No usen la política en contra de la fe
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NO USEN LA POLÍTICA EN CONTRA DE LA FE
Pide al alcalde de Albanchez de Mágina (Jaén) que mantenga el 4 de mayo, festividad de San Francisco de Paula, como festivo local. [Lee la carta aquí]
San Francisco de Paula no es una excusa para hacer una fiesta. Es el Santo Patrón de Albanchez de Mágina (Jaén).
Y nadie tiene por qué esconderlo, disfrazarlo o desvincularlo de las fiestas de su propio pueblo.
El Ayuntamiento de Albanchez de Mágina, gobernado por el PSOE, ha decidido cambiar para 2027 el festivo local del 4 de mayo, festividad de San Francisco de Paula, al 30 de abril, separando así el día festivo municipal de la celebración del Patrón.
¿Por qué la solución tiene que ser precisamente separar el festivo local de la festividad de su Patrón?
La decisión se justifica en la necesidad de facilitar la participación de quienes viven o trabajan fuera del municipio. Pero si el objetivo es que todos puedan participar en las fiestas, existen otras alternativas: organizar actividades durante varios días, concentrar determinados actos en torno al fin de semana o buscar fórmulas que permitan la participación de todos
San Francisco de Paula no es una tradición cualquiera
San Francisco de Paula es el Santo Patrón de Albanchez de Mágina. Su festividad, el 4 de mayo, forma parte de la historia y de la identidad religiosa, cultural y social de la localidad.
No hablamos de una fecha escogida arbitrariamente para celebrar unas fiestas.
Durante generaciones, los vecinos de Albanchez han celebrado en torno al 4 de mayo su devoción al Patrón y han transmitido esta tradición a sus hijos.
El propio programa oficial de las fiestas refleja esta vinculación: el 4 de mayo se celebra la Santa Misa en honor de San Francisco de Paula y la procesión del Patrón.
Por eso, separar el festivo local de la festividad de San Francisco de Paula no es un simple cambio administrativo ni una cuestión menor de calendario.
Significa romper la vinculación entre la fiesta del pueblo, su Patrón y la tradición cristiana que le da sentido.
Y cuando una tradición tiene raíces cristianas, parece que siempre aparece alguna razón para modificarla, vaciarla poco a poco de su significado religioso o convertirla en «otra cosa».
No pedimos privilegios. Pedimos respeto.
Los católicos tenemos derecho a vivir nuestra fe y a celebrar a nuestros santos.
Tenemos derecho a mantener las tradiciones que nuestros padres y nuestros abuelos nos transmitieron y a que nuestras fiestas patronales sigan siendo fiestas patronales, no simplemente días festivos a los que se les ha ido arrancando su significado.
La libertad religiosa significa mucho más que permitir que un católico pueda rezar en privado.
Significa poder manifestar nuestra fe, celebrar nuestras tradiciones y transmitir nuestra identidad religiosa sin que ninguna mayoría política decida que esa dimensión de nuestra cultura debe desaparecer del ámbito público.
No queremos imponer la fe católica a nadie.
No queremos que ningún vecino tenga que participar en una celebración religiosa si no lo desea.
Una cosa es garantizar que nadie sea obligado a practicar una religión y otra muy distinta utilizar el poder político para desvincular deliberadamente una tradición popular de su origen y significado religioso.
Estamos cansados.
Cansados de que se nos diga que nuestras tradiciones son respetables mientras se intenta eliminar precisamente aquello que las hace cristianas.
Cansados de que se considere normal apartar la fe católica del espacio público y presentar esa exclusión como una decisión neutral, moderna o simplemente administrativa.
Y cansados de que se pretenda que seamos siempre los mismos quienes renunciemos a nuestras raíces para no incomodar.
¿Por qué tenemos que ser siempre nosotros quienes renunciemos?
Entendemos que el Ayuntamiento quiera facilitar que los vecinos que viven fuera de Albanchez puedan participar en las fiestas.
Pero ese objetivo puede alcanzarse de muchas otras maneras.
Se pueden organizar actividades durante varios días.
Se pueden concentrar determinados actos en torno al fin de semana.
Se pueden buscar fórmulas que permitan la participación de quienes trabajan o estudian fuera.
Lo que no resulta comprensible es que la solución elegida sea precisamente retirar la condición de festivo local al día de la festividad del Patrón.
Porque, al final, siempre parece ocurrir lo mismo: cuando una tradición tiene raíces cristianas, somos nosotros quienes tenemos que ceder.
¿Por qué?
¿Por qué facilitar la participación de unos tiene que significar renunciar a una tradición que pertenece a todos?
Las instituciones públicas deben proteger la libertad religiosa de todos, también la de los católicos.
No pedimos privilegios.
La fe y la tradición de un pueblo no pertenecen a ningún partido
Las instituciones pasan. Los gobiernos cambian. Las mayorías políticas cambian.
Pero la tradición de un pueblo no pertenece a ningún partido político.
San Francisco de Paula no pertenece al PSOE, ni al PP, ni a ninguna otra formación política.
Forma parte de la historia de Albanchez de Mágina y de la fe de generaciones de vecinos.
Quienes hoy tienen la responsabilidad de gobernar el municipio no deberían disponer de esa herencia como si fuera patrimonio de una mayoría política circunstancial.
Porque una tradición no es simplemente una fecha en el calendario.
Es aquello que recibimos de quienes nos precedieron y que tenemos la responsabilidad de transmitir a quienes vienen detrás.
No queremos que nuestros hijos reciban unas tradiciones a las que se haya eliminado deliberadamente su origen cristiano.
Queremos que puedan conocerlas tal y como las recibimos nosotros: con su historia, con su significado y también con su dimensión religiosa.
Por eso decimos: ¡basta!
No podemos aceptar como normal que la presencia de la fe católica en nuestra vida pública vaya desapareciendo poco a poco bajo decisiones que siempre se presentan como administrativas, neutrales o inevitables.
No queremos que nadie nos quite lo que somos.
No queremos enfrentamiento.
No queremos imponer nuestra fe a nadie.
Queremos libertad para vivir la nuestra.
Por eso pedimos al Ayuntamiento de Albanchez de Mágina que dé marcha atrás y mantenga el 4 de mayo, festividad de San Francisco de Paula, como festivo local, buscando otras fórmulas para facilitar la participación de los vecinos que viven fuera del municipio.











