Clausura del Curso de Liderazgo con María San Gil
Este no ha sido sólo un curso, sino una experiencia transformadora donde hemos profundizado en un liderazgo que, cuando se ejerce con valentía y amor, puede cambiar la vida y la sociedad. De la misma forma, la Clausura del Curso, tampoco fue habitual… fue excepcional.
La presencia de María San Gil en este acto, para hablarnos del liderazgo de Gregorio Ordóñez, emocionó y aprendimos mucho del verdadero liderazgo ante los desafíos de la vida.
A través de la película que recuerda el 30 aniversario de su asesinato: “Esta es una Historia Real” (de Iñaki Arteta), se desgranó el perfil de quien fue asesinado por defender hasta sus últimas consecuencias sus principios y valores. Él encarnó las virtudes de un verdadero líder, dejando un inmenso legado de valentía y compromiso con el bien común.
En palabras de Jaime Urcelay, director del curso «el liderazgo es siempre un camino personal, pero creo que el programa Liderar es Amar ayuda a confirmar que, como católicos, estamos llamados a ser luz del mundo y sal de la tierra y que tenemos a nuestra disposición una serie de habilidades, modelos y herramientas que, con auxilio de la Gracia, nos pueden ayudar a realizar esa misión con autenticidad y coherencia.»
María tuvo la amabilidad de entregar los diplomas a los alumnos y conocerlos personalmente. Su cercanía con todos fue un verdadero regalo.
El programa lectivo del curso abordó tres dimensiones fundamentales de un liderazgo enraizado en el Evangelio: “la comprensión de la misión y el perfil del líder; los principios de la Doctrina Social de la Iglesia: dignidad de la persona, bien común, subsidiariedad, solidaridad -que deben orientar el liderazgo de servicio- y, por último, las habilidades interpersonales que favorecen los procesos de influencia en que se concreta el liderazgo”, explicó el director del curso, quien añadió: “El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor” (Mateo 20, 26-28)
Aquí te dejo la entrevista completa a Jaime Urcelay con motivo de la clausura del curso de liderazgo: “El Corazón de Jesús es el manantial inagotable del liderazgo católico”






