Presentamos en el Distrito Centro de Madrid, nuestra campaña «Un Mártir, una calle»

Presentamos en el Distrito Centro de Madrid, nuestra campaña «Un Mártir, una calle»

     Esta mañana, José Castro Velarde, encabezando la delegación de la Fundación Enraizados, ha mantenido una reunión con el concejal-presidente del Distrito Centro de Madrid, Carlos Segura Gutiérrez, en la sede de la Junta Municipal del distrito. Nuestro objetivo: presentar varias iniciativas dirigidas a preservar y difundir la memoria de los mártires beatificados vinculados a esta área de Madrid capital.

Durante el encuentro se expuso el proyecto «Un mártir, una calle», una propuesta que pretende reconocer a quienes fueron asesinados por odio a la fe durante la persecución religiosa del siglo XX. Entre las iniciativas presentadas destacan:

  • La colocación de una placa en memoria de la beata Elvira Moragas (María del Sagrario de San Luis Gonzaga), primera mujer que regentó una farmacia en Madrid y mártir beatificada.
  • La instalación de placas conmemorativas en los edificios que albergaron las antiguas checas del Distrito Centro, como lugares de memoria y recuerdo de sus víctimas.
  • La dedicación de una calle, plaza o espacio público a los Mártires del Siglo XX, en homenaje a quienes dieron su vida por fidelidad a sus convicciones religiosas.

El concejal mostró un notable interés por las propuestas y manifestó su disposición a impulsar estas iniciativas. Asimismo, explicó que este tipo de actuaciones requieren una tramitación administrativa rigurosa para garantizar la transparencia y el cumplimiento de todos los procedimientos legales, por lo que su desarrollo podría prolongarse entre seis meses y un año.

La reunión concluyó con el compromiso de mantener un nuevo encuentro tras el verano para concretar los próximos pasos que permitan avanzar en estos proyectos. Además, ambas partes acordaron comenzar a estudiar la organización de una exposición cultural dedicada a la memoria de los mártires y a la figura de la reina Isabel la Católica (otro de los proyectos que trabajamos desde la fundación).

Desde Enraizados queremos expresar nuestro sincero agradecimiento al concejal Carlos Segura Gutiérrez por el tiempo dedicado, la cordial acogida dispensada y la transparencia con la que explicó el procedimiento administrativo.

Valoramos especialmente que las instituciones mantengan abiertos espacios de diálogo con las asociaciones civiles y confiamos en que esta colaboración contribuya a preservar una parte importante de la historia de Madrid y a mantener viva la memoria de quienes fueron víctimas de la persecución religiosa del siglo XX.

No llevaban armas: Llevaban el Evangelio ✝️

No llevaban armas: Llevaban el Evangelio ✝️

Firma para pedir el reconocimiento público a la Memoria de los Mártires

    ¡No llevaban armas: Llevaban el Evangelio!

    En los últimos meses, el Papa León XIV ha autorizado la promulgación de tres decretos que han llevado a los altares a 150 españoles más. En total, ya han sido reconocidos 2.415 santos y beatos. Todos ellos asesinados in odium fidei -por odio a la fe- durante la persecución religiosa en España entre 1934 y 1939.

    Ciento cincuenta sacerdotes, religiosos, seminaristas y fieles laicos fueron asesinados, únicamente, por permanecer fieles a Cristo. Hoy queremos pedirte algo muy sencillo.

    Firma esta petición para solicitar a los distintos Ayuntamientos e Instituciones catalanas, cántabras y baleares que honren públicamente la memoria de estos mártires poniendo su nombre en placas conmemorativas –como reconocimiento permanente- en sus calles, plazas o parques.

    Estas han sido las Causas y sus decretos:

    1.- El martirio de los Siervos de Dios Estanislao Ortega García y los 48 compañeros mártiresreligiosos profesos del Instituto de los Hermanos  Gabrielistas, así como de Emanuele Berenguer Cusella, sacerdote diocesano, asesinados en 1936 por odio a la fe, en diversos lugares de Cataluña (España).

    2.- El martirio de los Siervos de Dios Francisco González de Córdova y 79 compañeros, sacerdotes, religiosos, seminaristas y fieles laicos, asesinados entre 1936 y 1937, por odio a la fe, en el  la Diócesis de Santander (España).

    3.- El martirio de los Siervos de Dios Juan Torres Torres y 19 compañerossacerdotes diocesanos, asesinados entre agosto y septiembre de 1936, por odio a la fe, en el territorio de la Diócesis de Ibiza (España)

    Las ejecuciones fueron llevadas a cabo por milicias en Ibiza y el propio prefecto del Dicasterio, el cardenal Marcello Semeraro, tiene previsto viajar a la isla para celebrar la ceremonia oficial este otoño.

    Juan Torres Torres, uno de los mártires de Ibiza, tenía tan sólo 24 años. Había sido ordenado sacerdote apenas dos meses antes de su asesinato. Apenas había celebrado sus primeras Misas.

    En Santander, muchos de ellos fueron retenidos en el barco-prisión Alfonso Pérez o arrojados al mar Cantábrico. González de Córdova continuó celebrando misa y confesando a los prisioneros en secreto en la bodega del buque hasta su ejecución.

    Estos hombres no murieron por motivos políticos ni por delitos cometidos. Los mataron por ser católicos. Fueron perseguidos, detenidos, humilladosmartirizados y finalmente asesinados por odio a su fe.

    No llevaban armas: Llevaban el Evangelio.

    Y, sin embargo, como tantos mártires de la persecución religiosa española, afrontaron la muerte perdonando a quienes iban a quitarles la vida. Respondieron al odio con caridad y a la violencia con el perdón.

    La Iglesia ha reconocido ahora oficialmente su martirio y pronto serán beatificados. Pero… la Iglesia -tú y yo, todos los cristianos– tenemos una deuda de gratitud con ellos.

    ¿Cómo es posible que quienes entregaron la vida por su fe, no tengan aún una calle, una plaza o un sencillo monumento que recuerde su testimonio?

    No pedimos privilegios. Pedimos memoria. Pedimos gratitud. Pedimos que las nuevas generaciones puedan conocer el testimonio de estos sacerdotes que, en medio del odio y la violencia, respondieron con fidelidad y perdón entregando su vida a Cristo.

    Lleva esta petición tan lejos como puedas, a familiares, compañeros, amigos, parroquias, grupos de oración… Que el ejemplo de estos mártires nos ayude a vivir nuestra fe con la misma valentía y amor con la que ellos entregaron su vida.

    Y recuerda siempre que España también fue Iglesia perseguida. Nuestros hermanos en la fe, fueron asesinados y martirizados sencillamente… por creer en Dios, por amar a Cristo, por proclamar el Evangelio.

    Por eso nunca nos cansaremos de trabajar por la Libertad Religiosa y por mantener viva la memoria de quienes dieron su vida por ella.

    ¡Gracias por firmar esta petición!

    Dieron su vida por Cristo ¿Qué harás tú por ellos?

    Dieron su vida por Cristo ¿Qué harás tú por ellos?

    Firma nuestra petición

      Dieron su vida por Cristo ¿Qué harás tú por ellos?

      El Papa León XIV aprobó el pasado 20 de junio la beatificación de los 124 mártires de Jaén -la primera de su pontificado- que dieron su vida a causa de la fe durante la persecución religiosa que tuvo lugar en España en la Guerra Civil (1936-1939).

      Desde hace años tenemos abierta la campaña “Un mártir, una calle”. Una campaña muy laboriosa que consiste en hablar con los municipios, donde nacieron o fueron asesinados estos héroes de la fe, para que tengan su merecido reconocimiento.

      Queremos que sean rescatados del olvido poniendo su nombre a las distintas calles, plazas, parques o lugares públicos de la geografía española. En Enraizados trabajamos por la verdadera memoria histórica, no la ideológica.

      ¿Nos ayudas? Ser una voz católica en la vida pública requiere dar un paso adelante, un compromiso activo. No basta sólo con opinar; también requiere participación y unión entre los que defendemos la fe.

      Por eso te pido que firmes esta petición. Tu voz llegará en forma de firma a todos los municipios donde estos 124 testigos de la fe, asesinados por amor a Cristo, nacieron o fueron martirizados. Los distintos ayuntamientos necesitan saber que nuestra petición está ampliamente respaldada por la sociedad y ahí… es donde entras tú.

      No dejes de gritar a los cuatro vientos esta petición, díselo a tus familiares, amigos y compañeros. Muévela en redes sociales. No te canses de explicar por qué es tan importante el reconocimiento público de nuestros mártires.

      Entre los 124 mártires de Jaén, había 109 sacerdotes, una religiosa y 14 laicos que dieron su vida perdonando por amor a Cristo. La celebración de la Beatificación se realizará en Jaén de acuerdo con el calendario que proponga el Vaticano. Te mantendremos informado para que puedas asistir a la celebración si lo deseas.

      ¿Por qué apoyar la causa de los mártires?

      Rendir homenaje público a nuestros mártires es importante por varios factores, no es sólo conservar su memoria. Desde el inicio de la iglesia en el siglo primero,  la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos, como dijo Tertuliano. 

      Reconocer a los mártires no es reabrir heridas ni hacer propaganda, sino sanar la historia desde la verdad completa, reconociendo a TODAS las víctimas, también a quienes fueron asesinados por odio a la fe.

      Honrar a los testigos de Cristo también es defender la libertad de conciencia y de religión. Nos recuerda que ninguna ideología debe tener poder para reprimir la fe. Debemos vigilar y proteger este derecho recogido en toda Carta Magna de democracia que se precie.

      Los mártires nos recuerdan además que hay valores que valen más que la vida: el perdón, la fe, la fidelidad, el amor al prójimo, incluso en el sufrimiento. En este mundo que huye del sacrificio y valora más la comodidad que la virtud, su ejemplo es verdadera luz en la oscuridad.

      Nuestra campaña «Un Mártir, una Calle», más viva que nunca

      Nuestra campaña «Un Mártir, una Calle», más viva que nunca

      En el marco de nuestra campaña «Un Mártir, una calle», esta semana nos hemos reunido con el grupo municipal de VOX en Cuenca y con Óscar Robles, Alcalde de Rascafría (Madrid). Ambos intercambios han sido muy productivos y en breve esperamos poder darte buenas noticias.

      Brevemente te recuerdo que nuestra campaña consiste en rescatar la verdadera memoria histórica (no la ideológica) y honrar a los españoles que fueron asesinados cruelmente por odio a la fe durante la II República y la Guerra Civil.

      En concreto, nuestro presidente, José Castro Velarde,  se reunió con el presidente de VOX en Cuenca, Mariano Latorre y su equipo: Rafael Rodríguez, Iris Zarzuela y Luis Ortega.

      Nuestra propuesta al Ayuntamiento de esta capital manchega consiste en honrar la memoria de los mártires poniendo su nombre a diferentes calles, plazas, parques o lugares públicos. Los hemos dividido en cuatro grupos:

      – Beatos mártires Redentoristas
      – Beatos mártires Agustinos de Uclés
      – Beatos mártires Trinitarios de Belmonte
      – Y otros 15 mártires ya beatificados

      A continuación te dejo el LISTADO COMPLETO DE LOS NOMBRES PROPUESTOS:

      Beatos mártires Redentoristas (todos martirizados en Cuenca)

      – Xavier Gorosterratzu Jaunarena
      – Ciriaco Olarte
      – Miguel Goñi Ariz
      – Julián Pozo Ruiz de Samaniego
      – Victoriano Calvo Lozano
      – Pedro Romero Espejo

      Beatos mártires Agustinos de Uclés: Excepto Jacinto Martínez Ayuela y Nicolás de Mier, todos fueron asesinados en el tramo entre Tarancón y Belinchón, en un punto conocido como “las Emes” (localidades de la provincia de Cuenca).

      – José Aurelio Calleja del Hierro
      – Enrique Bernardino Francisco Serra Chorro
      – Antolín Astorga Díez
      – Pedro Alonso Fernández
      – Lorenzo Arribas Palacio
      – Primitivo Sandín Miñambres
      – Froilán Lanero Villadangos
      – Jacinto Martínez Ayuela: Asesinado en Cuenca
      – Nicolás de Mier Francisco: Asesinado en Cuenca

      Beatos mártires Trinitarios de Belmonte (todos martirizados en Cuenca)

      – Luis de San Miguel de los Santos,
      – Melchor del Espíritu Santo
      – Juan de la Virgen del Castellar
      – Santiago de Jesús

      Y otros 15 mártires ya beatificados (nacidos o asesinados en la provincia de Cuenca):

      – Beato Aurelio María: Nacido en Zafra del Záncara (Cuenca)
      – Beato Vicente Toledano: Nacido en Saceda Trasierra (Cuenca)
      – Beato Julián Zarco Cuevas: Nacido en Cuenca
      – Beato Víctor Chumillas: Nacido en Olmeda del Rey (Cuenca)
      – Beato Nicasio Romo Rubio: Nacido en Castillejo del Romeral (Cuenca)
      – Beato Julián José Cabria: Asesinado en Cuenca
      – Beato Ramón Emiliano Hortelano Gómez: Nacido en Cuenca

      – Beato Eufrasio María Félix Redondo Olivares: Nacido en Villarejo de Fuentes (Cuenca)
      – Beato Agustín María García Tribaldos: Nacido en en Vellisca (Cuenca)
      – Beato Pelayo José Granado Prieto: Nacido en Santa María de los Llanos (Cuenca)
      – Beato Juan Segura Rubira: Asesinado en Alcázar del Rey (Cuenca)
      – Beato Enrique María Gómez Jiménez: Nacido en Cuenca
      – Beato Millán Garde: Nació en Vara de Rey (Cuenca)
      – Beato Cruz Laplana y Laguna: Asesinado en Cuenca
      – Beato Fernando Español Berdié: Asesinado en Cuenca

      Por otra parte, en nuestra reunión con Óscar Robles, alcalde Rascafría (Madrid) presentamos una propuesta para poner a una calle, el nombre del único Mártir de la localidad: D. Eudosio González Urdiales, párroco de la Iglesia de San Andrés Apóstol, quien fue asesinado por odio a la fe el 29 de julio de 1936.

      Eudosio tenía 62 años. Fue encerrado sin juicio ni acusación formal, bajo vigilancia armada. Su único delito: ser sacerdote. Sus restos fueron finalmente recogidos y depositados en la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos. Allí reposan en uno de los columbarios laterales, junto a otros mártires de la fe.

      La respuesta a nuestra petición a D. Óscar Robles, fue muy positiva y nos comentó que también valoraría nombrarle «Hijo Adoptivo» de esta localidad serrana.

      También le propusimos realizar algún tipo de reconocimiento a los Mártires del Siglo XX (una placa de reconocimiento en un lugar público o similar) y en la misma reunión nacieron ideas muy positivas al respecto.

      En cuanto tengamos novedades de cualquiera de estas dos propuestas presentadas en Cuenca y Rascafría (Madrid), con enorme ilusión, os lo haremos saber.

       

      Conoce el Camposanto de Paracuellos con Marcial Cuquerella

      Conoce el Camposanto de Paracuellos con Marcial Cuquerella

      Entre la variedad de actos que estamos programando para junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús, este año hemos organizado una sencilla peregrinación al Camposanto de Paracuellos para que todos los que aún no lo conocéis -o los que queráis saber más- tengáis la ocasión de hacerlo.

      – Será el domingo 1 de junio –

      El programa del día es muy sencillo. Desde las 10:15 h recorreremos el cementerio con Marcial Cuquerella, quien conoce todos los rincones y secretos de este santo lugar, nos desmenuzará su Historia. Después acudiremos a Misa de 12:00 h en la Capilla del cementerio. Y a las 14:00 h, ¡nos iremos juntos a comer! 

      Si decides quedarte a comer, el menú tiene un precio de 30 euros por persona. Tendrás que hacer una transferencia previa a favor de Enraizados a la cuenta: ES10 0128 0070 2701 0005 7811 (Bankinter); o mediante el BIZUM de la Fundación Enraizados: 08983. Te adelanto que tomaremos unos buenos entrantes, una estupenda paella, postre y café.

      El aforo del restaurante es limitado. Si piensas venir, ¡apúntate ya!

      Para que puedas ir organizándote, aquí te dejo el enlace para llegar del Cementerio al RestauranteComo verás, está cerca y se llega con facilidad. Hay abundante sitio para aparcar.

      El Cementerio de los Mártires de Paracuellos del Jarama es uno de los mayores lugares de martirio religioso de la Guerra Civil Española. Allí fueron asesinados miles de católicos -sacerdotes, seminaristas, religiosos y laicos- por su fe. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús, símbolo del amor redentor de Cristo, fue para muchos de ellos fuente de fortaleza en sus últimas horas.

      Los mártires de Paracuellos murieron con el nombre de Jesús en los labios y el Corazón de Cristo en el alma. Algunos llevaban escapularios o estampas del Sagrado Corazón al ser ejecutados. Esta devoción, profundamente arraigada en España, no fue sólo un gesto piadoso: fue su reafirmación como Católicos frente al odio a nuestra fe.

      Hoy, la gran Cruz que corona el camposanto de Paracuellos es el signo visible de que el amor vence al odio y de que la fe de aquellos mártires sigue viva. En su memoria, el culto al Corazón de Jesús, no es solo una tradición. Es el amor de una España entregada al Amor más grande, a Cristo.

      Si no tienes coche, aquí te dejo una página donde encontrarás todas las formas para llegar en autobús o metro al Cementerio de Paracuellos.

      Acto de presentación del libro “Hogares de amor y perdón”

      Acto de presentación del libro “Hogares de amor y perdón”

      El pasado miércoles 25 de septiembre tuvo lugar la presentación del libro «Hogares de amor y perdón” en la librería Paulinas de Madrid. Aquí te dejo el vídeo completo del evento.

      El acto, cargado de emotividad, de amor y de perdón, fue un homenaje a la memoria de las víctimas y mártires de la II República Española y de la Guerra Civil. 

      Vicente Medina Prados, vicepresidente de Enraizados hizo de maestro de ceremonias, Nos acompañó el P. José Carlos Martín de la Hoz – Director de la Causa de los Santos de la Prelatura del Opus Dei en España- que contextualizó el libro dentro de la persecución religiosa del siglo XX en España.

      Más tarde pudimos escuchar el emocionante testimonio de D. Luis García Chillón, familiar directo de una de las víctimas que aparecen en el libro, entrevistado por D. Julio Íñiguez Estremiana, miembro de la Junta Directiva de Enraizados.

      Fue un acto cargado de lo mejor que podemos ofrecer a las víctimas de uno de los genocidios de cristianos más grande y doloroso, acontecido en el S. XX: amor y perdón. ¡Memoria!

      Te dejo la reseña del libro que amablemente escribió el P. Martín de la Hoz sobre el libro:

                    En el último discurso de san Juan Pablo II al terminar su periplo por España, en Santiago de Compostela lanzó un grito a toda Europa que merece la pena ser recordado: “Yo, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal, desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual, en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades” (Juan Pablo II, Discurso europeísta, Santiago de Compostela, 9.XI.1982).

      Recordaba estas iluminadoras palabras mientras leía este libro de testimonios acerca de personas que murieron durante la persecución religiosa de la II República y la guerra civil española y, también, algunos casos de muertos durante la persecución en México al comienzo del siglo XX en la llamada guerra de los cristeros.

      Indudablemente, los muertos por odio a la fe han sido simiente y lo seguirán siendo para muchas generaciones, es decir que el origen de muchas conversiones se produjo por la gracia de Dios y al contemplar la fe viva de quienes superan el instinto de supervivencia para ser fieles a Jesucristo. Como afirmaba la epístola a Diogneto en el siglo II: “la sangre de los cristianos será siempre semilla de buenos cristianos”.

      No podemos olvidar que uno de los primeros intelectuales que se convirtieron a la luz del ejemplo luminoso de los primeros mártires, Lactancio, afirmaba que la religión debía entenderse como “religare”: como atadura a Cristo por la gracia y no como una mera relectura, según Cicerón. En cualquier caso, podemos afirmar que ambos se equivocaban, pues el martirio significa reelección. La gracia martirial es ser llamados a una nueva elección para ser imitadores de Cristo en su pasión y muerte.

      El libro recoge abundantes testimonios de personas que murieron perdonando y ya se han preocupado los autores del libro de exponer cómo realmente murieron perdonando a sus verdugos, como Cristo lo hizo: “Padres perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34). 

      Lógicamente, la persecución religiosa durante la segunda República y la Guerra civil española, comenzó en el siglo XIX según fue promulgada la carta magna de las Cortes de Cádiz el 19 de marzo de 1812.

      Apoyándose en el texto constituyente, tanto los liberales conservadores como los liberales progresistas comenzaron sus campañas de opinión pública de descrédito y desconfianza de la Iglesia católica a la que achacaban del atraso del país en todos los órdenes incluso en el del pensamiento religioso. 

      El odio acumulado e inyectado en las masas obreras, sindicalistas, intelectuales, militares, maestros, y religiosos, a través del modernismo, culminaría con el plan de exterminio de todos los signos religiosos, personas y altares, como llevó a cabo las revolución francesa en el país vecino.

      José Carlos Martín de la Hoz

      Beatriz y Gracia Pellicer de Juan, Hogares de amor y perdón II, ediciones “Enraizados”, Madrid 2024, 199 pp.

      Si aún no tienes tu ejemplar de “Hogares de amor y perdón”, ¡no dudes en pedírnoslo!