culturas, lenguas; pero hablando un mismo lenguaje: el del amor. No existieron barreras para poder vivir esto: ni la lluvia, el sol, el hambre, el cansancio… detenían la alegría de la juventud y el alabar a Cristo… Eso me hace sentirme feliz por ser parte de una Iglesia viva.
Oct 17, 2016 | Actualidad
Este domingo 16 de octubre tuvo lugar en el Vaticano la ceremonia de canonización de siete santos que deben ser para nosotros modelos de vida. Aquí os dejamos una breve biografía de cada uno:
(Fuentes: Ecclesia / Aciprensa)
1. Salomón Leclercq

Nació en Boulogne (Francia) el 14 de noviembre de 1745. Perteneció a los Hermanos de las Escuelas Cristianas (lasallistas). En 1790, en medio de la Revolución Francesa, se negó con la mayoría de religiosos a juramentar lealtad al gobierno.
El 15 de agosto de 1792 fue detenido y encarcelado en el monasterio carmelita Hôtel des Carmes en París. El 2 de septiembre una turba de revolucionarios irrumpió en el monasterio y asesinó al Beato Salomón y a unos 150 otros sacerdotes y religiosos.
Oct 13, 2016 | Actualidad
Un amigo de Enraizados nos envía este precioso artículo con un paseo por el arte de España (claro que faltan nombres y lugares, pero creemos que es bastante detallado):
Porque ser español es mucho más que tener un pasaporte. España es mucho más que sus territorios peninsulares, insulares y norteafricanos; mucho más que sus cuarenta y siete millones de habitantes.
España es el Cantar de Mio Cid. Ser español es recordar a doña Jimena en el Monasterio de San Pedro de Cardeña, defender el honor de doña Elvira y doña Sol contra los traidores y cobardes Infantes de Carrión y combatir junto a Minaya Alvar Fáñez y Martín Antolínez, el burgalés de pro.
España es Gonzalo de Berceo y sus Milagros de Nuestra Señora y»el monasterio de San Millán de la Cogolla y el de Santo Domingo de Silos; Ser español es cortejar con el Marqués de Santillana a aquella “moza tan fermosa” que era “la vaquera de la Finojosa”. O ir en busca de amores con el Arcipreste de Hita y la vieja Trotaconventos.
Ser español es mirarle a la cara sin miedo a la Muerte, como Jorge Manrique, con el aplomo y la resignación cristiana del Maestre don Rodrigo, “porque querer hombre vivir, cuando Dios quiere que muera, es locura”. Pero ser español también es compartir y disfrutar de un vaso de buen vino con la vieja Celestina y sus pupilas en una tasca de mala reputación.
España son las Églogas de Garcilaso de la Vega y su Soneto XXIII, el Cántico Espiritual de Juan de la Cruz y las andanzas y miserias de Lázaro de Tormes. España es la Oda a la vida retirada de fray Luís de León, los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola y la vida del Buscón de Quevedo. España son las soledades de Góngora y es cabalgar con don Quijote y Sancho Panza para desfacer entuertos y combatir malandrines y encantadores. Español es Peribañez y Fuenteovejuna y Olmedo (“que de noche lo mataron al caballero, la gala de Medina, la flor de Olmedo”). España es Segismundo (“¡Ay mísero de mí, ay infelice!”) y el burlador de Sevilla y el Estudiante de Salamanca y el don Juan de Zorrilla.
España es Cadalso, Feijoo y Jovellanos. España son las rimas de Bécquer y las orillas del Sar de Rosalía y el don Juan Tenorio de Zorrilla. España es un canto a la libertad como la canción del pirata de Espronceda y es el dolor de Larra. España es la Benina de Galdós y la Ana Ozores de Clarín y la Pepita Jiménez de Valera.
España es la agonía de Unamuno, la elegancia refinada de la princesa triste de la Sonatina de Rubén Darío y el sufrimiento y el espanto de Lo Fatal. España es el esperpento de Max Estrella y Valle-Inclán y son los Campos de Castilla de Antonio Machado. España es Andrés Hurtado y Zalacaín el Aventurero. España es la San Sebastián de Edad Prohibida de Torcuato Luca de Tena y la Asturias de Armando Palacio Valdés y su Aldea Perdida. España es el Macondo de los Cien años de soledad de Márquez y es La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa. España es también el México de Carlos Fuertes y la Cuba de José Martí y es el Chile de Pablo Neruda y la Nicaragua de Rubén Darío. España es la Pampa del gaucho Martín Fierro y es el Inca Garcilaso de la Vega y es un poema de amor de sor Juan Inés de la Cruz y es el Facundo de Domingo Sarmiento. España es la Comala de Pedro Páramo y es el nuevo mundo de Bernal Díaz del Castillo. España es un cuento de Borges o un relato de Cortázar.
España es un retrato de Velázquez, una pesadilla de Goya en su Quinta del Sordo y un arlequín de Picasso; España es una mujer asomada a una ventana contemplada por Dalí y un mural colorista de Miró. España es Gaudí y Tapies y Antonio López; es churrigueresco y herreriano, románico y gótico. España es el Museo del Prado y la Catedral de Burgos y la de Zamora y la de León y la de Oviedo y la de Palma de Mallorca y la de Palencia y la de Córdoba y la de Murcia y la Alhambra de Granada…
España tiene ritmo de pasodoble y de ranchera, de merengue y salsa, de muiñeira, jota y sevillana. España es una sardana y una danza vasca. España suena a gaita y a guitarra flamenca y a mariachi mexicano y a música andina. España es Albéniz y Falla.
España es La Colmena de Cela y Cinco noches con Mario de Miguel Delibes; es Lauro Olmo y la historia de una escalera de Buero Vallejo. España es la poesía de Miguel Hernández y Celaya. España es Lorca, Aleixandre y Dámaso Alonso. España es la Razón de amor de Salina y el Ciprés de Silos de Gerardo Diego y la Meseta de Guillén.
España es la Plaza Mayor y la Universidad de Salamanca y la Plaza del Obradoiro y el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela y la Sagrada Familia de Barcelona. España es Segovia y su Acueducto Romano y Ávila y sus murallas. España es el Monasterio del Escorial y la imaginería de Salzillo y de Gregorio Fernández y de Alonso Cano. España es Chillida y Gargallo, la luz de Sorolla y un paisaje de Zuloaga.
Español de España, español de América, español universal. España es su historia, su lengua, su literatura, su arte, sus acentos variados, su mestizaje y su fe. Ser español es un modo de crecer, una manera de entender el mundo, una forma de rezar, de disfrutar, de sufrir y hasta de morir. Por eso los que intentan desunirnos lo primero que debían hacer es estudiar más nuestra historia común, desde don Pelayo a lo del tambor del Bruc, siguiendo con nuestra última contienda, para no volver a repetir las mismas salvajadas. ¿Es mucho pedir?
Oct 11, 2016 | Actualidad

- “Las declaraciones contra el Día de la Hispanidad responden a la ignorancia o a un intento ideológico de despreciar todo lo español”, afirma el presidente de Enraizados
- Hispanos de los dos lados del Océano han querido reivindicar el Día de la Hispanidad con testimonios de qué significa para ellos este día
Ante las declaraciones de los últimos días de distintos representantes políticos denigrando el Día de la Hispanidad, cientos de ciudadanos, normalmente anónimos, han querido reivindicar la fiesta de la Hispanidad.
La Asociación Enraizados ha reunido algunos de los testimonios más reveladores que explican qué es el Día de la Hispanidad para el pueblo sencillo. El resultado, que se resume más abajo, se puede ver en este enlace: https://enraizados.org/alertas/diahispanidad/
“Las declaraciones contra el Día de la Hispanidad no son capaces de pasar el filtro de la Historia, sino que responden a la ignorancia o a un intento ideológico de despreciar todo lo español”, señala José Castro Velarde, presidente de Enraizados.
“Frente a estas declaraciones que tratan de imponernos una visión pesimista y oscura de lo que somos y lo que fuimos, hispanos de los dos lados del Océano han querido reivindicar lo que todos juntos celebramos utilizando para ello un mismo idioma”, explica Castro.
Testimonios
Estas son algunas de las afirmaciones que desde Enraizados queremos destacar:
- “Para mí el Día de la Hispanidad significa conmemorar la fecha más significativa que ha logrado España ante la humanidad, que es el descubrimiento de América” (Luis, Canarias)
- “Soy orgullosamente hispanoamericano, nacido en México, de sangre española e indígena. De España recibí el idioma, la cultura general básica, la civilización y, sobre todo, la religión” (Alfonso, Aguascalientes).
- “El día de la Hispanidad, para mí y para muchos de los que vivimos al otro lado del Atlántico, es un encuentro de dos culturas; día de la fraternidad, día de gracias a Dios por la fe, por el idioma, por el intercambio de seres humanos y genes y es el día de celebrar juntos la fe.
- España, primero, nos trajo todo lo anteriormente ya mencionado, con muchos misioneros. Después, ayuda económica, social y solidaria en los momentos de desastres naturales y el apoyo en la industria y la agricultura” (Salvador, Guatemala).
- “Soy venezolano, hijo de padres gallegos emigrantes. Para nosotros siempre es y será el día del descubrimiento, del mestizaje, del encuentro entre dos mundos” (Juan Carlos, Maracaibo).
- “El Día de la Hispanidad es un día de acción de gracias a Dios por la hazaña evangelizadora de España en el Nuevo Mundo y porque cientos de millones de hermanos nuestros pueden dirigirse a Dios en nuestra misma lengua. Celebración por la unidad de fe, de lengua y de sentimientos” (Mariano, sacerdote misionero en Huancavelica).
- “Para mí, la celebración de la Hispanidad es la celebración de la cultura que compartimos a ambos lados del Charco, generada por el intercambio de todo lo que de ambos lados hemos compartido y seguimos compartiendo. La España que amamos no se entiende sin Hispanoamérica y ésta tampoco sin España” (Alfonso, España).
Oct 6, 2016 | Actualidad

(Fuente: www.iglesiadeasturias.org)
Los Siervos de Dios Genaro Fueyo Castañón, Antonio González Alonso, Isidro Fernández Cordero y Segundo Alonso González serán beatificados en la Catedral de Oviedo el sábado 8 de octubre, a las 11 de la mañana. La celebración estará presidida por el cardenal Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Angelo Amato S.D.B. Esta Congregación hizo público, el pasado mes de enero, la aprobación, por parte del Papa, de los Decretos de Martirio de estos cuatro asturianos, asesinados en el año 1936 por odio a la fe.
Genaro Fueyo Castañón, nacido en 1864 en Linares del Puerto (arciprestazgo de Lena), era sacerdote diocesano y párroco de Santiago Apóstol de Nembra. Tomó posesión de la parroquia en el año 1899. Durante esos años, se formó una importante sección de la Adoración Nocturna Española, en la que él participaba activamente. Don Genaro fue encarcelado en Moreda a la edad de 72 años, en octubre de 1936, y posteriormente fue llevado a la iglesia de Nembra, donde ya estaban Segundo e Isidro encarcelados. Les dieron a elegir dónde querían morir, y ellos escogieron el sitio donde juntos participaban a diario de la Eucaristía. Don Genaro, además, pidió ser el último en morir para alentar a sus feligreses y amigos.
Isidro Fernández Cordero había nacido en 1893 en la parroquia de Santa María de Murias (concejo de Aller). Estaba casado con Celsa y tuvo siete hijos, de los cuales tres serían religiosos. Era minero en la Hullera Española, en la explotación del coto de Aller. Fue encarcelado en dos ocasiones en la que era la “Sala de Guardia” de la Adoración Nocturna que se había habilitado como cárcel, en la parroquia. De la última ocasión ya no regresó. A un vecino que le animó a escapar, le respondió “Si no me presento se vengarán con mi familia. Siempre nos han acusado de ser unos rezadores y unos carcas; por lo que se ve que el único delito del que nos acusan es ser católicos y esto es un honor para nosotros. Delitos no tenemos ninguno, por lo tanto, nada nos pueden hacer. Dios sabe por qué nos tiene aquí y en sus manos estamos; si Él lo permite, por algo será”.
Segundo Alonso González. Nacido en Cabo, parroquia de Santiago de Nembra, tenía dos hermanos dominicos misioneros y una hermana dominica de clausura. Tuvo doce hijos con su mujer, María, que falleció en el parto de su último hijo. Hizo labores de carpintero, arrendó tierras y trabajó en la mina. El 21 de octubre fue apresado y enviado a la cárcel, en la iglesia. Allí les decía a sus compañeros: “Muchas veces hemos pasado aquí la noche para acudir al turno de vela ante el Santísimo; como ahora no podemos hacerlo, recemos el Rosario y hagamos un sincero acto de contrición, poniéndonos en las manos de Dios, ya que es posible que alguno de nosotros tengamos los días contados”.
Antonio González Alonso había nacido en 1912. Quería haber sido dominico, como su hermano, pero una tuberculosis le obligó a regresar a la casa familiar. Era estudiante en la Escuela de Magisterio y también adorador nocturno. Fue detenido por su compromiso cristiano y encarcelado. Le ofrecieron salvarse si rompía un cuadro del Sagrado Corazón y el ara del altar de su parroquia. Al pasar por delante de su casa para ser llevado a Sama de Langreo, gritó, al ver a su madre “¡Adiós madre, hasta el cielo!” Según contó el chófer, le cortaron la lengua, le apalearon y le tiraron a un pozo por el Alto de San Emiliano. Nunca fue encontrado su cuerpo.