Celebramos por toda España la fiesta de los mártires. Acompáñanos

Celebramos por toda España la fiesta de los mártires. Acompáñanos

En Enraizados Madrid, celebramos ayer, por adelantado, la fiesta de los mártires del siglo XX en España. Más de 50 amigos de Enraizados acudieron a ver el cortometraje sobre los mártires que proyectamos, escuchar el testimonio de uno de los actores y celebrar juntos la Santa Misa.

Como sabes, la fiesta en sí es el 6 de noviembre. Por ello, si alguno de estos actos te pilla cerca, te invito a participar:

Madrid: Acudiremos a misa en Calatravas (Alcalá, 25) y a la Conferencia que Monseñor Martínez Camino pronunciará sobre los mártires. Será a las 19:30 horas este martes.

Sevilla: El martes 6 de noviembre a las 18:30 horas en la Parroquia Inmaculada Concepción (Cristo de la Sed, 41) daremos una conferencia sobre los mártires y la Iglesia Perseguida, y a las 20 horas celebraremos la Santa Misa.

Valencia: Santa Misa el martes a las 19:15 horas en la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral para celebrar la fiesta de los mártires españoles del siglo XX. Tras ella, presentación de Enraizados.

Santander: Santa Misa el martes a las 19:30 horas en la Iglesia del Santísimo Cristo (cripta de la Catedral) para recordar la memoria de nuestros mártires. Tras ella, presentación de Enraizados.

Palma: Santa Eucaristía el martes a las 18:30 horas en la Parroquia de San Nicolás (Carrer d’Orfila, 2). Tras ella, presentación de Enraizados.

Cuenca: Este martes 6 de noviembre, proyección de un cortometraje a las 18 horas y a las 19 horas Santa Misa en la Parroquia San Esteban Protomártir (calle Aguirre).

Tarazona: El miércoles 7 de noviembre (un día después de la fiesta), Eucaristía a las 19 horas en la Parroquia de la Merced (plaza de la Merced, 1).

Espero que, si estás en alguna de estas ciudades, puedas acercarte a estos actos. Y que se lo envíes a tus contactos para que ellos también puedan ir.

Los mártires del siglo XX son un ejemplo de vida para nosotros, cristianos del siglo XXI. Eran laicos, religiosos, religiosas, sacerdotes… Eran jóvenes y mayores. Vivían en ciudades o en pequeños pueblos. Y todos murieron perdonando por Cristo y por España. Conocer sobre ellos nos ayudará a vivir nuestra fe y a rezar por todas aquellas personas que quieren acallar a los católicos.

Ven a celebrar con Enraizados esta gran fiesta de los mártires del siglo XX en España.

Y si no están en ninguna de las ciudades donde celebramos la Eucaristía, te pido que vayas ese día a Misa y la ofrezcas por España o que hagas un pequeño sacrificio y reces pidiendo la intercesión de los santos y beatos mártires españoles.

#EspañaEnLaHistoria. 31 de octubre de 1813. El general Cassan rinde Pamplona a las tropas aliadas

#EspañaEnLaHistoria. 31 de octubre de 1813. El general Cassan rinde Pamplona a las tropas aliadas

Dentro del contexto de la guerra contra los franceses que asoló España entre 1808 y 1814, la rendición de la ciudadela de Pamplona marcó el hito del fin de las operaciones militares dentro de las fronteras españolas. A partir de este momento, el escenario de los batallas más cruentas fueron en territorio francés, aunque las tropas de Napoleón siguieran pisando suelo español en Cataluña hasta 1814.

Pamplona disponía de unas fortificaciones modernas e impresionantes, baste ver la fotografía aérea actual que acompaña a esta reseña, fruto de los esfuerzos de la monarquía española, que desde Felipe II prestó especial atención a esta plaza fuerte y a la ingeniería militar española, que se aplicó durante más de dos siglos a introducir continuas mejoras con el fin de hacer frente a una eventual invasión de ejércitos franceses.

Como muchas fortificaciones de estas características, jamás fue tomada al asalto y hoy podemos verla en su casi completa belleza original. En 1808, los franceses se hicieron con su control gracias a una argucia y mantuvieron una guarnición estratégica en la fortaleza durante toda la guerra.

En 1813, el general Cassan, que estaba al mando, se encontraba frente al dilema de tantos defensores de posiciones reputadas imbatibles pero aisladas del resto del ejército amigo. Durante este año, el mariscal Soult había ido perdiendo terreno en el norte de España y finalmente había perdido toda esperanza de enlazar con la guarnición francesa de Pamplona. Cassan no tenía otra opción que una defensa a ultranza en la espera de un milagro, o bien iniciar las negociaciones de rendición.

Frente a él, Wellington había colocado a Francisco Dionisio Vives, que finalmente logró convencer a Cassan que los milagros rara vez se dan en la vida ordinaria.

Vives tenía un curriculum bastante especial. Había nacido en Orán y a principios del siglo XIX, cuando España y Francia eran aliadas, había sido enviado nada menos que a Dinamarca como capitán del primer batallón de voluntarios de infantería ligera de Cataluña, dentro de la fuerza expedicionaria que debía ayudar a Napoleón en su estrategia de control de Europa.

Cuando Napoleón destituyó a Fernando VII y nombró a su hermano rey de España, se enviaron órdenes para que las tropas españolas estacionadas en Dinamarca juraran lealtad a la nueva dinastía. La brevedad de esta reseña nos impide profundizar en la historia, pero baste decir que Vives fue uno de los que se negaron a jurar y que contribuyeron a organizar la repatriación de las tropas a suelo español en una serie de acciones realmente rocambolescas.

Manuel de Francisco

Fuentes:

Navarra en 1813. Nuevos escenarios bélicos y políticos

Pamplona, la llave de la guerra

Las guerras napoleónicas

#EspañaEnLaHistoria. Portugal por el rey de Castilla. Cruce del río Duero

#EspañaEnLaHistoria. Portugal por el rey de Castilla. Cruce del río Duero

Hasta el capítulo anterior tenía pensado desarrollar el artículo pero…

¡No he podido evitarlo!

Releyendo el documento no puedo dejar de recordar una película, el ‘ataque cinematográfico’ ya me ha dado otras veces. En este caso me viene a la mente un clásico del cine bélico ambientado en los episodios de la Segunda Guerra Mundial como es la película de ‘Un puente lejano’ (‘A bridge too far’), basada en la operación Market Garden por la cual las fuerzas aliadas trataron de tomar en una sola operación los puentes hasta el Rin asignándose los objetivos entre americanos, británicos y polacos.

La 101ª División Aerotransportada americana tomaría Son en Breugel y Veghel.

La 82ª División Aerotransportada americana tomaría Grave y Nimega.

La 1ª División Aerotransportada británica junto con la 1ª Brigada de Paracaidistas polacos tomarían Arnhem y Oosterbeek.

Más en concreto recuerdo la escena del paso del río Waal en Nimega por parte de Robert Redford en el papel del Major Julian Cook. En nuestra empresa de Portugal también tuvimos nuestro particular Robert Redford por el paso en barcas del río Waal.

En el caso español me refiero al Capitán Serrano por el paso en barcas del río Duero, operación clave que ponía punto final a la campaña de Portugal por la cual Sancho Dávila tiraba la última ficha sobre el tablero con la conquista de Oporto.

 “…Haviendo el Capitán Serrano ganado la barca (de que en el Capítulo antes d’este se hizo mención) fue con ella del otro cabo de Duero con el mayor silencio que pudo a buscar por la ribera si havía algunas barcas para procurar ganarlas y traellas d’esta otra parte, y fue tal su ventura que topó atrechos en la ribera algunas casas que tenían barcas para su servicio, y fuelas recogiendo y llevando con sus arcabuzeros el río abaxo. Y a la entrada de algunos riachuelos en Duero, halló también algunas, que serían por todas veynte barcas, y como no pareciessen más en toda la ribera se recogió con ellas junto a una casa, donde se atrincheró con los diez y ocho arcabuzeros que tenía. E imbió a dar aviso a Sancho de Ávila, y a pedirle gente para guardarlas, el qual visto lo que passava se holgó mucho y le embió dos compañías de arcabuzeros del tercio de Lombardía, la una era del Capitán don Claudio de Biamonte, y la otra del Capitán Miguel Benítez, y cincuenta mosqueteros del mismo tercio, los quales llegaron a buen tiempo adonde el Capitán Serrano estava con las barcas, y allí estuvieron hasta que llegó Sancho de Ávila. Y a los diez y ocho partió el campo, y llegó a legua y media de la ciudad de Oporto (…). Y a los veynte del mes mandó poner a punto las veynte barcas, para que otro día siguiente por la mañana començassen a passar a Duero. Y luego a los veynte y uno de octubre, después de haver puesto las barcas en buena orden, amaneció a la orilla de Duero y començó a embarcar su gente con orden de que como fuessen desembarcando hiziessen alto de la otra parte del río, tomando los puestos mejores que hallassen y affirmándose en ellos hasta que fuessen desembarcando más cantidad y se pudiesse formar esquadrón…”.

[DE ESCOBAR, Antonio – CAPÍTULO XLIX]

¡Con esta licencia cinematográfica ya termino!

Pero me sirve para volver a destacar que muchas de las tácticas que se nos muestran como novedosas en la actualidad nuestros gloriosos antepasados, con los medios disponibles y la tecnología existente en aquellos tiempos, ya las empleaban.

El éxito, evidentemente, depende de la tecnología y medios pero depende en mayor medida de la iniciativa y compromiso de los generales, almirantes, subordinados y del conjunto de ‘los señores soldados’.

Y siguiendo con las conclusiones, no es solo aplicable al ‘arte de la guerra’, también es aplicable a los proyectos personales y profesionales del ‘arte de los negocios’.

Aunque es bien sabido que sin medios económicos, humanos y materiales entre poco y nada se podrá conseguir, tanto antes como ahora.

¡Que se lo digan a Felipe II y en general a la Hacienda española durante siglos!

Por cierto…

A quien le interese saber el motivo del título, Portugal por el rey de Castilla, le recomiendo leer el CAPÍTULO III de la obra de Antonio de Escobar, documento base para el desarrollo del texto.

 

Vicente Medina

 

BIBLIOGRAFÍA

  • DE ESCOBAR, Antonio

Relación de la felicíssima jornada… que hizo… don Felippe… en la conquista de Portugal, ed. de Amparo Alpañés Anexos de la Revista Lemir (2004) ISSN 1579-735X

  • HistoCast 150 – Álvaro de Bazán y las Islas Terceiras
  • GÓMEZ BELTRÁN, Antonio Luis

Islas Terceiras. Batalla Naval de San Miguel, ediciones Salamina

  • ASTRANA MARÍN, Luis

Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes Saavedra, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

 

#EspañaEnLaHistoria. Portugal por el rey de Castilla. San Gián de Hueras

#EspañaEnLaHistoria. Portugal por el rey de Castilla. San Gián de Hueras

Retomamos la Guerra de Sucesión portuguesa.

A continuación dos acciones en el cerco al castillo de San Gián, que si debemos hacer caso al autor resultaba ser el más poderoso de todo el reino de Portugal tanto por su construcción como por su estratégica posición, al igual que por el armamento que en él se tenía instalado por parte de sus defensores.

La primera de ellas protagonizada por el buen oficio de la artillería naval y los ‘reflejos tácticos’ de Don Álvaro de Bazán, que respondiendo con milimétrica perfección a la acción de la armada portuguesa que operaba desde la desembocadura del Tajo supo hacerles frente y detener los movimientos del poderoso galeón portugués Graxao, que trataba de aliviar la presión ejercida por la infantería del Tercio de Nápoles sobre las defensas del castillo y buscaba aprovechar la falta de apoyo de la artillería terrestre que todavía se estaba trasladando desde la posición del desembarco en Cascáis hacia las posiciones indicadas por el Duque en el sito del castillo.

 “…A los ocho de agosto partió el real desde Cascaes a Sant Gián de Hueras, que a la sazón estava por don Antonio, y junto a este pueblo havía un gran castillo en la marina, el qual es el más fuerte y artillado que hay en todo Portugal, porque de un lado le bate la mar y tiene la muralla muy gruessa y de buen edificio, está terrapleno de una banda a otra que parecía inexpugnable, y por la parte más alta rodeado de cestones junto a las almenas. Tenía este castillo veynte y dos pieças gruessas de batir, que algunas tenían por junto al fogón dos varas de medir de gruesso, y havía más de cien sacres y esmeriles, y mucha cantidad de ingenios de fuego en barriles con pólvora, pez y alcrevite, todo confacionado para arrojar de arriba quando le quisiessen dar asfalto. (…) Y luego por la mañana el galeón portugués llamado Graxao, que era el más gruesso de toda su armada, y traýa sesenta pieças en quatro hileras, dos por cada banda, començó a disparar con todas sus pieças, ansí a nuestra armada como a la infantería que andava cerca de la marina y del castillo, que por entonces nuestra artillería no havía llegado de Cascaes. Estava el tercio de Nápoles en cerco del castillo con buenas trincheras, de donde le mosqueteava para entretener hasta que llegasse de Cascaes nuestra artillería. Y a este tiempo, el Marqués de Santa Cruz imbió por un lado del castillo, arrimados, los tres galeones que havían sido ganados en Setúbar junto al castillo de Otán, los quales llegaron tan junto al castillo de Sant Gián que d’él ninguna pieça les podía hazer daño, por estar tan arrimados, y desde allí pelearon con los galeones de Portugal que estavan un gran trecho primero que los demás vaxeles de su armada, hasta que los hizieron retirar con ellos, y nuestros galeones se bolvieron a su armada. Y el tercio de Nápoles siempre mosqueteava a los del castillo, que a nadie dexavan asomar por las almenas, y a muchos derribaron en ellas de los que salían a hazer su tiro, y las pieças del castillo mataron aquel día en la campaña dos soldados del tercio de Lombardía, y otro quedó malherido…”

[DE ESCOBAR, Antonio – CAPÍTULO XXVII]

En el cruce del puente del Alcántara vimos el apoyo de la artillería de la fuerza naval. pero muy especialmente del arma de caballería sobre la infantería, combinación de armas que definiría la propia personalidad de los Tercios durante siglos con el trabajo conjunto de las armas de piqueros, arcabuceros, mosqueteros y caballería por todos los teatros bélicos europeos con el cada vez más extenso uso del arma de artillería que progresivamente iría tomando más peso en la historia bélica europea.

En los dos últimos hemos visto ejemplos de cobertura de fuego de la artillería naval en apoyo a la infantería en dos escenarios muy diferentes como son un desembarco y un cerco sobre un castillo.

Ahora veremos un caso diferente, dentro del sitio ya mencionado a San Gián de Hueras, como es la cobertura de la infantería a la artillería, eliminando el riesgo que suponen los tiradores ubicados en las elevadas defensas. al igual que dificultar la labor de los artilleros enemigos.

Escenas similares. ¿Cuántas veces no las habremos visto en las numerosísimas películas bélicas de Hollywood?Cuando el protagonista elimina de un certero disparo al francotirador enemigo desde una posición de elevado riesgo para su integridad personal.

Pues en este caso nuestros protagonistas son soldados del Tercio de Nápoles y, como en las películas, tampoco nos faltan las bajas propias provocadas por los certeros defensores.

 “…Día de Sant Lorenço, a los diez de agosto, amaneció nuestra artillería plantada sobre el gran castillo de Sant Gián de Hueras, y en esse punto començó la batería con la puxança possible, y los del castillo hazían lo mismo, tenían en lo alto levantadas dos banderas, y el tercio de Nápoles que cerca d’él estava hazia gran estorvo y daño a los arcabuceros que de lo alto disparavan. Y estando en esto, disparó el castillo una gran pieça con la qual mató cinco mosqueteros del tercio de Nápoles, que a los dos d’ellos les llevó las cabeças, y a otro le dio por una hijada que le despedaçó el medio cuerpo, y la misma bala llevó a otro una pierna por la rodilla, y a otro un braço, de que murieron…”

[DE ESCOBAR, Antonio – CAPÍTULO XXVIII]

“…Haviendo durado la batería día y medio sin haver echo ningún effecto a causa del terrapleno, fue el Duque a reconocer el castillo y llevó consigo los ingenieros, y acordó de mudar la batería. Y a los once de agosto, quando amanecía, estava nuestra artillería duzientos passos más cerca del castillo por un lado a la parte de la marina para tentar por allí si estava también terrapleno, y batiole todo aquel día con veynte pieças. Y a puesta de sol, el Duque salió a ver la batería y a reconocer otra vez por aquella parte el castillo, del qual vino una gran bala que dio junto a donde el Duque estava, y quando anocheció tenía abierto el castillo por la parte alta de un gran lienço, que por aquel costado tenía, un boquerón que llegava ya del medio abaxo, y de ancho bien ocho varas de medir. Y el día siguiente, en siendo el alva, prosiguió la batería por la misma parte y le yva derribando y abriendo más abaxo, de manera que se descubría una plaça de armas, que en medio del castillo havía, encima del terrapleno, y también le havían derribado por una esquina otro gran pedaço. Y entendiose que la noche antes havían sacado del castillo dos barcas cargadas de muertos y heridos y los llevaron a Belén. Tenía el castillo una puerta falsa pequeña del otro cabo de la batería que salía a la marina, por la qual algunas vezes salían arcabuzeros por detrás de unas peñas y disparavan y bolvíanse al castillo. Y estando algunos de los nuestros junto a él, echaron de lo alto ingenios de fuego con que quemaron tres soldados de diez que havían ganado una peña que a una esquina d’él estava dentro en el mar, para ayudar a defender mejor desde allí que no le entrasse socorro ni pudiessen salir los de dentro. (…) Estava otro castillo frontero d’este dentro del mar, a tres millas, en una ysleta, el qual se llama San Miguel de Barra, y también estava rebelde. Éste defendía la entrada de la barra para que nuestras naves no tuviessen passo para llegar a pelear con el armada portuguesa, que estava cinco o seys millas más abaxo junto a la torre de Belén…”.

[DE ESCOBAR, Antonio – CAPÍTULO XXIX]

A lo largo del capítulo hemos estado viendo las operaciones desde una visión ‘técnica’ e histórica, pero resulta esencial resaltar la parte humana de los hechos, documentados por el autor del libro, destacados en los párrafos anteriores como es ‘el arriesgado oficio de soldado’ tanto en aquella época como en la actualidad.

Normalmente se destaca el heroísmo en las acciones bélicas, pero no se deben olvidar las bajas que en la mayoría de los casos no resultan tan heroicas como ya vimos en la huida al final de la Batalla de Alcántara y se ha vuelto a recordar en la toma del castillo de San Gián.

¡Vamos a por la última!

Terminamos en una semana.

Vicente Medina

 

BIBLIOGRAFÍA

  • DE ESCOBAR, Antonio

Relación de la felicíssima jornada… que hizo… don Felippe… en la conquista de Portugal, ed. de Amparo Alpañés Anexos de la Revista Lemir (2004) ISSN 1579-735X

  • HistoCast 150 – Álvaro de Bazán y las Islas Terceiras
  • GÓMEZ BELTRÁN, Antonio Luis

Islas Terceiras. Batalla Naval de San Miguel, ediciones Salamina

  • ASTRANA MARÍN, Luis

Vida ejemplar y heroica de Miguel de Cervantes Saavedra, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

 

#EspañaEnLaHistoria. 22 de octubre de 1739. Ataque británico a La Guaira (actual Venezuela)

#EspañaEnLaHistoria. 22 de octubre de 1739. Ataque británico a La Guaira (actual Venezuela)

En marzo de 1738, el parlamento británico envió al rey Jorge II de Inglaterra una petición para que iniciara las acciones necesarias para frenar los supuestos agravios que los comandantes de los navíos españoles, infligían a los comerciantes británicos en el las costas americanas. El primer ministro Walpone no estaba muy por la labor de hacer declaraciones de guerra, ya que la marina británica no se encontraba en sus mejores momentos y el imperio Español, a pesar de la grave crisis de la guerra de Sucesión, era todavía muy de temer y retrasó todo lo que pudo la declaración de guerra formal. Walpone tenía razón y el tiempo se la dió, el imperio Español era hueso duro de roer, pero mientras tanto el 10 de julio de 1739 el rey Jorge II autorizó las acciones navales de castigo.

La primera acción de importancia de esta guerra fue el ataque al puerto de La Guaira. Dicho puerto se encuentra en las costas venezolanas y en aquellos días estaba controlado comercialmente por la “Real Compañía Guipuzcoana de Caracas”, sociedad de capital privado que junto a la “Real Compañía de Comercio de Barcelona a Indias” fueron el origen de la Compañía de Filipinas y fruto de la nueva política imperial española de liberalizar el comercio entre la península y América.

La gestión administrativa de la ciudad estaba en  manos de dicha compañía privada, pero no así la militar. Al mando de las fuerzas que defendían la zona estaba el brigadier Gabriel de Zuloaga, mientras el mando directo militar lo ostentaba el Capitán Francisco Saucedo. Ambos buenos profesionales y bien informados de los movimientos enemigos. Esta fue una característica del conflicto. Los servicios de espionaje españoles fueron de primer orden y con ellos se suplieron la falta de medios materiales.

El conflicto se iba a desarrollar en el mar y en 1739. Esto quiere decir que el disponer de una flota en estado de revista era muy importante. Sin embargo, este no era el caso de la armada española de la época. Se disponía de alrededor 40 navíos para proteger un litoral de longitud formidable y encima muchos de los calificados como navíos no eran más que fragatas de dos puentes. La Guerra de Sucesión y los últimos años de Carlos II habían hecho estragos. Pero como dijimos antes, lo que realmente era bueno eran los servicios de espionaje y, fruto de la información obtenida, Gabriel de Zuloaga estaba al corriente de lo que se le venía encima.

En 1739 los navíos Princess Louisa, Strafford y Norwich, al mando del capitán Thomas Waterhouse entran en la rada de La Guaira con bandera española, con la intención de engañar a la guarnición y saquear los barcos que se encontraran en el puerto. Pero los españoles les estaban esperando. Dejaron que se acercaran y, cuando estuvieron a tiro de los cañones, les saludaron convenientemente.

Waterhouse se tuvo que retirar con graves daños en sus navíos, pero ahí viene lo que fue una característica de esta guerra. Los británicos eran realmente malos en el mar, pero fueron muy competentes en la propaganda. Waterhouse vendió su fracaso diciendo que en el puerto no había nada que saquear y que no valía la pena malgastar las vidas de sus soldados en aquella empresa.

Fue la tónica general de la Guerra del Asiento, o de la Oreja de Jenkis, según los británicos. Solo obtuvieron algunos éxitos, como la rendición de Portobello, y múltiples fracasos, como el fiasco del cerco de Cartagena de Indias. Sin embargo tienen una calle y famoso mercado famoso en Londres para festejar casi el único éxito, saqueo de Portobello, y nosotros tenemos olvidados a los defensores españoles que, con pocos medios, consiguieron derrotarles en numerosas ocasiones.

Manuel de Francisco

Fuentes: 

Singladuras por la historia naval

Todo a babor

 

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