Categoría: Doctrina Social de la Iglesia (DSI)

  • EL DERECHO Y EL DEBER DEL CATÓLICO A PARTICIPAR EN EL DEBATE POLÍTICO: LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

    EL DERECHO Y EL DEBER DEL CATÓLICO A PARTICIPAR EN EL DEBATE POLÍTICO: LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

    [et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» custom_padding=»0px|||||» da_disable_devices=»off|off|off» global_colors_info=»{}» da_is_popup=»off» da_exit_intent=»off» da_has_close=»on» da_alt_close=»off» da_dark_close=»off» da_not_modal=»on» da_is_singular=»off» da_with_loader=»off» da_has_shadow=»on»][et_pb_row _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_image src=»https://enraizados.org/wp-content/uploads/2024/10/MINIATURA-WEB-DIVI-28.png» title_text=»MINIATURA WEB DIVI (28)» align=»center» _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» height=»300px» global_colors_info=»{}»][/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»]

           Las palabras que el papa ha pronunciado en su reciente visita a Bélgica sobre el aborto han causado un verdadero vendaval político y un conflicto diplomático entre la Santa Sede y el Gobierno belga.

    El Papa Francisco defendió la vida y calificó el aborto como un crimen, también tuvo un recuerdo para el Rey Balduino, que abdicó temporalmente para no refrendar con su firma una ley que despenalizaba el aborto. Diputados de varios partidos políticos —no sólo de izquierdas— rechazaron las palabras del Santo Padre, calificándolas de obsoletas y provocadoras.

    También en su visita a la Universidad Católica de Lovaina las palabras del papa, refiriéndose a la mujer —“la mujer es mujer”, dijo — y al aborto, causaron malestar, paradójicamente en una universidad católica, entre los estudiantes y los profesores, hasta el punto de que la universidad publicó un comunicado expresando su malestar por las palabras del papa, lamentando sus posiciones conservadoras.

    Lo ocurrido en el corazón de Europa pone de manifiesto hasta qué punto han calado en la sociedad las políticas que desde hace décadas, se vienen practicando por los gobernantes, no sólo por los llamados “de izquierdas”, también por aquellos que hasta hace no mucho, parecía que defendían valores como la vida y la libertad. 

    Es tan potente y eficaz la “ingeniería social” que vienen desarrollando estas élites que nos gobiernan, que han conseguido que verdades tan evidentes como que “la mujer es mujer” o “el aborto es un crimen” porque se acaba con la vida de un ser humano, no sólo sean cuestionadas, sino que sean consideradas como falsas, retrógradas y contrarias a la lógica

    Hasta tal punto ha sido eficaz esta “ingeniería social”, que esta controversia también ha dado lugar, en el seno de la Iglesia, a fuertes enfrentamientos —recuérdese la posición de la mayoría de los obispos alemanes— con las consiguientes consecuencias para los católicos, que las observamos atónitos y desconcertados.

    Ante esta situación, son varias las preguntas que cabe hacerse y que muchos católicos nos hacemos: ¿puede la Iglesia pronunciarse en estos asuntos?, ¿debe la Iglesia adaptarse a los nuevos tiempos y flexibilizar sus propuestas?, y finalmente, ¿tenemos derecho los católicos a expresar y defender nuestras ideas?

    Las respuestas a estos interrogantes, los enemigos de la Iglesia y creo que muchos de los que se llaman católicos, las tienen muy claras: la Iglesia no debe inmiscuirse en los asuntos políticos y debe ocuparse exclusivamente en la salvación de las almas de sus fieles, la religión es algo que debe circunscribirse al ámbito privado de las personas.

    También los católicos que queremos ser coherentes con nuestra fe, tenemos las respuestas a esos interrogantes claras:

    La Iglesia como institución tiene, no sólo el derecho, sino el deber, de manifestarse en todo aquello que concierne al ser humano, sobre todo si menoscaba su dignidad. También tiene la obligación de manifestarse cuando estén en juego principios como la verdad o la justicia. Conviene recordar que cuando las sociedades se estructuran en torno a estos valores, son más democráticas y progresan más, como lo demuestra la historia.

    Por otro lado, la Iglesia debe mantenerse fiel a la doctrina de Jesús, no debe caer en la tentación de “adaptarse al mundo”. La verdad es la verdad y es inamovible porque si no fuera así, dejaría de ser la verdad. La crisis profunda en la que está sumisa la sociedad en todo el mundo hunde sus raíces en el desprecio a la verdad.

    Finalmente, la respuesta al tercer interrogante también es muy clara: los católicos tenemos los mismos derechos que cualquiera a expresar nuestras ideas y los mismos derechos a participar en política, haciéndolas valer. No sólo tenemos derecho, tenemos el deber y la responsabilidad de hacerlo.

    Ahora bien, ese derecho y esa responsabilidad también nos conduce al deber de formarnos, máxime cuando los problemas a los que nos enfrentamos son tan profundos y complejos. No es posible ser coherentes con nuestra fe si no sabemos traducir esa fe y aplicarla, en las circunstancias que nos haya tocado vivir, a nuestro entorno: en nuestra familia, en el trabajo y en nuestras relaciones. Para ello, como digo, es absolutamente imprescindible que nos formemos.

    El modo de formarnos para poder participar con solvencia en las distintas actividades de la sociedad es conocer y poner en práctica la Doctrina social de la Iglesia —el conjunto de enseñanzas que durante décadas los papas han venido ofreciendo ante los problemas de cada tiempo—. Ello nos permitirá tener criterios de juicio y pautas —conformes con nuestra fe— para la acción ante cada situación que nos toque confrontar.

    La Doctrina social de la Iglesia pone en el centro de sus enseñanzas a la persona humana y su dignidad, esa es su columna vertebral en torno a la cual se articulan los principios y los valores que deben conformar las estructuras sociales para que el hombre se pueda desarrollar en su doble dimensión corporal y espiritual.

    Los principios a los que hace referencia la doctrina son: el principio de bien común y la atención especial que merecen los más pobres, el principio de subsidiaridad y la consiguiente obligación de participar en la vida social y finalmente, el principio de la solidaridad, como un compromiso firme y responsable de comprometerse con el bien común.

    Los valores que dan consistencia a estos principios son: la verdad, la libertad, la justicia, y de manera especial el amor como el valor esencial que da sentido a todo lo anterior y seña de identidad que debiera ser de todo católico.

    A luz de estos principios y de estos valores, la Doctrina de la Iglesia nos ayuda a discernir y a tener capacidad de juicio en prácticamente todos los campos en los que nos movemos, ya sea en la familia, el trabajo, la economía, la política, etc. No nos propone soluciones concretas ni opciones políticas, pero nos orienta para que podamos actuar, de modo coherente, conforme a nuestra fe.

    Desgraciadamente, la Doctrina social de la Iglesia es la “gran desconocida” para la gran mayoría de los católicos e, incluso, para muchos sacerdotes: un tesoro que permanece escondido, que debiéramos desenterrar.

    Javier Espinosa Martínez  // Director del Curso de Doctrina Social de la Iglesia de la Fundación Enraizados

    [/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

  • ¡Apúntate! Nueva edición de Introducción a la DSI

    ¡Apúntate! Nueva edición de Introducción a la DSI

    [et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» da_disable_devices=»off|off|off» global_colors_info=»{}» da_is_popup=»off» da_exit_intent=»off» da_has_close=»on» da_alt_close=»off» da_dark_close=»off» da_not_modal=»on» da_is_singular=»off» da_with_loader=»off» da_has_shadow=»on»][et_pb_row _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_text _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»]

    Te invito a participar en la nueva edición de nuestro Curso de Introducción a la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), una oportunidad única para profundizar en los valores fundamentales que la fe cristiana propone para la construcción de un mundo más justo y humano.

    A través de la DSI, aprenderás a pensar en católico: ver, juzgar y actuar coherentemente en lo que a la vida social y política se refiere.

    [/et_pb_text][et_pb_button button_url=»https://enraizados.org/project/curso-de-introduccion-a-la-dsi/» url_new_window=»on» button_text=»¿Te apuntas?» button_alignment=»center» _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_button][et_pb_text _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»]

    Vivimos tiempos de confusión y desafíos ideológicos, donde los cristianos estamos llamados a ser una luz para los demás

    Ahora más que nunca, es crucial recuperar los principios morales que dan sentido a nuestras vidas y son esenciales para alcanzar el bienestar. Este curso te ayudará a comprender por qué estos valores son tan importantes.

    A veces, al tomar posición sobre asuntos públicos, ignoramos o pasamos por alto que existen principios, una doctrina que nos guía para emitir un juicio acorde a nuestra fe. Es fundamental conocer estas referencias y esforzarse por aplicarlas correctamente.

    • Conocer las raíces de la Doctrina Social de la Iglesia: Ley Natural, Sagradas Escrituras y tradición.
    • Descubrir los principios y valores que la sustentan, aplicables a cualquier situación.
    • Entender cómo la Iglesia analiza los problemas históricos y ofrece orientación a los fieles y personas de buena voluntad.
    • Vivir la Doctrina, no sólo entenderla, aplicándola en nuestras circunstancias cotidianas.

    [/et_pb_text][et_pb_button button_url=»https://enraizados.org/project/curso-de-introduccion-a-la-dsi/» url_new_window=»on» button_text=»Sé el cambio que quieres ver en el mundo» button_alignment=»center» _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_button][et_pb_text _builder_version=»4.26.0″ _module_preset=»default» hover_enabled=»0″ global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″]

    Este curso de DSI va dirigido a todas las personas de buena voluntad que, aun no siendo católicos o creyentes, están preocupados por el bien común de la sociedad.

    Está pensado para quienes buscan darle un nuevo enfoque a su vida y quieren comprometerse con la idea de crear un mundo mejor, menos egoísta y más solidario. 

    La materia consta de 6 temas imprescindibles. Aquí te dejo el temario:

    • Un humanismo integral y solidario – Designio del amor de Dios para la humanidad
    • Misión de la Iglesia y Doctrina Social – Los principios de la Doctrina Social de la Iglesia
    • La persona humana y sus derechos
    • El principio del bien común y el destino universal de los bienes
    • El Principio de Subsidiariedad y la Participación
    • El Principio de Solidaridad y Valores fundamentales

    La matriculación del curso tiene un importe de 60 euros (45 euros para socios, antiguos alumnos, estudiantes y familias numerosas).

    Si tuvieras dificultades para abonar dicho importe, Enraizados te da la posibilidad de pedir una beca. Encontrarás esta opción en el formulario de inscripción.

    No dudes en sumergirte en todos estos nuevos conocimientos y absorber cuanto puedas. Si lo permites, transformarán tu vida y te harán muchísimo más valioso para la sociedad.

    ¡Te esperamos con los brazos abiertos en esta cuarta edición de nuestro curso de DSI!

    [/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

  • [NUEVA EDICIÓN] Curso de Aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia

    [NUEVA EDICIÓN] Curso de Aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia

    [et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»4.21.0″ _module_preset=»default» custom_padding=»1px|||||» da_disable_devices=»off|off|off» global_colors_info=»{}» da_is_popup=»off» da_exit_intent=»off» da_has_close=»on» da_alt_close=»off» da_dark_close=»off» da_not_modal=»on» da_is_singular=»off» da_with_loader=»off» da_has_shadow=»on»][et_pb_row _builder_version=»4.21.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.21.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_image src=»https://enraizados.org/wp-content/uploads/2023/09/Encabezados-Fino-2.png» title_text=»Encabezados – Fino (2)» _builder_version=»4.21.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=»4.21.0″ _module_preset=»default» text_orientation=»justified» global_colors_info=»{}»]

    ¿Cómo se transforma la sociedad? ¿Debe el Gobierno determinar la educación de tus hijos? ¿Los organismos internacionales interferir en las decisiones de los Estados?

    La Doctrina Social de la Iglesia (DSI), que es la brújula que orienta la dirección de Enraizados, da respuesta a estas controvertidas preguntas y a muchas más.

    ¿Cómo confrontamos los problemas cotidianos en la familia, el trabajo, la economía o la política respecto a los valores católicos? ¿Cómo se hace “vida” la DSI?

    Desde hoy queda abierto el proceso de inscripción al curso de «Doctrina social de la Iglesia aplicada a nuestras realidades temporales», donde estudiaremos la forma de ponerla en práctica demostrando que sus enseñanzas están más vivas que nunca.

    [/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=»4.21.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»]

    Un curso online donde podrás aprender a «vivir en católico» y a responder de forma unitaria en todas las facetas y ámbitos de tu vida: familiar, profesional, social…a los retos de la realidad temporal que nos ha tocado vivir.

    Porque no podemos elegir el tiempo en el que vivimos pero sí podemos elegir qué hacer con él. Si quieres hacer frente a los problemas de la sociedad con argumentos para defender y profundizar en tu fe. Este es tu lugar.

    [/et_pb_text][et_pb_button button_url=»https://enraizados.org/project/curso-de-aplicacion-de-la-dsi/» url_new_window=»on» button_text=»Toda la información» button_alignment=»center» _builder_version=»4.21.0″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_button][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

  • MESA REDONDA ONLINE «Cómo aplicar la Doctrina Social de la Iglesia a nuestro día a día»

    MESA REDONDA ONLINE «Cómo aplicar la Doctrina Social de la Iglesia a nuestro día a día»

    [et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»4.16″ da_disable_devices=»off|off|off» global_colors_info=»{}» da_is_popup=»off» da_exit_intent=»off» da_has_close=»on» da_alt_close=»off» da_dark_close=»off» da_not_modal=»on» da_is_singular=»off» da_with_loader=»off» da_has_shadow=»on»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_image src=»https://enraizados.org/wp-content/uploads/2023/05/Encabezados-6.png» alt=»mesaredondaonlinedsi» title_text=»Encabezados (6)» align=»center» _builder_version=»4.20.2″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=»4.20.2″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»]

    En el marco de nuestra labor formativa, el próximo 16 de mayo a las 19.30 horas, en formato online, tendremos una mesa redonda  en la que se tratará el tema de «La aplicación de los principios de la Doctrina Social de la Iglesia al día a día»

    Para ello contaremos con la presencia de tres invitados de excepción:

    • Miguel Gómez de Agüero, presidente de Profesionales por la Ética
    • Alicia Latorre Cañizares, presidenta de la Federación de Asociaciones Provida
    • Alberto Ramírez Puig, director de la agencia de noticias católica Exaudi

    Porque la fe es para testimoniarla en todos los ámbitos de la persona, privados y públicos también. Porque ser católico implica un compromiso con la realidad temporal donde cada uno de nosotros estamos y porque la construcción de una sociedad que busque el bien común es labor de todos.

    Nuestros invitados nos contarán cómo ellos, en su labor profesional y social aplican estos principios y valores y cómo los viven.

    La conferencia, que es online, podrás seguirla en directo a través de nuestro canal de YouTube

    Puedes apuntarte aquí, y te enviaremos el link al evento.

     

    [/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

  • Apúntate a nuestro Curso de Introducción a la DSI

    Apúntate a nuestro Curso de Introducción a la DSI

    Javier Espinosa Martínez, coordinador de los cursos de Enraizados, te invita a participar en nuestro próximo curso de Introducción a la Doctrina Social de la Iglesia.

    No pierdas la oportunidad de apuntarte ya en el curso a través del siguiente enlace.

    ¡Las plazas son limitadas!


    ¡Me apunto!

    Si quieres más información puedes consultar el dossier que hemos preparado con toda la información referente al curso, profesorado y metodologías; o ponerte en contacto con nosotros a través de los siguientes canales:

  • Tercera Edición [Curso] Introducción a la Doctrina Social de la Iglesia

    Tercera Edición [Curso] Introducción a la Doctrina Social de la Iglesia

    ¡Nueva convocatoria de nuestro Curso de Introducción a la Doctrina Social de la Iglesia!

    En estos tiempos de confusión y de luchas ideológicas, los cristianos necesitamos ser más que nunca luz para las personas que nos rodean. Debemos mostrar al mundo porqué es tan fundamental recuperar los verdaderos valores morales, necesarios para alcanzar la felicidad plena al hombre.

    Y es que como cristianos estamos llamados a ser testigos y actuar con responsabilidad en nuestras realidades, allí donde Dios ha querido que estemos, y a trabajar desde nuestra humildad por un mundo mejor.

    El curso tiene como objetivo principal enseñar a pensar y vivir “en clave católica” y es que la Iglesia a través de su Doctrina Social nos guía y nos ayuda a saber cómo actuar a la luz del Evangelio.

    Este curso que ya va por la 3ª edición, está especialmente dirigido a personas de buena voluntad, bien jóvenes o adultos, que quieran dotar a su vida de un nuevo sentido o perspectiva.

    CALENDARIO

    INSCRIPCIÓN: Hasta completar plazas

    FECHA INICIO: 3- oct.- 22

    FECHA FIN: 31- mar.-23

    FORMACIÓN

    El curso se imparte a distancia en modalidad online

    HORARIO

    Los miércoles de 19:30 a 20:30 horas.

    El curso está orientado a conocer y profundizar en las raíces, los principios y los valores en los que se sustenta la Doctrina social de la Iglesia. Consta de ocho (8) temas, de dos semanas de duración cada uno, que introducen al alumno en el concepto de Doctrina social, su utilidad y estructura.

    Los alumnos que sean evaluados como “aptos” en el curso, obtendrán la correspondiente certificación expedida por la Asociación Enraizados en Cristo y la Sociedad, el Centro de Investigaciones de Ética Social y la Fundación Aletheia y Red Latinoamericana Van Thuan para la Doctrina Social de la Iglesia (DSI).

    La matriculación del curso tiene un importe de 60 euros (45 euros para socios, antiguos alumnos, estudiantes y familias numerosas).

    Si tuvieras cualquier dificultad para abonar el importe del curso íntegro, no te preocupes. Hay posibilidad de pedir una beca ya que no queremos que nadie se quede sin estudiar este curso, ya que conocer la DSI es esencial para todo católico comprometido.

    No pierdas la oportunidad de apuntarte ya en el curso a través del siguiente enlace. ¡Las plazas son limitadas!

    Si quieres más información puedes consultar el dossier que hemos preparado con toda la información referente al curso, profesorado y metodologías; o ponerte en contacto con nosotros a través de los siguientes canales:

    • 627008895
    • info@enraizados.org

  • MESA REDONDA «La aplicación de la doctrina social de la Iglesia a la vida política y social» [ 5 de mayo- 19:30H | Online ]

    MESA REDONDA «La aplicación de la doctrina social de la Iglesia a la vida política y social» [ 5 de mayo- 19:30H | Online ]

    En el marco de nuestra labor formativa organizamos una mesa redonda online el 5 de mayo a las 19:30 h como cierre de nuestro curso sobre Doctrina Social de la Iglesia que ya va por su 3ª edición.

    «La aplicación de la doctrina social de la Iglesia a la vida política y social»

    Como invitados contamos con tres ponentes de excepción: María San Gil, vicepresidenta de Fundación Villlacisneros e impulsora de Neos, María García, presidenta del Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia y Juan Treglia, director cultural de la Fundación Aletheia. 

    En ella pudimos escuchar de primera mano sus testimonios de vida y cómo hacen efectivos los principios de la Doctrina Social de la Iglesia en sus realidades. Cómo viven conforme a su fe y cómo hacen por ser católicos en acción.

    La mesa redonda se retransmitió en nuestro canal de YouTube y tuvo un gran éxito de audiencia. Si te lo perdiste, puedes verlo en el anterior enlace.

    Queremos dar las gracias a todos los asistentes y sobre todo, a nuestros tres invitados por ser testigos y compartirlo con los demás.

  • MESA REDONDA online «La aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia en la vida política y social»

    MESA REDONDA online «La aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia en la vida política y social»

    En el marco de nuestra labor formativa para la acción queremos invitarte a la  mesa redonda online  prevista para el 5 de mayo a las 19:30 h

    «La aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia en la vida política y Social»

    Para ello contaremos con la presencia de tres invitados de excepción:

    Los tres nos hablarán sobre cómo aplican estos principios y los hacen efectivos en su actividad social. La fe es para ponerla en alto, en valor, en acción, para que con su luz lo ilumine todo.

    Estos tres testigos nos contarán cómo tratan de hacerlo.

    La emisión de la conferencia será a través de nuestro canal de YouTube.

    Puedes apuntarte en el siguiente formulario:


    INSCRÍBETE AQUÍ

    Esta mesa online es el broche de oro a nuestro curso sobre la «Aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia a las realidades temporales» al que te animamos que te inscribas para próximas ediciones. Puedes encontrar toda la información en el siguiente enlace.

  • Los tres mejores trabajos de alumnos del Curso de Doctrina Social de la Iglesia

    Los tres mejores trabajos de alumnos del Curso de Doctrina Social de la Iglesia

     

    Publicamos los tres mejores trabajos del Curso de Doctrina Social de la Iglesia. Haz clic sobre cada titulo y podrás disfrutar de su lectura al completo. Los temas escogidos son:

    Compartimos algunos fragmentos de cada trabajo de nuestros alumnos para ofrecer algunas pinceladas de tan magnificas exposiciones sobre los títulos seleccionados. 


    LA JUSTICIA SOCIAL

    Un concepto a debate

    ANTONIO ARÉVALO VILLA
    TRABAJO FINAL DE CURSO SOBRE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

    INTRODUCCIÓN

    Los cristianos sabemos que la dignidad del ser humano es original; es decir, está en los orígenes mismos de su existencia como ser creado por Dios a su imagen y semejanza. Desde nuestro origen somos también seres sociales (por algo fuimos creados hombre y mujer) y libres para buscar a Dios y poder realizarnos plenamente; es esta libertad «la que hace del hombre un sujeto moral»

    Buscando realizar actos moralmente buenos, el hombre se realiza mediante una vida virtuosa. El catecismo define la virtud como «disposición natural y firme a hacer el bien»

    Las virtudes «regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta según la razón y la fe».

    Todas las virtudes se agrupan alrededor de cuatro, llamadas por ello cardinales.
    El catecismo nos recuerda la enseñanza del libro de la Sabiduría: «¿Amas la justicia? Las virtudes son el fruto de sus esfuerzos, pues ella enseña la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza».

    Como virtud, la justicia consiste en «la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que le es debido»; pero la justicia es también un valor fundamental que el hombre ha de ejercer para vivir en sociedad y así lo reconoce el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (Compendio, en adelante) recogiendo la opinión de Santo Tomás de Aquino.

    Como valor, la justicia se convierte en punto de referencia para ordenar la vida social con el objetivo de alcanzar el bien moral que los principios de la Doctrina Social de la Iglesia (dignidad de la persona humana, bien común, subsidiaridad y solidaridad) aspiran a conseguir. Como expone el Compendio, la justicia social «representa un verdadero y propio desarrollo de la justicia general, reguladora de las relaciones sociales según el criterio de la observancia de la ley.
    La justicia social es una exigencia vinculada con la cuestión social, que hoy se manifiesta con una dimensión mundial; concierne a los aspectos sociales, políticos y económicos y, sobre todo a la dimensión estructural de los problemas y las soluciones correspondientes».

    Este texto de Juan Pablo II que recoge el Compendio, no parece una definición clara de qué es la justicia social,
    ¿Cuál es el contenido exacto que trataría? ¿Cuáles sus objetivos y metodología?; además, dado que la definición clásica de justicia distingue entre justicia conmutativa, distributiva y legal, se hace necesario ver cómo encajaría esta concepción de la justicia social dentro de la visión clásica de justicia. En un artículo de febrero de 2019 en Infovaticana, Miguel Ángel Sanz afirmaba: «Por mucho que se lea sobre justicia social, es prácticamente imposible encontrar una definición… Ni la define el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Ni la define el Catecismo de la Iglesia Católica. A pesar de que el Catecismo dedica todo un capítulo a la justicia social».

    Para añadir más confusión, la denominación de justicia social se ha extendido al ámbito económico, social jurídico y político. La ONU ha declarado el 20 de febrero como el día de la justicia social y relaciona este término con los de desarrollo social, trabajo, reducción de la pobreza y promoción de «sistemas económicos nacionales y mundiales basados en los principios de la justicia, la equidad, la democracia, la participación, la transparencia, la rendición de cuentas y la inclusión»

    UNICEF, en la explicación de esta celebración, aclara que «la justicia social se basa en la igualdad de oportunidades y en los derechos humanos, más allá del concepto tradicional de justicia legal»

    Desde el análisis anglosajón, hay quien equipara justicia social con las tesis de John Rawls, para el que la justicia social, según resume Carlos Andrés Pérez-Garzón12, «consiste en la adecuada organización de una sociedad democrática donde se respeten y promuevan en la mayor medida posible las libertades y oportunidades de todos»,

    Desde otros puntos de vista, incluido el filosófico, hay quien tiende a equiparar justicia social con justicia distributiva. «El pensamiento clásico y el pensamiento contemporáneo en torno a la justicia coinciden en plantear el problema de la justicia distributiva o justicia social en relación con la manera más adecuada de distribuir los bienes y las cargas, así como los derechos y los deberes entre los miembros de una sociedad determinada», afirma Carlos de la Torre.

    En política, el uso y abuso del término ha acabado en gran medida con su significado. Usado a principio de siglo XX por conservadores católicos y, a mediados de siglo, durante la dictadura de Franco, ha acabado siendo «tomado como rehén por los progresistas, tanto en el mundo secular como en la Iglesia. Lo han convertido en un término genérico para ayudarles en la imposición de fórmulas ideológicas y de derechos recién concebidos en nuestras instituciones comunes, o para promover sus causas preferidas» Esta afirmación de Marlin adquiere tintes esperpénticos, aunque también humorísticos, cuando encuentro en este mes de mayo de 2021 un grupo de Facebook, con más de 20.000 miembros, denominado «YO ESTOY CON ROCÍO CARRASCO, JUSTICIA SOCIAL PARA ELLA».

         Este trabajo no aspira a desenredar esta madeja pero sí, al menos, a aclarar algo el panorama.

    Para ello hemos de partir de la definición de justicia general y pasar posteriormente a ver el origen y evolución del concepto de justicia social, intentando diferenciar el uso del término por el derecho y la política del expresado por el magisterio de la Iglesia.


    Dignificación y Humanización del Ser Humano

    en Referencia a la Ley de EUTANASIA

    MARÍA DEL PILAR PASCUAL ALBALATE
    Trabajo Fin de Curso Doctrina Social de la Iglesia

    LA PERSONA HUMANA

    Cada persona humana ha sido creada por Dios, dotada de dignidad y derechos inalienables como también los deberes, en el que la persona humana es el fundamento y la razón de ser de la sociedad, por tanto, es deber principal de cada sociedad defender y promover la dignidad humana y sus leyes fundamentales.

    Según el punto 108 del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (en adelante, CDSI), nos dice: “el mensaje fundamental de la Sagrada Escritura, anuncia que la persona humana es criatura de Dios” (Sal 139, 14-18) y en (Gn, 1 27) “Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios los creó, macho y hembra los creó”.
    Dios coloca la criatura humana en el centro y en la cumbre de la creación: al hombre (en hebreo “Adam”) plasmado con la tierra (“adamah”) Dios insufla el alimento de la vida (Gn 27).

    Por tanto, por haber sido hecho a semejanza de Dios, el ser humano, tiene la dignidad de persona; no es solamente algo, sino ALGUIEN. Es capaz de conocerse, de poseerse, y de darse libremente y entrar en comunión con otras personas; y es llamado por la Gracia, a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor que ningún otro ser puede dar en su lugar”. (Punto 108 CDSI)

    La relación con Dios exige que se considere la vida del hombre sagrada e inviolable (CIgC punto 2258). En el que, el quinto mandamiento “no matarás” (Ex 20,13; Dt 5,17) tiene valor porque sólo Dios es Señor de la vida y de la muerte (217) Concilio Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et Spes, 27; AAS 58 (1966); CIGC puntos 2259-2261)

    ¿Qué significa dignidad?

    En la práctica, ningún ser humano puede ser degradado o reducido a ser un mero instrumento para fines que son ajenos a su desarrollo personal.

    En particular, la vida humana de una persona y su dignidad, no deben ser sacrificados con el fin de llevar a cabo investigaciones científicas o por objetivos económicos, miliares, sociales o políticos (DDSI 133). Ante ello, el punto 1880 del CIGC, dice que la sociedad es un grupo de personas ligadas de una manera orgánica por un principio de unidad que supera a cada una de ellas.

    Una sociedad, es un grupo de personas unidas por un bien común.

    Cada ser humano aunque parezca frágil y poco importante a los ojos humanos, representa a Dios en la tierra. En el que cada persona es un ser singular y único. Con cada niño es concebido como algo maravilloso llega a este mundo simplemente por el hecho de ser, cada persona tiene derecho a existir (CDSI 131).

    Tanto la Ley del Aborto, como, en la Ley de Eutanasia, van en contra de la dignidad humana que es primero y mayor principio social, en el que le debemos a cada ser humano el respeto y el reconocimiento de su propio ser.

    Como seres humanos, somos dignos desde antes de nacer, es decir, desde el momento de la concepción hasta el momento de su fallecimiento. Ahora bien, si continuamos con el punto 112, el respeto debido a la inviolabilidad y a la integridad de la vida física, tiene su culmen en el mandamiento positivo, es decir:

    “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lv 19,18)

    Sin embargo, en el punto 132 del CCDSI, “respeto de la dignidad humana”, no puede absolutamente prescindir de la obediencia del principio de “considerar al prójimo como otro yo, cuidando en primer lugar de su vida y de los medios necesarios para vivirla dignamente” (Concilio Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et spes, 27)

    También nos dice en el punto 133 párrafo segundo; las autoridades públicas vigilan con atención para que una restricción de la libertad o cualquier otra carga impuesta a la actuación de las personas no lesionen jamás la dignidad personal y garantice el efectivo ejercicio de los derechos humanos. Todo esto, una vez más se funda sobre la visión del hombre como persona, es decir, como sujeto activo y responsable del propio proceso de crecimiento junto con la comunidad con la que forma parte.

    Si en verdad lo pusiéramos en práctica todo lo que dice la Doctrina Social de la Iglesia, y, en especial, al respeto de la dignidad de la persona, todo cambiaría y sería una humanidad con una subsidiaridad perfecta. En cambio, nos topamos con clases políticas que van a lo “suyo”, sin importarles nada la persona, es decir, si desde la concepción es considerada persona, vamos a proceder a cometer un asesinato bien llamado aborto, o, bien al final la vida, llamada eutanasia, y, no pasa nada.

    Si la persona es mayor, no es productiva y se siente sola y desamparada, nos la quitamos de en medio por medio de la Ley de Eutanasia, y, tampoco pasa nada, ¡para qué!

    Si la persona la consideramos y la tenemos como objeto, en vez de verlo como un ser humano y social, ¿de qué sirve qué viva? Si ahora, también vamos a poner trabas para que la objeción de conciencia se penalice para aquellos que se acojan a ella.

    Sinceramente, ¿dónde empieza y dónde acaba la libertad con éste gris oscuro panorama? ¿Dónde queda la dignidad del recién nacido total y absolutamente indefenso ante una sociedad pasiva que no ve o no quiere ver que se está realizando un asesinato? Porque no se puede decir de otra forma más sutil.

    ¿Con qué virtud nos quedaríamos? ¿Con la de la justicia? ¿Qué papel tienen, los que lo promueven? Se nos va “la olla” con todo esto de verdad, sólo nos vemos a nosotros mismos y no vemos o queremos ver la verdad que tenemos delante de nosotros.

    Cuando tenemos estos frentes, en algunos casos se nos escapan de las manos porque vemos que todo es una INJUSTICIA con mayúsculas, y, una de dos, o, nos callamos, o, nos echamos a las calles a protestar o reivindicar el derecho a la vida y a una muerte digna que nos merecemos como personas y seres humanos que somos.

    Empieza la disyuntiva de que cuando eres joven, perfecto, tienes más posibilidad de trabajar, económicamente eres productivo y conforme vas llegando a la edad adulta, ya no, produces igual a cuando estabas en activo, la soledad se manifiesta, te haces preguntas sin respuesta lógica a lo que está sucediendo a tu alrededor y te sientes sólo y abandonado, cuando la verdad, es diferente, es distinta, es decir, ¿por qué no acompañamos a la persona hasta el final de su vida? ¿Qué es lo que lo prohíbe, o, quién? Nadie.

    Somos nosotros mismos con la sociedad, intentamos humanizar de la mejor manera posible, el estar a su lado, acompañándolos, sirviéndoles en lo que necesitan, y, estamos ante la virtud de la fortaleza y la templanza, para seguir y no caer.

    Existen Instituciones, las cuales realizan un trabajo precioso, aunque, muy duro en muchas ocasiones, son Instituciones, que desarrollan o que aplican los Cuidados Paliativos, con el fin de que la persona moribunda, fallezca dignamente por lo que es y por lo que ha representado durante toda su vida.

    Si conociéramos la labor humana, trascendente, solidaria de estas Instituciones, o, Servicios de Paliativos en los Hospitales, para que se dieran a conocer, que digan o expliquen cómo desarrollan su trabajo, que se expanda a la sociedad en general que hay vida a pesar del dolor y el sufrimiento, que están ahí, y, que son personas, no “bichos raros”.

    También es cierto y es verdad, que muchas veces, se nos plantean situaciones muy complejas y difíciles de plantear, es decir, personas con enfermedad degenerativas graves o gravísimas, en la que la vida tanto física, moral, y, psicológica, se va minorando cada vez más y entran en un bucle muy difícil de salir, y, en la que incluso, se plantean una eutanasia por no decir en un suicidio premeditado y en algunas ocasiones, llegando a su término, por desgracia.

    Es aquí donde intervienen las Unidades de Paliativos, que son unidades multidisciplinares para acompañar, servir, atender, saber estar en cada momento, ya no sólo actúan con el propio enfermo, sino también con la propia familia, pilar fundamental en todos estos casos porque en muchas ocasiones, por no decir en la mayoría de las mismas, se convierten en personal sanitario, ya que, no llegan ni los propios profesionales.

    Ahora bien, estas áreas multidisciplinares, pasan por los Servicios de Oncología, Neurología, Medina Interna, Endocrinología y Nutrición, Geriatría, Psicología, Psiquiatría. Las personas que componen todos estos Servicios, son profesionales que saben perfectamente lo que hacen, sí, por supuesto que ¡SÍ! Sin embargo, ellos no los ven como enfermos con patologías terminales, enfermedades raras, discapacidades, ¡¡NO!!

    Ellos los ven y seguirán viendo como personas dignas hasta el último suspiro y aliento de vida que tengan, y, es aquí donde se marca la diferencia, es decir, no se juega con la persona, no la juzgan por su pasado de vida, sino de su propia existencia como tal, en que “se relativiza todo lo que conlleva, es decir, el final de la vida”.

    En el que también se plantean múltiples temas tanto éticos, morales, deontológicos, sociales y económicos. En cambio los que cogen las manos día a día en los hospitales, son conscientes del valor de sus vidas y que vale «encontrar el equilibrio para que cada persona viva su muerte con dignidad», según el Dr. D. Antonio Noguera Tejedor, Facultativo Especialista en Cuidados Paliativos del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid.


    Ejercicio de la Medicina y Doctrina Social de la Iglesia

    Gonzalo Sánchez del Cura

    Trabajo Fin de Curso Doctrina Social de la Iglesia

    DILEMAS ÉTICOS DESDE LA PERSPECTIVA DE UN MÉDICO CRISTIANO

    Los cristianos creemos que el amor divino está en el origen y en el mantenimiento de toda la  naturaleza. Por ser imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona, no es solamente algo sino «alguien»: es la perfecta unidad de cuerpo y alma.

    VALORACIÓN ÉTICA DE LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA

    El hijo tiene derecho a ser concedido en el seno del matrimonio y el derecho a conocer a sus propios padres.

    -Inseminación 

    Por lo que tiene de manipulación y artificiosidad convierte la procreación (que es un acto personal) en un acto tecnificado, privado de toda relación interpersonal. El hijo es el fruto de un acto de amor de los padres y el único lugar digno para engendrarlo moralmente ilícito cuando, la técnica sustituye absolutamente al acto conyugal.

    -Fertilización in vitro

    Además de lo anterior, el embrión es un ser humano en fase embrionaria no una cosa. En la fecundación in vitro se pierden embriones y estos tienen un valor tan pleno como la de otro ser humano. Por lo tanto, si se manipula un embrión o si deliberadamente se le deja morir, se está atentando a un derecho fundamenta ( Donum Vitae 1987)

    El ser humano debe ser respetado como persona desde el primer instante de su existencia.

    Cuando la esterilidad de una pareja se resuelve por este sistema, no puede olvidarse que se ha conseguido a costa de sacrificar varios seres humanos, de auténticos abortos, y esto es éticamente inaceptable.

    En el caso de la fecundación in vitro heteróloga ( esperma y óvulo de donantes), se advierte fácilmente su carácter inmoral, por que que supone de paternidad anónima.

    No es aceptable suscitar en la mujer la idea del derecho al hijo, cuando propiamente una persona no tiene derecho a poseer a otra persona.

    La condición todopoderosa que se atribuye a la ciencia hacen insoportables nuestras frustraciones, el deseo se convierte en un absoluto:

    Un hijo cuando quiera, como quiera y a cualquier precio.

    Ningún hijo si no quiero y a ningún precio.

    Que decir de la incoherencia de nuestra sociedad, que dedica inmensas fortunas a la concepción de un bebe probeta y al mismo tiempo inmola miles de seres humanos mediante el aborto. Ambas prácticas se consideran un progreso.

    Diversas Conferencias Episcopales se han pronunciado negativamente sobre la Reproducción asistida, señalando sus reservas morales a estos métodos artificiales.

    Si se desatienden las reservas éticas, se habría llegado a la mayor locura de la historia, una sociedad que genera niños sin padre ni madre, donde la palabra amor carece de significado alguno. La procreación sería una mera técnica.

    REDUCCIÓN EMBRIONARIA

    La fecundación in vitro suele dar lugar a embarazos múltiples, algunos de estos embriones mueren espontáneamente. Teniendo en cuenta que estas generaciones múltiples plantean problemas de prematuridad y otros, se justifica la selección y eliminación de embriones para salvaguardar la vida de uno de ellos, u otras razones.

    • Decisión de los progenitores, que no desean o no se sienten preparados para afrontar la llegada de varios hijos al mismo tiempo.
    • Razones eugenésicas, cuando se constata que algún embrión presenta alguna anomalía.
    • Indicaciones médicas: riesgos para el feto o para la madre.

    La Encíclica Evangelium Vitae rechaza este modo de proceder.

    «Jamás podrá ser moralmente ilícito provocar la muerte de manera voluntaria».

    REGULACIÓN DE LA PROCREACIÓN

    El matrimonio y el amor conyugal están ordenados por su propia naturaleza a la procreación y educación de la prole. En la misión de la transmisión de la vida deben tener:

    discernimiento que atenderá a su bien personal, al de sus futuros hijos y en conjunto al de la comunidad familiar.

    Los métodos de regulación de la natalidad pueden ser naturales y artificiales.

    Métodos Naturales o Planificación familiar natural.

    Estos se refieren a las técnicas para buscar o evitar los embarazos, mediante la observación de los signos y síntomas que, de manera natural, acontecen en las fases fértiles e infértiles del ciclo menstrual ( ovárico, endometrial, vaginal). Para evitar los embarazos, no se utilizan fármacos ni procedimientos mecánicos o quirúrgicos. Se basa en la abstinencia sexual en los días fértiles.

    Estos métodos requieren el conocimiento del ciclo genital femenino,  y son de eficacia alta.

    • Método Billings: consiste en la observación del moco cervical.
    • Método Sintotérmico: consiste en la observación del moco cervical y en la detección de la temperatura basal de la mujer. 
    • Método de la lactancia materna: como factor inhibidor de la ovulación.

    Han aparecido nuevas tecnologías, pero ninguna tan eficaz como la del conocimiento de los días fértiles, para espaciar o favorecer los embarazos.

    Como conclusión se puede afirmar que la aplicación práctica de estos métodos, se basa en el conocimiento de los procesos biológicos que se producen en el ciclo genital femenino. Su eficacia es alta.

    Son métodos sencillos que requieren la colaboración de personas comprometidas en la explicación de los mismos. 

    Estos método implican para la pareja un modo de vida, más que la aplicación de una mera técnica.

    La continencia periódica se vive como una oportunidad de fortalecer el amor conyugal a través del desarrollo voluntario y consciente de otras manifestaciones de amor, como la ternura.

    ASPECTOS PASTORALES

    Para la moral Católica, la continencia periódica es una virtud y es el único método lícito para realizar la unión conyugal, evitando la concepción.

    Los esposos deben juzgar la gravedad de los motivos, para excluir la transmisión de la vida.

    Humane Vitae presenta la paternidad responsable como expresión de un valor ético.

    La Iglesia reconoce que puede haber motivos para limitar o distanciar los nacimientos, pero proclama, que los matrimonios deben valorar muy seriamente su actitud ante la procreación.

    Existe una conexión entre la virtud de la continencia y la vida espiritual de los cónyuges.

    El dominio de sí, enriquece a los cónyuges en valores espirituales, se respeta el orden establecido por el creador, por el que los cónyuges reconocen que no son árbitros de la vida empobrecimiento de las manifestaciones afectivas, sino que por el contrario las hace más intensas espiritualmente y de ese modo se logran que se enriquezcan. (…)

     

    ARGUMENTOS ABORTISTAS Y SU CRÍTICA

    Comienzo de la vida humana. Se aduce que en el inicio del desarrollo embrionario no existe vida humana, por lo tanto nada impide su eliminación. La vida existe desde el primer momento de la concepción, hecho biológico. 

    La vida y el desarrollo de su programa (ADN) comienza en este momento, es independiente de los progenitores y termina con la muerte del individuo. (…)

    Libertad para disponer del propio cuerpo. «Mi cuerpo es mío» «Nuestro cuerpo nos pertenece» «Nosotras parimos..» Son frase que escuchamos con frecuencia. Según estos planteamientos, el feto es un simple apéndice materno y por tanto podría ser eliminado por la libre determinación de la madre. El argumento es un craso error biológico pues el nuevo ser tiene un código genético propio, distinto del de la madre, crece completamente diferenciado y no puede ser considerado como un aparte del cuerpo materno.

    La madre puede tener cierto derecho al propio cuerpo, pero el no nacido no es parte de su cuerpo, es el cuerpo de otro ser.

     

     

     

  • II Curso de Doctrina Social de la Iglesia

    II Curso de Doctrina Social de la Iglesia

    El 11 de octubre de 2021 arranca la segunda edición (o segunda parte, para los que realizaron el anterior curso), del “curso de Doctrina Social de la Iglesia”, que finaliza el 21 de marzo de 2022.

    NOTA: Posteriormente hay cuatro semanas adicionales para la entrega del trabajo final de curso. Finaliza el plazo de entrega en la semana del 17 de abril. 

    Dorso de la mano con el dedo índice señalando hacia la derecha Horario del curso: Está previsto que las clases online sean una vez a la semana en horario de tarde (de 19:00 a 20:00 hora española). *Está en espera de confirmación el día: previsiblemente serán los miércoles.

    Cada tema tiene dos sesiones online.

    El tiempo calculado de trabajo personal en casa del alumno está estimado en 1 ó 2 horas diarias. Ya que se piden hacer trabajos, preparar debates y se realizan tests de evaluación de los contenidos.

    Un curso muy necesario para los tiempos que corren, y que tuvo un gran éxito de acogida en la pasada edición.

     ✅ ?% Online y muy necesario para los tiempos actuales.

    ◾ Orientado a diversos sectores de la realidad social: Familia, Economía, o Comunidad Internacional. ? ¡Apúntate! Curso de Doctrina Social de la Iglesia Parte II (curso 2021-2022) (google.com)

    En estos tiempos de confusión y de luchas ideológicas, los cristianos necesitamos ser más que nunca luz para las personas que nos rodean. Y mostrar al mundo, por qué es tan fundamental recuperar los verdaderos valores morales, que ayudan a alcanzar la felicidad plena al hombre.

    Por eso te animamos vivamente a que te matricules en el curso y que animes a tus amigos y familiares a apuntarse también.

       ? ¡Apúntate! Curso de Doctrina Social de la Iglesia Parte II (curso 2021-2022) (google.com)

    ◾ La matriculación del curso tiene un importe de 60 euros (45 euros para socios, antiguos alumnos, estudiantes y familias numerosas).

    Si tuvieras cualquier dificultad para abonar el importe del curso íntegro, no te preocupes. ✅ Hay posibilidad de pedir una beca.

    De verdad, no queremos que nadie se quede sin estudiar este curso, ya que conocer la DSI es esencial para todo católico comprometido.

    ◾En este curso trataremos de:

    1.- Conocer los principios básicos de la Doctrina Social de la Iglesia recogidos en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia en su Parte 1.

    2.- Conocer el análisis que la Iglesia hace de cada una de las grandes áreas de la vida social y política, así como las orientaciones que ofrece a sus fieles y hombres de buena voluntad.

    2.- Entender y vivir la Doctrina. Nuestro objetivo no se alcanza conociendo intelectualmente lo que debe ser la doctrina, sino siendo capaces de aplicarla a las realidades que vivimos cada uno.

    Dorso de la mano con el dedo índice señalando hacia la derechaApúntate aquí, o comparte este enlace al formulario de suscripción del curso a tus amistades:

    Curso de Doctrina Social de la Iglesia Parte II (curso 2021-2022) (google.com)

    ✅ Los alumnos que sean evaluados como “aptos” en el curso, obtendrán la correspondiente certificación expedida por:

    Asociación Enraizados en Cristo y la Sociedad.

    Centro de Investigaciones de Ética Social.

    • Fundación Aletheia y Red Latinoamericana Van Thuan para la Doctrina Social de la Iglesia (DSI).

    Dorso de la mano con el dedo índice señalando hacia la derechaSi quieres saber más, aquí tienes el temario:

    Tema 1.- La familia, célula vital de la

    sociedad

    Tema 2.- El trabajo humano

    Tema 3.- La vida económica

    Tema 4.- La comunidad política

    Tema 5.- La comunidad internacional

    Tema 6.- Salvaguardar el medio

    ambiente

    Tema 7.- La promoción de la paz

    Tema 8.- Doctrina social y acción eclesial – Conclusión

    Dorso de la mano con el dedo índice señalando hacia la derechaApúntate aquí, o comparte este enlace al formulario de suscripción del curso a tus amistades:

    Curso de Doctrina Social de la Iglesia Parte II (curso 2021-2022) (google.com)

    ¡Importante! El curso de Doctrina social de la Iglesia, como hemos mencionado antes, se imparte online y está pensado para dar respuesta a las expectativas y necesidades de un amplio espectro de personas, sean cristianas o no:

    • Jóvenes que buscan un apoyo para su crecimiento personal que les ayude a discernir y tener criterio para afrontar los retos que la vida les va a plantear.

    • Jóvenes que encuentran su vida vacía y sin sentido y quieren encontrar el camino para reorientarla.

    • Adultos que, ante los problemas con los que se enfrenta la sociedad, no encuentran argumentos en los que apoyarse para defender y profundizar en su fe.

    • Adultos que buscan encontrarse a sí mismos y dar sentido a su vida, valorando su entorno familiar, laboral y social.

    • Todas las personas de buena voluntad.

    ?Apúntate aquí:

    Curso de Doctrina Social de la Iglesia Parte II (curso 2021-2022) (google.com)

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad